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Increíble: la violó y ahora quiere casarse con ella

La Justicia sanrafaelina elevó un increíble caso de abuso sexual. Eran pareja, ella quiso dejarlo, y él, bajo amenaza, la abusó. La mujer lo denunció pero quiso retirar la presentación cuando él le pidió casamiento.

Un increíble caso de violación que se consumó en cuatro oportunidades fue elevado a juicio por “abuso sexual agravado y coacción”. La víctima había sido pareja del acusado, pero cuando lo quiso dejar éste la amenazó a ella y a sus hijos y concretó los abusos. Además, una vez iniciada la investigación judicial, la mujer quiso retirar la denuncia aduciendo que él estaba arrepentido y le había ofrecido casamiento estando preso.

Pese al mencionado arrepentimiento de la víctima, se agregaron indicadores probatorios serios que demostraron que dicha retractación es “frecuente para estos casos, considerando las características de la relación o vínculo, marcado por rasgos psicológicos de dependencia moral y abuso que impiden una seria autodeterminación de la presunta ofendida”, de acuerdo a lo resuelto por el Segundo Juzgado de Instrucción, a cargo de Pablo Peñasco.

El caso ocurrió en una fecha ubicada entre enero y el 10 de febrero de este año según averiguó Diario UNO de San Rafael. Uno de los abusos fue en el parque Hipólito Yrigoyen, frente al polideportivo, otro en una habitación de la calle Castelli y dos más en una residencial.

El hombre acusado tuvo una relación con la abusada, pero ésta quiso dejarlo aparentemente al enterarse de sus antecedentes. Fue allí cuando el hombre enfureció y, siempre según lo actuado en el juzgado, la amenazó con atentar contra su integridad y la de sus hijos, especialmente del más chico. El juez entiende que los abusos ocurrieron precisamente por esa coacción dirigida por el acusado contra la mujer y sus hijos para que mantuviera relaciones sexuales con él.

Además, según el requerimiento de elevación, “se verificaron distintos episodios de violencia moral y verbal, e inclusive tentativas de lesiones con armas blancas, hechos que habrían dado origen a otras causas de trámite por ante las fiscalías correccionales de San Rafael”.

Entre las pruebas valoradas se consideraron las exposiciones contenidas en el acta de denuncia, declaraciones testimoniales de la presunta ofendida y exámenes psiquiátricos y psicológicos de los involucrados.

Uno de los peritajes practicados señala que la presunta víctima tenía un “marcado estado de temor, miedo casi incoercible, evidente sufrimiento psíquico, destacándose un vínculo disfuncional con el victimario, situaciones de agresividad y violencia frecuentes, relación dominante-dominada, que por su baja autoestima no podía superar y seguía atrapada en ese círculo enfermizo, sometida y sojuzgada; no estando en condiciones de oponerse a las determinaciones sexuales del denunciado, sintiéndose atemorizada, presionada, con riesgo de vida; ha sufrido daño psicológico causado por el hecho, cambios en su conducta habitual”. Concluye que los hechos de abuso sexual han sido ultrajantes para la víctima.

Otro examen indicó que la víctima “no estaba en condiciones psíquicas de oponerse a las determinaciones sexuales del denunciado”.
En la elevación a juicio, el juez de la causa hace notar que uno de los aspectos llamativos de la investigación fue que la denunciante, pese a haber iniciado con su denuncia el mecanismo procesal de instrucción, manifestó “querer dejar la acción en suspenso”, indicando que en virtud de haber mantenido comunicación telefónica con el imputado, su actual deseo era que recuperara la libertad (está preso) ya que éste le manifestó que se quería casar legalmente con ella y que “iban a concurrir a terapia de pareja”, lo que cotejado con los peritajes efectuados en su persona, no implican una inverosimilitud de lo narrado, sino precisamente una personalidad sumida en un grave estado de sufrimiento psicopsiquiátrico con motivo de los abusos sexuales, amenazas, coacciones y posibles agresiones físicas, señala el juez.

Además se verificó la existencia de otras causas judiciales relacionadas a investigaciones a cargo de fiscalías correccionales, que fueron consideradas como antecedentes del hecho que motivó la acusación, como procesos por lesiones y amenazas. Ahora será el tribunal que tenga a cargo el juicio el que valorará todas las circunstancias.

Fuente: Diario UNO San Rafael