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Escándalo en Mendoza por desvío de los fondos para la mosca de los frutos

En los distritos de Valle de Uco y el oasis sur perdieron el status fitosanitario. Aseguran que una auditoría del Senasa encontró deficiencias en el trabajo realizado por el Iscamen.

Valle de Uco y el Oasis sur dejaron de ser zonas libres de Mosca de los Frutos tras una auditoría del Senasa. Es que el organismo nacional advirtió deficiencias e irregularidades en el trabajo realizado por el Iscamen y suspendió administrativamente el status fitosanitario. Esto genera costos extra en frío y bromuración que deberán absorber productores y empacadores.

Luego de la renuncia del titular del Iscamen, Raúl Millán, la situación y el trabajo de este ente está en el ojo de la tormenta. Es que tras la salida de Millán se conoció que, además de irregularidades en cuanto a partidas presupuestarias y otros temas administrativos, el Senasa elaboró un informe que bajó el status fitosanitario de dos regiones de la provincia, según publicó Los Andes.

En ese reporte “se encontró inconvenientes en el registro de la información, problemas con las trampas y la ubicación en la que se encontraban, deficiencias en los insumos para determinar si un área cumple o no con el status internacional de una plaga” y, por ende, los problemas que eso ocasiona a Senasa para deter- minar si un área de una provincia puede ser declarada libre de ese flagelo.

Es así, que Senasa determinó suspender de manera administrativa el status fitosanitario para Mosca de los Frutos de Mendoza. Por lo tanto, de manera temporaria Mendoza se encuentra como zona de “baja prevalencia”, perdiendo así por estos meses, el status de Libre de Mosca que tenía en Valle de Uco y Oasis Sur. Norte y Este continúan con el mismo status que tenían.

De esta forma, las frutas que circulen por el país hacia provincias como las patagónicas libre de plagas, deben asumir un costo extra a través de un mecanismo de prevención sanitaria, procedimientos que se ajustan a exigencias internacionales para proteger áreas libres. “Los productores deberán ajustarse a los términos de la normativa dictada por el Senasa, que dispone la obligatoriedad de someter esa producción al Sistema de Mitigación de Riesgo (SMR), para evitar la mosca”, explicó Alejandro Molero, nuevo presidente del Iscamen.

Raúl Aruani, gerente de Aspeff, indicó que según establece Senasa, “las frutas consideradas hospedero de mosca, que hayan sido producidas en áreas de escasa prevalencia y tengan por destino el consumo en fresco o su industrialización en áreas libres de la plaga, podrán ingresar con la aplicación de tratamiento cuarentenario o de un sistema de mitigación de riesgo aprobado por Senasa (SMR)”.

Esto, según detalló, a grandes rasgos, determina que la fruta como el damasco, durazno, pera y manzana, deben pasar por una cámara frigorífica a temperatura constante para así matar o asegurarse que ese producto no esté infectado con la plaga. Mientras, para el caso de hortalizas, como tomate, cítricos, como mandarina y naranja, uva y cereza, deben ser fumigados con bromuro de metilo.

No obstante, Aruani indicó que “estas medidas son muy prontas ya que la producción se da recién en la segunda quincena de noviembre, y esperamos que para ese entonces volvamos al status adquirido”.

Mariel Vanín, secretaria Técnica de Iscamen, remarcó que esta medida es de carácter temporario, “hasta tanto los procedimientos operativos y administrativos puedan ser validados nuevamente”. Según detalló Molero, “la próxima inspección era en 6 meses, pero pedimos luego de varias reuniones que fuera en tres meses, y el Senasa no los aceptó”.

De este modo, es que las autoridades de Iscamen y Senasa se encuentran reunidas en la ciudad de Mendoza para coordinar el trabajo con miras a recuperar el status en el corto plazo con el objetivo de corregir las fallas detectadas durante la supervisión del Programa Nacional de Control y Erradicación de Mosca de los Frutos (Procem).

Sin embargo, dijo Vanin, que desde que asumió, han empezado a trabajar sector por sector para dar cuentas del análisis real, “ya que las cuestiones técnicas y trabajo de campo está bien hecho”. Sin embargo, recién a finales de este mes se tendrá resultados de toda la auditoría que Senasa exige y en particular de la red de las 4.700 trampas de la mosca.

Fuente: InfoCampo