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Historias de autos: El Rastrojero

El Rastrojero fue fabricado en la Argentina entre los años 1952 al ’74 y tomó su nombre del “rastrojo” (como se conoce a los restos de tallos y hojas que quedan después de la cosecha en el campo) y lo convirtieron en un vehículo de carga (hasta 1000 kilos) ideal para la tierra y el barro de las tareas agrícolas.

El diseño fue del ingeniero Raúl Salvador Gómez, quien fue junto a Félix Sanguinetti respondieron al pedido de la empresa estatal Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado (IAME), creada por Juan Domingo Perón, con sede en la provincia de Córdoba.

Su éxito en los años ’70 fue rotundo: 8 de cada 10 camionetas, en su versión gasolera eran de esa marca, compitiendo con el “Baqueano” de IKA, y las “chatas” Ford F-100, Chevrolet C-10, Dodge D-100 y la Siam Argenta.
Su vida tuvo una historia de 3 motorizaciones distintas. Nació con los motores Willys-Overland, abandonados de los 2.500 tractores Empire, que el Estado argentino había comprado a los Estados Unidos, pasando después a utilizar los Borgward (alemana), otra empresa nacional ubicada en Isidoro Casanova y finalmente por Indenor de la francesa Peugeot.

En total se produjeron algo más de 32 mil unidades, de las cuales 700 fueron doble cabina, de este clásico de la Industria Argentina, que también fue exportando a países como Cuba, Chile, Perú, Uruguay y Bolivia.

En competencia
Esta es la historia más conocida, sin embargo lo que no muchos recuerdan y otros no lo saben es que en 1953, la Asociación Cordobesa de Volantes validó la participación del Rastrojero en las pruebas de regularidad. Y con Raúl Gómez al volante, Casasola como acompañante y Sanguinetti, de cronometrista, lo hicieron con una unidad de ensayo.

El Rastrojero en la primera prueba de regularidad corrida en Córdoba. Al volante su creador, el ingeniero Raúl Gómez (de pantalón negro).

Y es el propio “padre del Rastrojero” que lo recordaba cuando durante una entrevista declaró: “Participamos en la categoría principiante y ganamos. Y esa victoria se repitió después en otras competencias”, rescatando la participación en la Carrera de las Américas cuando “a mitad del camino entre Córdoba y Mendoza el Rastrojero se prendió fuego, alcanzamos a llegar en el puesto 21… pero la clasificación era hasta el 20…”.

Participando del Rally corrido en Sudamérica en el 2017 y que terminó en el puesto 36.

Mucho más cerca en el tiempo con una carrocería de fibra de vidrio de un Rastrojero del ´66, donde se escondía un motor V8 Camaro de 300 CV, diferenciales de Toyota y suspensiones de competición y con el número 345, participó del Dakar “sudamericano” del 2017 con José Antonio Blangino (cordobés de nacimiento) y con cuatro intervenciones previas como piloto junto a Luciano Gagliardi, como navegante, logró dar la vuelta y después de 8 mil kilómetros, entre los Peugeot, los Mini y Toyota, el “Rápido” como fue presentado la unidad terminó en el puesto 36.

El adiós
El Rastrojero se dejó de fabricar en la década del ’70 por un decreto del gobierno militar y en 1989 se conoció uno de los últimos intento para recuperarlo.
Fue la marca Massey Ferguson, de tractores que lo intentó, sin éxito, bajo el nombre de Ranquel.
Mientras que, no hace mucho (2014) el empresario Carlos Ptaschne aceptó el desafío de crear una nueva versión -eléctrica- del Rastrojero, al que bautizó Electrón. Sin embargo el proyecto finalmente y por problemas económicos nunca se concretó.