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COVID-19 y Cáncer: la importancia de un sistema inmune fuerte

Los tratamientos pueden debilitar las defensas y elevar las probabilidades de infecciones. Recomendaciones sencillas para reforzar la salud de los pacientes.

La evidencia existente en materia de la pandemia provocada por el COVID-19 indica que las personas con enfermedades no transmisibles poseen mayor riesgo de presentar formas graves de la infección. Incluso, el Instituto Nacional del Cáncer considera al paciente con cáncer dentro de este grupo en riesgo. ¿Cómo pueden reforzar sus defensas?

Generalmente, los pacientes oncológicos son más susceptibles de contraer cualquier infección, esto se debe a que la enfermedad y algunos tratamientos, especialmente la quimioterapia, pueden debilitar las defensas y el sistema inmune. Esto aumenta el riesgo de sufrir una infección, pero también de que el cáncer pueda extenderse sin contar con la protección del propio organismo para combatirlo.

Es importante mencionar que en un paciente oncológico cualquier problema en la salud puede agravarse rápidamente, por lo que se recomienda tener cuidados especiales y disminuir el riesgo al máximo teniendo un sistema inmunológico fuerte.

El sistema inmunológico, compuesto por una red compleja de células, órganos y tejidos, es el encargado de defender al organismo ante las infecciones, como las bacterias y los virus. A través de una reacción organizada, el cuerpo ataca y destruye los organismos infecciosos que lo invaden, cuando el sistema inmune está menos activo que lo normal decimos que el paciente tiene una baja en sus defensas, lo cual lo torna más susceptible a contraer infecciones.

Durante el tratamiento -ya sea mediante la quimioterapia, la radioterapia o la hormonoterapia- habrá momentos en los que el cuerpo no podrá defenderse a sí mismo tan eficazmente, ya que uno de los efectos secundarios más frecuentes en pacientes de cáncer es la neutropenia, el descenso del número de los leucocitos o glóbulos blancos que serán los encargados de protegernos de virus e infecciones. Esta baja de defensas o neutropenia aumenta el riesgo de que una infección menor se agrave y conlleve a complicaciones, poniendo en riesgo la salud del paciente.

En el marco de la pandemia, las personas con diagnóstico de cáncer deben consultar con su médico la continuidad o la necesidad de postergación del tratamiento oncológico. Cada caso debe ser evaluado teniendo en cuenta los riesgos y beneficios, ya que algunos tratamientos podrán modificarse o postergarse sin mayores riesgos, mientras que otros no.

6 Recomendaciones para elevar las defensas en pacientes oncológicos

ALIMENTACIÓN: Una buena nutrición es importante para cualquier persona, pero es vital cuando se padece algún tipo de cáncer, ya que será indispensable para que el cuerpo incorpore los nutrientes, reemplace tejidos y se mantenga fuerte y en buen estado. Es importante que disponga de las vitaminas, minerales, proteínas, carbohidratos y grasas que necesita a través de una dieta dirigida bajo supervisión médica. El objetivo es mantener peso, fuerza y evitar infecciones. Además, cuanto más nutrido esté el paciente, mejor soportará los tratamientos y sus efectos secundarios.

EJERCICIO: Si bien el tipo de ejercicio dependerá de cada caso, el papel que juega en el estado del paciente es cada vez más importante. Es útil durante y después del tratamiento, ya que aporta numerosos beneficios como una mejora significativa en la fatiga y en la sobrevivencia para algunos cánceres avanzados.

VIDA SANA: Llevar un estilo de vida saludable no solo aumentará las posibilidades de mejorar en un plazo menor de tiempo, sino que ayudará al paciente a tener una mejor calidad de vida y reducir las chances de padecer otras enfermedades. Mantener un descanso equilibrado con sueño de calidad también será vital para los pacientes oncológicos. AGUA: Ingerir poca agua o perderla debido a los efectos secundarios de los tratamientos puede ser peligroso y llevar el cuerpo a la deshidratación. Por lo tanto, es importante beber toda el agua necesaria e incluso un extra si sabemos que podemos estar perdiendo líquido.

MANTENERSE POSITIVOS: Cuando se diagnostica cáncer el paciente puede entrar en un camino largo que puede afectar su salud física y mental. El aspecto psicológico será vital para poder atravesar este mal momento. Es muy importante buscar ayuda de un terapeuta cuando hay cambios que causan malestar o infelicidad.

HIGIENE: No compartir objetos personales al comer o beber, evitar aglomeraciones y el contacto con personas enfermas y lavarse las manos con frecuencia durante el día, sobre todo antes y después de las comidas.