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Tunuyán inviable

El intendente Aveiro descarga las consecuencias de su propia ineptitud contra el entramado productivo del departamento.

En vez de gestionar, va por la fácil: prohibir y si todos se funden será culpa de Macri, porque lo único que a estas alturas les sale más o menos, es echarle la culpa a otros.

En vez de instalar puestos con empleados municipales, DE ESOS QIE SOBRAN, en cada acceso al departamento, midiendo temperatura, llenando declaraciones juradas, capacitando a operadores y empleados en protocolos de atención y demás medidas tendientes a convivir con una AMENAZA SANITARIA QUE SE MANTENDRÁ ACTIVA POR MUCHO TIEMPO, simplemente pide el cierre de todo.

Es la forma de gestión del PJK, como puede verse en Provincia de Buenos Aires, Quilmes, o más cerca, acá en Lavalle.

La culpa es de otro, los demás hacen las cosas mal, y de la galera debe aparecer la solución…. Esa es la línea de gestión de Aveiro.

Estos son los momentos en que se ve con claridad la capacidad de gestión creativa, eficaz y eficiente de los funcionarios, y en este caso, se advierte que sólo son funcionales a su propia estructura de poder.

Es lo que pasa cuando te gobierna gente que jamás tuvo que bancarse en la actividad privada, y no tiene idea de lo que es sostener un emprendimiento.

Así, los derechos de comercio siguen llegando y no hay plan municipal para sostener el empleo y las PyMEs.

NO hay desinfección a consciencia de espacios públicos, sino un acting para parecer. Ser ya es muy complejo.

Hay control de fiestas privadas?
Hay clausuras de locales como el de timba clandestina frente a la plaza de Vista Flores que funciona todas las noches?
Hay controles en asentamientos?
Y los concejalos, concejalas y concejales? No ven? No denuncian? No controlan? O sólo salen a ponerle alcohol en gel en la maño a los transeúntes?

Un departamento que se degrada semana a semana, con un intendente que sigue haciendo más de lo mismo: CIRCO, con resultados cada vez peores.

Circo porque no hay un máster plan departamental y las obras más simples demoran meses, para terminan con una pésima calidad que es inadmisible pero que nadie controla, supervisa o denuncia.

Veredas y calles intransitables.

Gran parte del comercio cerrado.

Y la lista sigue, y se engrosa todos los días, mientras el silencio de buena parte de la clase dirigente ya es ensordecedor.

Hoy han quedado en evidencia las capacidades de gestión del intendente, y por más pauta que ponga en medios amigos o controlados, la realidad supera el relato construido con el látigo de la billetera.

Bienvenidos a la “nueva normalidad”

Patricio Civit

DNI 16.767.711