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Festejo para los niños en el Club Pedro Molina

Con un sol acompañando a pleno la jornada sabatina, más de 400 personas –de las cuales la mayoría eran niños- colmaron las instalaciones del recuperado Club Social y Deportivo Juventud Pedro Molina, en Guaymallén, para renovar con su algarabía el esplendor de antaño mientras participaban activamente en el exitoso festejo de la Gran Kermesse Familiar del Día del Niño, que tuvo entrada libre y gratuita, y repartió diversión, juguetes y chocolate para los celebrantes.

La alegría fue el común denominador en todos los asistentes, quienes después de disfrutar atentamente el espectáculo en el que el conocido trovador y folclorista mendocino Jorge Marziali ofreciera las canciones de su disco “Las dos orejas sirven: canciones para niños, nenas, changuitos, gurises, botijas, chamos y pibitos”, se dispusieron a participar en los juegos que había preparado la Comisión Directiva del histórico club.

Fue así que en cada puesto de juego hubo filas con gran cantidad de niños que esperaban para mostrar sus habilidades y obtener el premio correspondiente, gracias a la colaboración desinteresada de socios de la institución que cuidaban y guiaban a los pequeños que se divertían a lo grande con el tiro al banco, las caras enharinadas, los penales, las carreras de embolsados y hasta lanzamiento de dardos magnéticos, entre otras de las diversiones preparadas para la ocasión.

Y eso no era lo único que se había previsto en el gran festejo popular, ya que los niños también pudieron hacer sus propias creaciones plásticas en un rincón destinado a la pintura, recibieron golosinas y hasta se hicieron las caras con maquilladores artísticos que los esperaban con sus elementos preparados para complacerlos.

Ése fue el marco en el que una gran cantidad de chicos y grandes celebraron el Día del Niño, después de quedar maravillados con los ritmos folclóricos y las letras infantiles que desplegó el famoso trovador Marziali para homenajear merecidamente a los protagonistas de la jornada, quienes así recibían enseñanzas en forma lúdica.

El juglar que enseña jugando
Cultor de diversos ritmos folclóricos, el talentoso cantautor cuyano Marziali ofrendó su arte con anécdotas y observaciones de la realidad, y logró así que cada uno de los presentes siguiera con mucha atención sus interesantes historias engarzadas en melodías populares.

Es por eso que su trabajo, desarrollado durante más de 40 años de trayectoria profesional, ha sido galardonado en numerosas ocasiones. Una de éstas se dio en diciembre pasado, cuando el trovador recibió una distinción de la Legislatura provincial, precisamente, por su última obra musical infantil, “Las dos orejas sirven: canciones para niños, nenas, changuitos, gurises, botijas, chamos y pibitos”, que fue declarada de interés cultural a través de un proyecto de resolución presentado por el presidente del bloque de senadores provinciales del FPV-PJ, Gustavo Arenas.

La institución salvada por los vecinos
El Club Social y Deportivo Juventud Pedro Molina fue fundado el 7 de agosto de 1931 y a lo largo de su existencia ha sido lugar de contención, recreación, esparcimiento, práctica deportiva y eventos culturales para la comunidad del distrito de Pedro Molina y alrededores, en Guaymallén.
Recientemente fue salvado por la acción conjunta de los vecinos, ya que atravesaba una grave crisis económico-institucional que puso en riesgo su existencia. Debido a malas administraciones directivas anteriores, las instalaciones de la institución estuvieron a punto de ser rematadas para ser demolidas y dar paso a un emprendimiento comercial.
Eso hubiera significado perder a una institución barrial que ha estado de 84 años brindando contención social y esparcimiento sin ningún tipo de lucro. Esta conflictiva situación se pudo encauzar y superar con el aporte municipal y vecinal.
Este saneamiento permitió que hoy el club siga generando nuevas actividades y disciplinas deportivas para brindarles a sus socios, con atletas que se proyectan desde entonces a nivel nacional e internacional, como son los casos del básquet femenino y el tenis de mesa.
Es así que la recuperación del club Pedro Molina sigue avanzando a paso firme gracias a la voluntad de los vecinos que han puesto manos a la obra para concretarla, sumando actividades que además sirven como herramientas de inclusión y de formación de valores de vida en niños y adolescentes, sin discriminación alguna. En la actualidad brinda la práctica libre y gratuita de tenis de mesa, básquet y futsal.