Home / economía / Wines of Argentina: cuál fue el reporte de cosecha en Mendoza

Wines of Argentina: cuál fue el reporte de cosecha en Mendoza

La WofA institución encargada de la promoción de la marca vino argentino en el mundo, dio el panorama vitivinícola de este año en Mendoza.

En la principal provincia vitivinícola de Argentina, con 153 mil hectáreas de
vid, “la vendimia 2020 fue una montaña rusa de emociones. Presentó un
adelanto de más de 20 días, por las altas temperaturas y la escasez de
agua, y obligó a ingresar mucha uva en poco tiempo, mientras en febrero
varias tormentas de verano provocaron aluviones en algunos viñedos. Sin
dejar de mencionar el contexto de pandemia, claro”, resume Pamela
Alfonso, ingeniera agrónoma de Bodega Alta Vista. Sin embargo, cada región dentro de la provincia vivió condiciones diferentes.

El Oasis norte
Conformada en torno a la capital provincial, esta región concentra el 60%
de los viñedos de Mendoza y en condiciones normales se trata de una zona
cálida y seca. Lógicamente, en esta cosecha estas condiciones fueron
extremas, sumadas a una menor humedad relativa y escasez de agua.
“El ciclo 2019/2020 fue particularmente corto en esta zona. Afectado por
una helada a inicios de la primavera, se observó el mayor adelanto
fenológico de la provincia y los rendimientos generales de las uvas finas
estuvieron un 15% por debajo de los del año anterior”, detalla Luis Coita
Civit, ingeniero agrónomo de Durigutti Family Winemakers.

La incidencia de granizo y heladas fue sectorizada en el este. Las zona de
Rivadavia al este y Santa Rosa fueron las más afectadas por la intensidad
las tormentas de granizo en primavera. Solo los eventos de principios de
octubre, con temperaturas bajo cero en algunos distritos de la zona este,
afectaron los rendimientos finales.

Primera Zona
La principal causa de mermas en la producción se debió a las heladas y no
al granizo, como ocurrió en algunas zonas del Valle de Uco. La incidencia
de esta contingencia fue muy sectorizada para la Primera Zona, con dos
eventos que afectaron superficies no tan distribuidas con granizo de
tamaño intermedio a mediano.
En Perdriel, Gonzalo Carrasco, de Terrazas de los Andes, destaca que hubo
un evento de helada con “temperaturas que llegaron a -1,5°C el 17 de
octubre y produjo una disminución de la cantidad de racimos que se
tradujo en una baja del rendimiento del 26% respecto del año anterior. El
resto de la temporada se presentó seca, con una incidencia de
precipitaciones en el mes de febrero de 120 mm, aunque no afectó al
estado sanitario general”.

En Las Compuertas, zona más alta y fresca de Luján de Cuyo, el enólogo
Pablo Durigutti destaca que “las temperaturas mínimas del verano
estuvieron generalmente encima de los 12° C, alcanzando hasta 8 días con
temperaturas superiores a 34°C. Sin embargo, los niveles de acidez fueron
moderadamente superiores al año pasado debido a que había buena
concentración arrastrada desde la primavera por el inicio del ciclo con
temperaturas frescas. Febrero, que normalmente es un mes de
temperaturas moderadas, se manifestó muy caluroso por la disminución de
lluvias respecto a los datos históricos para la zona.”

En Agrelo, otro punto importante de la región, el factor clave fueron las
arcillas presentes en el suelo. “En un año caliente como este, se mantuvo el
suelo húmedo y la regulación de la temperatura. Así, la baja producción en
Malbec y Cabernet, sumada a la regulación de las arcillas, nos dio como
resultado un año fantástico”, reflexiona Alejandro Vigil, Chief Wine Maker
de Bodega Catena Zapata, con viñedos muy estratégicos.

En los gráficos que siguen, compartimos un resumen de la situación en
materia de temperaturas para Luján de Cuyo, tanto el promedio como las
máximas y mínimas, siguiendo varias estaciones meteorológicas.

En una serie más larga, a contar desde 1987, para una estación
metereológica en Ugarteche, Luján de Cuyo, la vendimia 2019-2020
adquiere un poco más de perspectiva en la región. La información fue
elaborada por el ingeniero agrónomo de Doña Paula, Martín Kaiser:

Valle de Uco
Para Los Árboles, Tunuyán, Jorge Cabeza, winemaker de Bodega Salentein,
destaca que “hubo un 8% menos de días con temperaturas superiores a
30°C, pero un 10% más de días con temperaturas superiores a 33°C,
comparando con 2018-2019. Esto quiere decir que fueron menos días pero
más extremos los que se concentraron hacia el final de la temporada,
adelantando la fecha de cosecha y aumentando rápidamente la
concentración de azúcar”.

En cuanto a la zona de San Pablo, a 1400 metros de altitud, Cabeza menciona: “Tuvimos un evento de heladas en octubre con consecuencias
en el rendimiento y heterogeneidad en brotación, cuaje y madurez. Las
variedades que se vieron afectadas fueron principalmente Sauvignon
Blanc, Merlot y Pinot Noir. El Malbec, por tener un ciclo más tardío, escapó
de este evento”.

En Gualtallary, Tupungato, fue un año especial desde el punto de vista
climático, en particular en el sector noroeste del distrito. A mediados de
octubre, dos heladas no muy intensas (entre -0,5 y -1°C), pero sí muy
largas, de entre 48 y 72 horas, incidieron en el posterior corrimiento de
variedades sensibles, fundamentalmente en Malbec. Si bien es una zona
considerada libre de granizo, se registraron dos tormentas de magnitud el
21 de noviembre y el 3 de diciembre que afectaron los niveles de producción. Las mermas representaron del 40 hasta el 60%. “Al ser tormentas tempranas, hubo viñas que se recuperaron y llegaron a la cosecha con buena canopia, buena cantidad de hojas en sus brotes, pero con una menor carga, lo que generó uvas de mucha concentración”, explica Edgardo del Pópolo, de Susana Balbo Wines.

Para Laura Principiano, gerente de Enología de Zuccardi Valle de Uco, esta
fue una “vendimia de viticultores”. Con apenas 80/90 mm de precipitaciones recibidos a principios de febrero, en la zona Sur del Valle de Uco (Paraje Altamira, La Consulta, Pampa El Cepillo) la temporada resultó cálida y seca, con rendimientos limitados y una madurez de las uvas que
transcurrió rápidamente, alcanzando los niveles de azúcar necesarios entre
8 y 15 días antes de las fechas normales. “Aquellos viñedos que lograron
llegar a inicios de marzo con buenas canopias y en buen estado hídrico
–dice– son los que pudieron madurar sus racimos sin caer en los
desequilibrios por sobremadurez”.

En la misma región, el enólogo Philipe Rollet, de Bodegas Caro, explica: “La
ventana de cosecha se achicó mucho. La madurez del Cabernet coincidió
con los Malbec. Pero el misterio es que se conservó la acidez elevada.
Tuvimos un Cabernet con pH de 3,35 y un Malbec con pH3,30. Soñado”.
En los cuadros que siguen se ofrecen los promedios de máximas, mínimas
y el valor promedio para cada mes del ciclo vegetativo, tomado en distintas
estaciones meteorológicas del valle.

San Rafael
En el Oasis Sur las características de la vendimia 2019/2020 fueron similares al resto de la provincia: año seco, brotación anticipada y larga, temperaturas altas, escasez de agua y una madurez precoz que desencadenó una vendimia desafiante con una merma considerable.
“Los mostos y vinos recién descubados muestran excelentes atributos de color, estructura, aromas (algo disminuidos en los blancos), alcoholes altos.
Estos atributos permiten proyectar vinos 2020 de alta calidad, profundos, redondos”, aporta Pablo Minatelli, jefe de viñedos de Bodegas Bianchi.
Los cuadros que siguen ilustran las temperaturas promedio máximas y mínimas, además del promedio de ambas, por cada mes del ciclo vegetativo.

Cuadros de promedios: Oasis Norte, Sur y Valle de Uco