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Encerrados en nosotros mismos

A lo largo del año la Unión Comercial e Industrial de Mendoza -UCIM- ha editado una serie de documentos que expresan el pensamiento de la Institución, que intentaron reflejar la realidad del país

  1. Maraña de impuestos: en Argentina son 165 y solo 11 explican el 90% de la recaudación nacional. Los países más evolucionados han tomado como estrategia bajar los impuestos al sector empresario para alentar su desarrollo. Argentina en una actitud insólita, mantiene los existentes y como si no fuera suficiente, los aumenta. De esa forma se propicia una creciente evasión fiscal en el país.
  2. La política sigue sin hacer sus ajustes que son indispensables, y más aún los traslada al sector privado. Además, se observa que gasta más de lo que recauda y lo gasta mal.
  3. No atraemos inversiones externas debido a las condiciones económicas, jurídicas y cambiarias de nuestro país.

Detrás de cada uno de estos documentos, todos fundamentados con estudios e investigaciones, la Institución se esforzó en brindar al Gobierno Provincial y sobre todo al Nacional, la visión y preocupación de los empresarios especialmente del sector pyme. Sin respuestas.

¿Qué suena en voz baja en el ámbito empresarial provincial en vísperas del nuevo año? Dos nuevos escenarios: Procedimiento Administrativo Preventivo de Crisis y Distracto Societario. ¿Que quiere decir esto? El sector empresario se encuentra en la disyuntiva de perder su negocio o tener a mano las herramientas legales a las que puede recurrir. Estas no son una buena noticia, todo lo contrario.

Hagamos ejemplos a la vista:
El Sector de Turismo lleva cerca de 300 días paralizado (salvo gastronómicos que de a poco se va normalizando), sin facturar, es decir CERO INGRESO y teniendo obligaciones laborales, impositivas de orden nacional, provincial y municipal, más el sostenimiento de la infraestructura, vendiendo activos que no a va poder recuperar, endeudándose con créditos (de tasas blandas o duras) conociendo que luego, habrá que devolver ese dinero sin saber a ciencia cierta cómo se hará. Esto genera gran inquietud, confusión y desesperación. A la fecha,las fronteras están cerradas. Los cielos, cerrados -no hay un programa cierto de vuelos-, tampoco hay un diagrama de buses de media y larga distancia.

El programa de PreVenta no dio resultado positivo, peor aún contribuyó a generar mayor confusión entre los probables usuarios, por las cambiantes reglas en el transporte. El sector entendió, con varios meses de anticipación, que habían sido los primeros en cerrar y serían los últimos en abrir. Por lo tanto solicitaron al jefe de Gabinete Cafiero, al ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas y al ministro de Turismo, Matías Lammens , dieran lugar al proyecto de Ley de Emergencia Económica para el Turismo, lo que hubiera significado un panorama de protección tanto para los trabajadores como a empresarios, sin ningún resultado. Tampoco en Mendoza se obtuvo esta ley o alternativas impositivas provinciales y municipales que favorecieran y aliviaran. Todo lo contrario, ATM sigue en su papel recaudatorio, como si aquí no pasara nada.

El Turismo representa para Mendoza aproximadamente cerca del 10% del PBI (contando a quienes están en la economía formal). Cómo se explica que el Gobierno Provincial otorgue la Emergencia Económica Agropecuaria a 14 departamentos, por haber sufrido pérdidas por heladas y granizo y no se haga lo mismo para tan importante Sector productivo que genera empleo y tiene un derrame directo e indirecto, sobre una importante cantidad de otras actividades comerciales.

Como dato importante se informa que en la Ciudad capital se encuentra el 75/78% de la oferta del Turismo. Cuando se informa del logro o éxito del Turismo Interno en Mendoza se debe aclarar que significa que se está hablando del 20/25% de la oferta del 100%. Esto se ve reflejado únicamente en cabañas y pequeños hoteles, lo que “No mueve la aguja“ del Turismo productivo de la provincia. Lo mismo ocurre a nivel nacional. Por lo tanto cabe la pregunta: ¿Ignoran esto los funcionarios?

El ATP terminó el 31 de diciembre de 2020. ¿Con que se reemplaza? ¿Como y quién sostiene a los trabajadores? ¿Como se sostienen las pymes del sector?

Y ante las vísperas de la “Temporada Alta“ de Verano (enero – febrero), con pocas consultas y casi sin reservas. ¿Que va ocurrir el 1 de marzo?

Otra actividad que está también en serios problemas es la construcción: Siendo una de las industrias que produce un efecto importante de derrame en la economía, dado su impacto directo e indirecto en el resto de la actividad productiva, fue uno de los que sufrió mayor impacto negativo tuvo durante la pandemia, principalmente en lo relativo a la obra pública.

Desde el comienzo de la Pandemia, referentes del sector acusaron el parate definitivo de las obras públicas programadas, tanto a nivel provincial como a nivel nacional, situación que se ha sostenido durante el 2020, motivado principalmente por la reasignación de los recursos a la crisis sanitaria derivada del covid, que impactó de lleno en la pymes constructoras, que han tenido de reducir su escala, disminuir su planta estable de personal y adaptarse a esta nueva realidad que se presentó.

Sumado a ello, un mayor retraso de los pagos de obras ya realizadas, como consecuencia de la escasez de fondos disponibles en la provincia, no hizo más que agravar la situación de este sector. La gran mayoría se encuentra ante en la imposibilidad de pago de la segunda cuota del aguinaldo 2020, atraso en los impuestos (entre un 25 % y 30 %) con una preocupante disminución del personal durante la pandemia de manera forzada, debido a la escasa y casi nula actividad y un panorama a futuro para nada alentador.

Dadas las escasas perspectivas de inversión en el corto y mediano plazo, las pymes de la construcción dedicadas a las obras públicas no se han visto acompañadas por medidas de respaldo del gobierno, tanto nacional como provincial, lo que hace avizorar un año 2021 en peores condiciones que este 2020.

Por otro lado, la obra privada, manifestó efectos de la pandemia relativamente distintos. En un principio, las restricciones de las actividades impactaron directamente en el desarrollo de las mismas,lo que se fue paulatinamente normalizando con las posteriores flexibilizaciones. Se dio un fenómeno importante de explosión de la demanda de estos servicios, principalmente en obras pequeñas y arreglos de baja escala .

Ojalá el Estado reaccione, ojalá las autoridades entiendan que estamos ante la posibilidad cierta de despegar con medidas que en un principio pueden ser dolorosas pero que significarán el comienzo de una nueva mirada de nuestra economía y de nuestro país. Ojalá podamos salir del encierro: el encierro del país hacia el exterior, el encierro de cada sector en sus problemas y el encierro de los gobernantes en su mundo ajeno a la grave realidad que están viviendo los argentinos en el aspecto económico.

Si dudas, el 2021 puede significar un nuevo comienzo, en el que todos: sector público y privado, empleadores y empleados, poderes y ciudadanos de a pie, pongamos el hombro, dejemos mezquindades de lado, ajustemos nuestros cinturones y construyamos un futuro sólido y la base de un país que busca el desarrollo.

Daniel Ariosto
presidente de UCIM