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El fuerte viento dificulta la tarea de los bomberos en San Luis

Los bomberos combaten focos que todavía no pueden sofocar: en La Punta, El Morro, Saladillo y Paso Grande. En Merlo controlaron otro foco intencional.
Los continuos cambios de dirección de viento son el problema más complicado con el que se encuentran los bomberos, socorristas y la población que lucha contra los incendios forestales.
El de La Punta es uno de los cinco incendios contra los que luchaban ayer los bomberos de la Policía y voluntarios, con el apoyo de la Policía, municipalidades y vecinos.
Los otros cuatro son los de El Morro –el más grave, que el lunes a la noche obligó la evacuación de cincuenta vecinos de San José del Morro–, Paso Grande, en el Departamento San Martín, Saladillo y Merlo.

Dos detenidos. La quemazón desatada el lunes por un peón rural en el paraje El Sauce, al norte de Concarán, ya fue controlada. El trabajador de 58 años que la causó fue detenido por la Policía, informó la Agencia de Noticias San Luis.
También ayer, “la Policía de Candelaria detuvo a un hombre que había causado un incendio forestal en esa zona a fines de agosto”, informó anoche el ministro de Seguridad, Martín Olivero.
El funcionario explicó que ayer, por efecto del viento norte, “el incendio en El Morro se desplazó hacia los parajes Guanaco y Esquina, en dirección a La Punilla. Tiene más de diez kilómetros de largo”.
“Pero el pueblo de San José del Morro ya no corre peligro, ya volvió la electricidad y todo está volviendo a la normalidad”, agregó.
“Calculamos que mañana, con la incorporación de un nuevo avión hidrante que viene de Corrientes, gracias al coordinador del Plan de Manejo del Fuego, vamos a poder neutralizar ese incendio”, sostuvo Olivero.
Con la incorporación de la nueva nave, en los operativos van a actuar dos aviones hidrantes, un avión vigía y un helicóptero.
En Saladillo no habían logrado controlar el fuego ayer, “pero la situación está mucho más tranquila que anoche (por antenoche), porque tiene mucha menos densidad”, resumió.
El incendio de Paso Grande es más reducido. “Pensábamos atacarlo en el río Conlara con los bomberos de Tilisarao y Naschel, pero no avanzó hacia el río, se fue sierra adentro”, señaló.
Evacuados y miedo a las brasas. En La Punta, el incendio comenzó al noreste de la ciudad, cerca del paraje “La Loma”, y el viento lo empujó hacia el sudoeste, hasta las inmediaciones de la universidad provincial y el centro tecnológico.
“Han identificado un lugar donde iniciaron fuego, pero no sabemos si es donde comenzó el incendio o hicieron un contrafuego para contrarrestarlo”, informó la subjefa de la Comisaría 28ª, oficial principal Roxana Correa.
La ULP fue evacuada ayer a la 1:30 de la madrugada, cuando la quemazón llegó hasta sus alrededores, informó una empleada de seguridad de la institución. “Retiraron entre cuarenta y cincuenta estudiantes”, dijo.
Ella y un policía eran las únicas personas que quedaban en las instalaciones ayer a la tarde, porque a las 14:40, cuando el viento rotó y las llamas la rodearon otra vez, volvieron a evacuarla.
El viento fue la amenaza más tenaz contra los intentos por circunscribir el fuego a lo que ya se había quemado, entre el camino de “La Loma” por el norte, que baja del Suyuque hacia la ruta nacional 146, la avenida Universitaria por el sur y la avenida Serrana por el oeste.
“Es lo que más nos complica, junto con la falta de lluvia”, afirmó el jefe de la Policía Caminera, comisario Marcelo Balbo, que recorría La Punta ayer a la tarde.
“Les tenemos miedo a las brasas que quedan, porque si el viento cambia de dirección, levanta ese fuego que ha quedado y no lo para nadie”, manifestó Julio Rodríguez, un productor rural, dueño del campo “El Pastorcito”, atravesado por la ruta 146 y colindante con el ejido municipal de La Punta.
“Yo tengo mis picadas contrafuego hechas, pero del lado de la Municipalidad no hay ninguna, el campo ya se me ha quemado dos veces”, dijo Rodríguez. Recordó que en un incendio anterior el fuego le mató cinco caballos, además de arrasar con los alambrados.
“Tienen que hacer picadas, porque este camino no alcanza para parar el fuego, además allá al fondo hay un basural, está lleno de cubiertas y otras cosas que, si agarran fuego, es muy difícil apagarlas”, comentó Martín Jofré, vecino de Rodríguez, mientras señalaba el extremo norte de la avenida Serrana.

Fuente: Diario de la Republica