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En qué consiste la ley para uso de jugos naturales para edulcorar bebidas sin alcohol

Desde hace dos años, el sector vitivinícola argentino viene trabajando con legisladores provinciales y nacionales para impulsar una ley que implemente la edulcoración de bebidas no alcohólicas con jugos naturales.

El impulso de una ley de edulcoración de bebidas no alcohólicas tiene claros objetivos:
impulsar las economías regionales implicadas en la elaboración de jugos naturales, sectores como el de críticos, manzanas y jugo de uva principalmente;
trasparentar reglas claras de lealtad comercial y defensa al consumidor exigiendo que las bebidas no alcohólicas sean edulcoradas (no simplemente saborizadas) con jugos naturales con el porcentaje que fija la ley;
finalmente, está en juego la salud: en todo el mundo, las exigencias de los consumidores motorizan un cambio en el paradigma de la edulcoración de estas bebidas hacia productos más naturales y saludables.
El proyecto de ley y las economías regionales
La Ley Nº 25.239 de Impuestos Internos se encuentra vigente desde 1999. Dispone una alícuota de 8% para las gaseosas y una de 4% para aquellas que usan jugos de igual género botánico para su edulcoración. Antes de esta desgravación, las gaseosas y otras bebidas no alcohólicas pagaban un impuesto del 24%. Esta gran desgravación -propiciada por el entonces Ministro de Economía, Domingo Cavallo- ha sido uno de los factores determinantes en el enorme crecimiento de estas bebidas en el mercado interno argentino: el país es uno de los principales consumidores de gaseosas del mundo.
En este escenario, la vitivinicultura argentina – a través de los legisladores nacionales por Mendoza y sobre la base de un proyecto similar presentado en 2013-  propone una suba de la alícuota para las gaseosas, de 8% a 28% y establece una alícuota diferencial, de 18%, para el caso en que en la edulcoración se utilicen jugos de frutas de distinto género botánico al que saboriza la gaseosa. Esto es que si, por ejemplo, una gaseosa cola edulcora con jugo de uva su impuesto queda en 18%.
Claramente, la viabilidad de este proyecto de ley queda en el ámbito de los acuerdos políticos. Con la reconfiguración de la escena política, esta iniciativa para la edulcoración de bebidas no alcohólicas con jugos naturales debería ser impulsada por los gobiernos y legisladores de las provincias vitivinícolas, por lo que es posible que incluso se rompan las disciplinas de bloque y se atienda más a las realidades regionales y provinciales. Al menos es lo que esperan desde el sector vitivinícola y afirman que la luchas no es entre sectores productivos (azucareros vs vitivinícolas, por ejemplo), sino entre economías regiones y multinacionales altamente concentradas.