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La mendocina Julieta Gelvez y sus sueños de correr en el automovilismo nacional

La piloto de karting busca en lo inmediato su debut en la Fórmula Renault 2.0, pero su gran objetivo es llegar a competir en el TC 2000, su “sueño de piba”.

La deportista oriunda de Colonia Segovia, Guaymallén, que este domingo cumplirá 25 años y tiene el apoyo de la Subsecretaría de Deportes, es una apasionada del karting. Con sacrificio, esfuerzo y dedicación, va cumpliendo sus objetivos, generando ella misma sus propios recursos para solventar los gastos que le demanda cada competencia.

Pero la vida les hizo un guiño a sus sueños. Su esfuerzo y movilización le fueron abriendo las puertas del automovilismo nacional, y en un ambiente mayoritariamente masculino como son los “fierros”, supo ganarse un lugar, y las oportunidades están por venir.

Es por ello que no duda un instante en asegurar: “Nunca sentí diferencia con el sexo femenino. Cuando llego a un autódromo, no me siento una chica que va a correr sino un piloto más, porque siempre corrí contra hombres”.

Sus inicios en el karting

Julieta comentó: “A los 12 años comenzó esta pasión por el automovilismo deportivo, cuando mi papá y mi abuelo me llevaron a ver una carrera de TC 2000 en el autódromo el Zonda de San Juan. Tiene algo muy lindo y mítico, donde el eco de los motores te hace sentir sensaciones únicas en el cuerpo. Desde entonces, comencé a seguir todas las carreras a nivel cuyano en categorías zonales y nacionales.

Señaló que “con el karting, cuando tenía unos 15 años, lo convencí a mi papá para que me comprara uno, en principio, para ir a divertirme en el kartódromo ubicado por entonces cerca de la IV Brigada Aérea en Las Heras. Comencé a ir los domingos con mi karting de 125 cc. Él me ayudaba, pero la verdad que no entendíamos nada de mecánica, como por ejemplo carburación, mezcla de la nafta, pero cada vez me fue gustando más”.

“Una cosa fue llevando a lo otra –agregó–, conocí algunos mecánicos que iban a probar algunos vehículos al circuito y veían mis dificultades con la mecánica, las roturas que sufría mi karting. Me fui codeando con gente del ambiente que me fue ayudando”.

Con la misma pasión que siente por el deporte motor, pero con la humildad de concretar sus metas utilizando la imaginación y el esfuerzo, dejando atrás muchos momentos de recreación y diversión propias de la edad, Julieta comentó: “Como me gustaba mucho lo que hacía, a los 17 comencé a vender panchitos, empanadas, hamburguesas, papas fritas, mientras terminaba la secundaria, lo que me permitió comprarme, por etapas, buzos, casco, etcétera, para poder correr en una categoría del karting mendocino cuatro tiempos, que dentro de todo era más accesible desde el punto de vista económico”.

Más adelante, la piloto explicó que “a los 18 pude comprarme todo lo necesario para correr, hacerme la licencia médica y así debuté. Comencé a correr, porque una cosa es ir a probar en el kartódromo, entrenando sola en la pista, y otra muy diferente hacerlo compitiendo con otros 30 corredores”.

“Debuté en el 2012 –dijo–, en la última fecha del karting mendocino 4 tiempos y la verdad que todo eso me gustó mucho más. Desde entonces, cada vez me hundo más en esas arenas movedizas de los circuitos”.

Al hacer un balance de su trayectoria, Julieta consideró: “Mis logros en el orden local para mí han sido muy importantes, si lo comparo quizás con alguien que corre siempre y tiene los medios necesarios para estar adelante. El primer año que corrí el campeonato entero, entre 45 competidores, terminé octava, en los siguientes campeonatos terminé tercera y segunda en la tabla”.

Sostuvo también que “luego pasé a la categoría Senior Super Pro en 125 cc 2 tiempos. No me fue muy bien en el karting mendocino en el sentido de obtener logros, victorias o buenos resultados, pero sí desde el punto de vista de la experiencia, del conocimiento del karting y en la metodología del entrenamiento”.

“Lo más reciente que competí –agregó– fue este año en la Copa RF en Senior en la última carrera, donde hice podio al finalizar en tercer lugar. En esta fecha pasada no pude estar presente en esa copa debido  a que, en la categoría del Súper TC 2000, estaba en orden para que pueda debutar en la Fórmula Renault 2.0, por lo que estuve haciendo eventos, filmaciones para Carburando, y vendiendo entradas para la categoría para poder recaudar dinero para una prueba”.

Para poder competir, la piloto mendocina genera sus propios recursos a través de su trabajo como “técnica de televisión satelital”. Además, le agrega “la ayuda que recibo de distintos sectores, que me donan diversos elementos y yo llevo adelante rifas, como también la ayuda económica que puedo recibir golpeando puertas en viviendas particulares”.

En cuanto a su entrenamiento semanal, explicó: “Como no tengo los recursos para mover un karting hasta el kartódromo de San Martín, los gastos del traslado, el mantenimiento del motor, pagar la prueba, después del trabajo, realizo un entrenamiento físico y mental, que realmente me encanta y me hace estar concentrada para poder correr luego los fines de semana”.

“Mi sueño en lo inmediato es correr en la Fórmula Renault 2.0”

Finalmente, la joven promesa del automovilismo mendocino reconoció que “siempre sueño con objetivos no tan grandes, pero hoy por hoy, la vida, las cosas que estoy haciendo y las puertas que se me han abierto, me dan la posibilidad, en lo inmediato, de correr en la Fórmula Renault 2.0”. No obstante, dejó en claro que “el sueño de piba sería competir en el TC 2000. Con eso me retiro, les doy la mano a todos y me quedó trabajando como mecánica en alguna escudería”, concluyó entusiasmada.

 

Prensa Subsecretaría de Deportes