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Selecciones y clones certificados del Malbec argentino

Cuando hablamos de Malbec, quizás lo primero que viene a nuestra mente son los vinos que nacen de ese cepaje. Y al festejar su día –cada 17 de abril, desde hace 4 años–, revivimos su llegada a la Argentina, de la mano de Michel Pouget.
Desde aquel origen francés, mucho se ha trabajado en Argentina para construir la imagen del Malbec como cepa emblemática.

Vivero Mercier Argentina lleva quince años realizando tareas de investigación y desarrollo de selecciones masales y clonales de Malbec y cuenta con un registro de trazabilidad integral, desde la planta inicial hasta el viñedo, que el viticultor puede continuar hasta llegar con sus uvas a la bodega, y de allí, hasta la copa del cliente.
Como seleccionador de vides, Mercier Argentina inició sus selecciones en antiguos viñedos, “ya que son los únicos, en los que a través de los años pueden haberse acumulado variaciones en cantidad e intensidad suficientes como para encontrar ejemplares diferentes”, explicita Cristóbal Sola. En este sentido, los cambios genéticos en el Malbec suelen ser imperceptibles y no alcanzan a modificar sustancialmente la secuencia de ADN de la planta como para que aparezcan manifestaciones fenotípicas tan importantes que obliguen a considerar al ejemplar como otra variedad. Por esta razón, “el trabajo de selección intravarietal, como el que se realiza en el Malbec, debe hacerse con mucha paciencia y agudizando el espíritu de observación a través del tiempo y en diferentes condiciones agroecológicas y de manejo. Sólo el mantenimiento del carácter seleccionado a través del tiempo y en diferentes situaciones nos puede hacer pensar que nos encontramos con un carácter estable, de naturaleza genética y que podrá transmitirse a toda su descendencia”, continúa el ingeniero Sola.
La constante tarea de obtención y evaluación agronómica y enológica de selecciones masales (y también de clones) es el aporte que Vivero Mercier ha realizado a lo largo de estos años en la consolidación del Malbec Argentino, como una marca que nos representa.
Tal es así, que gracias a muchos esfuerzos, logró presentar la primera planta certificada de Malbec clonal argentino, que se suma a una larga lista de selecciones masales como son: Malbec Selección Mercier® Perdriel, Agrelo, Gualtallary, Cobos, Vista Flores, Las Compuertas, Cipolletti, Las Paredes, La Consulta, Brandsen, Vistalba. Estos nombres corresponden a los distritos, localidades o calles donde se encontraron los viñedos originales, de los cuales se obtuvieron las plantas iniciales de cada selección.
De cada selección o clon que integran la parcela experimental, Vivero Mercier realiza una muestra representativa sobre la que se practican test de sanidad, evaluaciones agronómicas y enológicas, mediante microvinificaciones controladas. Con los resultados de dos o tres años se comienza la multiplicación y testeos en otras condiciones agroecológicas y con diversos tipos de manejo. “Al cabo de los años, una vez ratificadas sus bondades, se comercializan las plantas obtenidas de estos viñedos selectos, además de poner a disposición de los clientes los protocolos de cada etapa y las muestras de vino obtenidas por microvinificaciones, en nuestra propia bodega experimental”, así comenta el ingeniero Sola el programa de investigación y desarrollo del vivero.
Vale agregar que al gusto del consumidor por el vino Malbec argentino, se suma el requerimiento de la genética de nuestra cepa emblemática, que resulta cada día más atractiva para otras regiones vitivinícolas de América y el mundo.
Con el paso de los años, el Malbec ha ido mostrando no sólo su adaptación a diferentes condiciones agronómicas, sino que ha puesto de manifiesto su variabilidad genética de modo que puede cultivarse en ambientes restringidos con rendimientos bajos y también en ambientes de gran expresión, con rendimientos altos sin perder aspectos de calidad.
Desde aquella cuna europea hasta el prestigio que hoy alcanzó el Malbec argentino, son muchos los actores que han contribuido a erigir este cepaje como emblema de nuestra vitivinicultura. “A Vivero Mercier le honra saber que desde Perdriel, Luján de Cuyo, ha participado con su portfolio de Malbec en los mayores emprendimientos vitivinícolas de los últimos 15 años”.