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A seis años del trágico accidente en San Martín donde murieron 16 personas

Sentido homenaje de familiares y amigos al cumplirse 6 años del trágico accidente que dejó 16 muertos al chocar un camión brasilero que circulaba en contramano a 120 kilómetros por hora y un colectivo que provenía de Córdoba.

En horas de la tarde de este viernes rindieron homenaje con una misa en la ruta 7 junto al monumento en memoria de los fallecidos que los recuerda, oficiada por el padre Francisco Bernardi, donde además de familiares y amigos de las víctimas estuvo presente el intendente Raúl Rufeil.

Este accidente que hoy se recuerda con tanto dolor ha sido el más trágico que hubo en la región, no sólo por el tremendo saldo de 16 víctimas fatales sino porque pasadas las horas del siniestro se conoció que hubo advertencias de infracciones y peligrosas maniobras que venía realizando este camionero brasilero que se dirigía desde la ciudad de Mendoza a unos 50 km del lugar del choque hacia el este por la RN7, y no se actuó a tiempo para detenerlo y evitar semejante tragedia y termina, según testigos, haciendo kilómetros en contramano a más de 120 km/h y a la altura del autódromo de San Martín a las 17:45 del 7 de febrero de 2014, impacta de lleno al colectivo Mercobus Plus Ultra que nada pudo hacer para evitar la colisión.

“Hay momentos en la vida muy dolorosos y en los que, frente a hechos como este que hoy recordamos con mucha pena, nos preguntamos por qué suceden”, dijo el padre Bernardi que ofició la misa junto al monumento en homenaje a las víctimas a un costado de la ruta 7, en el lugar donde ocurrió la tragedia vial.

“Fui compañera de los choferes del colectivo, de José y de Jorge. Con ellos Trabajé en la empresa TAC y después cada uno siguió su camino”, contó Natalia Garro y siguió: “Fue muy traumático y doloroso, hasta el día de hoy los seguimos recordando quienes fuimos sus compañeros de trabajo porque éramos como una familia en realidad”.

El accidente ocurrió sobre la lateral norte de la doble vía y a la altura del kilómetro 1.010, a unos 200 metros al oeste del autódromo Jorge Ángel Pena; el tremendo impacto ocasionó el incendio casi inmediato de ambos vehículos, lo que dejó el lamentable saldo de 15 víctimas fatales; también hubo más de una docena de heridos que fueron atendidos en los hospitales Perrupato, Central y Lagomaggiore.

Luego de la misa, el intendente Raúl Rufeil sostuvo que hacer un momento de profundo silencio “es el mejor homenaje que podemos realizar en este momento, al recordar ese instante que lo cambia todo. No cabe ninguna palabra porque el dolor es inconmensurable”.

El colectivo de larga distancia, de la empresa Mercobus, había salido desde Córdoba con destino final en la terminal de Mendoza e hizo antes paradas en San Luis y también en La Paz, donde subieron nuevos pasajeros. La última pausa antes del choque fatal fue en la terminal de San Martín, donde bajaron algunas personas.

 “Quienes hemos perdido a un familiar directo por accidentes de tránsito sabemos lo difícil que es, porque cambia toda la realidad. En ese momento uno se hace muchas preguntas y la vida que uno llevaba hasta ese momento cambia por completo”, dijo el intendente Rufeil ante una consulta de la prensa: “Le puedo asegurar que es mucho, que el dolor es inconmensurable”.

El camión que impactó de frente con el colectivo de larga distancia era de a la empresa brasileña ACM y había cargado ajo en Ugarteche. Anduvo al menos cinco kilómetros a contramano por la ruta 7, rumbo al Este, y circulaba a más de 100 kilómetros por hora al momento de estrellarse de frente con el colectivo de pasajeros. Su conductor, de nacionalidad brasileña, murió en el acto.

Además del monumento, a partir de ahora hay también estrellas amarillas pintadas sobre la ruta 7 y en el lugar del choque y en memoria de los fallecidos, que el padre Bernardi definió como “una constelación de amor y esperanza”. También, los choferes de un colectivo de larga distancia que pasaba en el momento del acto detuvieron la marcha y bajaron para dejar sus corbatas en señal de respeto por los fallecidos.

“Fue un golpe inesperado, tremendo y como dijo el cura, una se pregunta por qué si es algo que pudo haberse evitado”, dijo Mónica Gautier, esposa de Santiago Hernández, una de las víctimas: “Es una pregunta que todavía sigue latente. Hemos tenido siempre el apoyo del municipio y de la provincia. Este monumento es un proyecto que surgió de los familiares y que venimos luchando para que se tome más conciencia al momento de salir a la calle”

Micaela, hija de Santiago lo recordó como “una gran persona, alguien a quien no voy a olvidar y estoy de algún modo feliz de compartir este espacio con otra gente. Creo que es importante tomar conciencia sobre la velocidad o el alcohol, para que nadie tenga que pasar por algo tan terrible como lo que nos ocurrió a nosotros”.