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Villa Mercedes: juzgan a un hombre por violar a su sobrina durante cuatro años

El viernes la Cámara Penal 2 informó que el debate oral continuará recién el viernes 20. El juicio será pospuesto dos semanas porque el tribunal lleva adelante por estos días otros tres juicios.

Después de poco más de dos años en la Penitenciaría de San Luis, Cristian Pereyra sabrá si el encierro en una cárcel será el destino que le depara para los próximos años. Lo sabrá cuando los jueces de la Cámara Penal 2 de Villa Mercedes resuelvan, en el juicio que empezó ayer, si violó a una sobrina durante cuatro años.

El debate oral comenzó con la lectura de la acusación hecha por la fiscal de instrucción Daniela Torres. En el documento, fechado el 26 de diciembre de 2018, la funcionaria judicial solicitaba que el hombre de 34 años sea condenado a 20 años de prisión por “Abuso sexual gravemente ultrajante”, “Abuso sexual con acceso carnal reiterados” y “Corrupción de menores calificado por ser la víctima menor de 13 años”. Es decir, exactamente por los mismos delitos contra la integridad sexual por los que el juez de instrucción Penal 2, Leandro Estrada, lo procesó el 9 de febrero de 2018.

La prueba que Estrada consideró crucial para resolver su procesamiento y que la fiscal resaltó en la requisitoria fue lo que la adolescente, que por entonces tenía 14 años, le contó a Acosta, la psicóloga de la Cámara Gesell, unos días antes de que Pereyra fuera detenido.

Ahí relató que cuando visitaba a sus abuelos en el barrio Covimer los fines de semana, desde que tenía ocho años hasta que cumplió once, su tío la abusaba. Dijo que él esperaba a que sus abuelos se fueran de la casa y ahí, cuando quedaban a solas, la llevaba a su dormitorio o al living y se aprovechaba de ella.

Aunque los padres del acusado aseguraron que en ese tiempo jamás notaron que su hijo se haya propasado con su nieta, lo que declararon coincidió con lo que refirió la víctima, al menos en un punto, en aquel que ubica al acusado en el tiempo y el espacio que sucedieron las violaciones. “La menor decía que era agredida cuando sus abuelos no estaban porque se iban a hacer las compras y eso fue confirmado por los abuelos, que admitieron que todos los domingos salían a comprar la comida para el almuerzo y ellos (Pereyra y su sobrina) se quedaban solos”, explicó Estrada, cuando resolvió el procesamiento.

Fuente: Diario de la República