Home / deportes / Festejo jarillero, Atlético Palmira cumple 106 años

Festejo jarillero, Atlético Palmira cumple 106 años

 

 

El 31 de enero de 1912, nace el club Atlético Palmira. Los Jarilleros o la Escobita tuvo proyección nacional en 1970, en la Copa Argentina eliminó a Gimnasia y Esgrima de Mendoza, y a Independiente de Avellaneda; en octavos de final perdió con Lanús y el torneo no terminó.El clásico rival de San Martin,primero en la Liga y ahora en el Federal B,tiene como “el partido” el que eliminó al Rojo campeón de la Copa Libertadores de América,en cancha de Godoy Cruz por 3 a 1 el 5 de marzo de 1970. El técnico era el inefable “Turco” Jorge Julio y la formación inicial aurinegra: Carlos Camargo, Carlos Rivas, Juan C. Allende, Rodolfo Zuvialde, Gregorio Dubrowszyk, Enrique Brico, Hugo León, Alcides Schanz, Alberto Roldán, Pedro Palazzo y Domijgo Salguero.Luego ingresaron Pascual Curia y Arturo Traverso. El Independiente dirigido por Manuel Giúdice era: Trucchia, Mírcoli,Monges,Figueroa,Pavoni,Tardivo, Raimondo, Bernao, Maglioni, Adorno y Tarabini. Despues entró De la Mata. Palmira ganaba 2 a 0 con goles de Salguero y León,descontó De la Mata y el 3 a 1 final lo puso Curia. Tambien en el Feliciano Gambarte se jugó la revancha que termino empatada 2 a 2, Roldán y Schanz para la “Jarilla” y Tarabini y Pavoni para el Rojo, partido que fue arbitrado por Guillermo Nimo.Siempre en cancha del Expreso jugó con Lanús,ganando un partido cada uno 2 a 1 y la suerte se definió en los penales para el Granate 4 a 3. Los diarios locales calificaron con un “10” a un joven pelilargo de Lanús llamado Ramón Cabrero…..

Pero además Guillermo Ariel Matus (Comunicación y Prensa Palmira) escribe sobre este aniversario:

Recuperar la pasión

 

Fundado un día como hoy, 31 de enero, en 1912*, hace 106 años, la historia del Club Atlético Palmira, comenzó a escribirse y a hacerse conocida en cada rincón de la provincia, siendo por entonces el segundo club (futbolístico) más antiguo de Mendoza (Gimnasía y Esgrima en 1908 fue el “decano”), sin embargo este nuevo aniversario no es muy diferente a los otros, por la simple razón de que nuevamente, busca renacer de entre sus tantas crisis y volver a sus pasiones muchas veces, incomprendidas.

“Nuestra mayor gloria no está en no caer jamás,

Sino en levantarnos cada vez que caemos”

Una institución, que como todas, no es ajena a los avatares de la comunidad que la rodea y forma parte de vida diaria, que durante más de un siglo ha girado en torno a su sufrido pueblo, el mismo al que algún trasnochado le quitó la ilusión y el sueño, le negó su historia y le quitó hasta el último tren, dejando miles y miles de manos sin trabajo y literalmente en la vía.

Palmira, es un pueblo (y un club) que ha luchado por sus ideales históricos, que defiende su idiosincrasia y que se diferencia de aquellos pueblos (y clubes) que si han olvidados sus raíces, Palmira es distinto, su gente es distinta, su pensamiento es distinto, su historia es distinta y su club, obviamente, es distinto, y a pesar de muchos –gobernantes de todos los colores- nunca han podido cambiarlos, ni al pueblo, ni al club, aunque eso sí, muchas veces nos han olvidado.

El Club, que a lo largo de los años ha sido un fiel reflejo de las cosas (buenas y malas) que le ha pasado a su pueblo, y que muchas veces se hizo cargo, a cambio de un gol, de dibujar al menos una sonrisa en el rostro entristecido de un pueblo que supo ser grande, pero le quitaron la ilusión y los sueños; sin embargo, siguió el andar de su historia, se volvió a levantar y volvió a caer y seguramente volverá a levantarse.

El Club se forjó con poco, casi sin nada material, solo la pasión y el orgullo de ser un pueblo obrero, ferroviario y pujante, que desde la estación se llenaba a cada instante de la ilusión de muchos, porque los corazones se fueron afincando y la sangre se empezó a teñir de amarillo y negro. Una ilusión que en 1930, forjó una interminable fiesta, llenó vagones e infló corazones; sin embargo, esos héroes ni pensaban que la desidia de algunos pocos, lo hiciera descarrilar tantas veces y tantas veces otros, lo encarrilaran.

De nada vale recordar las gestas deportivas –en todas las disciplinas- si no se plantea que hacer con la institución que otrora, representaba a todo un pueblo, pero que hoy deambula por caminos difíciles que lo pusieron unos pocos egoístas y ególatras incapaces que buscaron intereses personalistas y un malvado poder que terminó con una institución que siempre se caracterizó por darle una mano a quien estaba al lado. Ellos pretendieron cambiar esa historia, pero sólo lograron quedarse en soledad. Simplemente porque unos pocos (¡Si unos pocos!) le ponen el pecho a las circunstancias y tratan de que el club vuelva a aquellos años, no de grandes éxitos, sino de mucha pasión.

El Club Atlético Palmira, cumple 106 años, ha renovado la Comisión Directiva, regularizado en el aspecto legal y saneado en lo económico, se apresta a comenzar esta nueva etapa buscando mejorar las instalaciones, trabajar en cambiar la imagen del club y recuperar la masa societaria y la participación del pueblo en sus actividades.

Hoy el “jarillero” brinda actividades deportivas (fútbol, fútbol femenino, box, hockey sobre patines, patinaje artístico, atletismo, futsal, gimnasio de aparatos, natación, padel) y sociales (danzas rítmicas, sumba, restaurante, actividades a jubilados, etc.), y está plena construcción de una cancha exclusiva para las divisiones inferiores, recuperación de los salones de fiestas y cumple con éxito con temporada de pileta.

Este aniversario, no es muy diferente a los otros, porque el Club transita por épocas difíciles en su entorno social y económico, pero siempre con la esperanza de volver a ser aquel por el cual cada “palmirense” se golpee el pecho y se convierta en “jarillero”, queremos volver a derramar una lágrima en cada derrota, pero tambien que se no sdibuje uan sonrisa ante cada triunfo; en fin, queremos volver a sentir, latidos de pasión … Feliz aniversrio, club Atlético Palmira

(*) Algunos historiadores indican que la fundación fue en 1918, con la fusión entre el Club Tracción y Talleres Palmira de 1912 y un club local llamado Juventud Unida, sin embargo desde 1912, la institución venía trabajando en forma rústica en actividades deportivas y con una comisión representativa

Algunos Datos:

En los años de las privatizaciones menemistas, el gobierno nacional pretendió vender los terrenos donde se ubica la cancha, pertenecientes al FFCC Gral. San Martín por entonces privatizado, sólo la lucha de un grupo de dirigentes locales y el legislador puntano Oraldo Britos (los mendocinos no internivieron) lograron el comodato definitivo de los terrenos y salvar la cancha, situación similar a la sufrida en los terrenos del “Feliciano Gambarte” de Godoy Cruz.

El mayor “hito” histórico se produjo en 1970 con la participación en la segunda edición de la Copa Argentina, eliminado a Independiente de Avellaneda (que luego sería multicampeón de América)

En los años ´60 jugó en el Jarillero, en sus últimos años de futbolista, Carlos Cecconato, gloria del fútbol argentino (aquel de Cecconato. Lacasia y Cruz de Independiente y la Selección Argentina).

Palmira fue el primer equipo mendocino en disputar la Liga Nacional de Hockey Sobre Patines, y su arquero, Marasco, integró la selección nacional.

El “jarillero”, fue campeón por única vez en los torneos de la Liga Mendocina de Fútbol en 1930, y sub campeón en 2001, 2002 y 2003.

Participa desde 2011 en forma consecutiva en torneos federales de fútbol, 2011, 2012 y 2013 en el Torneo del Interior, 2013/14 en el Argentino B, y desde 2014 la actualidad el Federal B.

El Estadio, con capacidad total para 6000 espectadores, lleva el nombre de “José Guillermo Castro”, goleador del equipo campeón de 1930.

El estadio cubierto, con capacidad para unas 1000 personas, lleva el nombre de “Enrique Álvarez hijo”, destacado jugador de hockey sobre patines fallecido en un accidente e hijo del Dr. Enrique Álvarez, ex presidente institucional.

El escudo institucional, simula una barrera ferroviaria con bandas inclinadas en color amarillo y negro con la sigla C.A.P.

El mote “jarillero” se remonta a los inicios ya que en la zona de la primer cancha –a la vera de la estación ferroviaria- sólo crecía ese arbusto autóctono de cuyo, ya que las máquinas a carbón desprendían una “carbonilla” que impedía el crecimiento de otra especie vegetal.

La tribuna oficial o platea lleva de nombre de “Munir Shuaiman” destacado dirigente y ex presidente del club, que participó por primera vez en los torneos federales en 2004.

La tribuna Sur, lleva el nombre de “Manuel Toto Abdo” destacado consejero del club en la liga mendocina en épocas de la gesta de la copa Argentina.

El sector de prensa, tiene el nombre del fundador del Diario Los Andes, “Dr. Adolfo Calle”.

El jugador de Lanús en primera división, MARCELINO MORENO, surgió de la cantera palmirense, un logro pocas veces visto en los “llamados” clubes chicos de Mendoza.

La hinchada, se autodenomina “la siete” –por la cantidad de integrantes que la crearon- y se destaca por el permanente acompañamiento a todas las canchasLa imagen puede contener: 1 personaLa imagen puede contener: 3 personas, personas practicando deporte y exterior

 La imagen puede contener: 11 personas, personas de pie

La imagen puede contener: 16 personas, personas sonriendo, exterior

 

Sobre deportes