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Cáncer de próstata: el tumor más frecuente en hombres

El cáncer de próstata es la cuarta causa de muerte oncológica del país. Una nueva alternativa se incorpora al arsenal terapéutico contra esta enfermedad, la posibilidad de administrar un nuevo tratamiento antes de recurrir a la quimioterapia: acetato de abiraterona, que ha obtenido la ampliación de su indicación para el tratamiento de pacientes con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración que son asintomáticos o  levemente sintomáticos después del fracaso de la terapia de deprivación androgénica. Esta nueva opción de tratamiento permite prolongar la sobrevida global de estos pacientes.

La ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) ha ampliado la indicación del acetato de abiraterona, el primer medicamento hormonal oral contra el cáncer de próstata avanzado, al que había dado luz verde a principio de este año, y ahora también acepta su uso en los pacientes antes de recurrir a la quimioterapia.

Esta indicación se aprobó y comunicó en el marco del último Congreso Argentino de Urología, realizado los primeros días de noviembre y la Argentina se convirtió así en el primer país del mundo en aprobar esta opción terapéutica. Las aprobaciones de EMA y FDA se obtuvieron días después, 15 de noviembre y 10 de diciembre respectivamente.

En la Argentina, el cáncer de próstata es el más frecuente de todos los tumores que afectan a los hombres, con una incidencia de 58,4 casos por cada 100.000 hombres[1]. Anualmente, se diagnostican más de 13.700 casos nuevos de cáncer de próstata y mueren más de 5.800 hombres por esta causa, una cifra que lo convierte en la cuarta causa de muerte oncológica del país.[2]

Este tipo de cáncer es el resultado de la malignización de ciertas células de la próstata, una glándula que se encuentra debajo de la vejiga en los hombres y cuya función es producir el fluido seminal. Aunque suele ser una enfermedad de desarrollo lento, algunos tumores de próstata pueden ser muy agresivos y extenderse a otros órganos (metástasis) de manera precoz. El tratamiento de esta patología depende del estadío en el que se la diagnostique, pero las posibilidades terapéuticas incluyen a la prostatectomía (extirpación quirúrgica de la próstata), el bloqueo hormonal o la radioterapia.

En cuanto al cáncer de próstata avanzado, el objetivo primordial del tratamiento es el bloqueo de la acción de los andrógenos como la testosterona, ya que esto posibilita la regresión del tumor, cuyo desarrollo es estimulado por esta hormona. Pero muchos pacientes que responden inicialmente a tratamientos que bloquean la producción de testosterona, con el tiempo vuelven a producir esa hormona, lo que reactiva la enfermedad. Así, hasta ahora se recurría a la quimioterapia para tratar aquellos casos en los que la enfermedad se convertía en resistente a la castración, es decir, en los pacientes que a pesar de la terapia recibida el cáncer siguió avanzando y tienen agotadas las posibilidades de realizar o continuar con el bloqueo hormonal.

Sin embargo, este paradigma establecido está empezando a cambiar: la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) ha ampliado la indicación del acetato de abiraterona, el primer medicamento hormonal contra el cáncer de próstata avanzado resistente a la castración y que se ingiere de forma oral, al que había dado luz verde a principio de este año, y ahora también acepta su uso antes de recurrir a la quimioterapia, según se anunció durante el Congreso Argentino de Urología, realizado los primeros días de noviembre. Así, la Argentina se convirtió en el primer país del mundo en aprobar esta opción terapéutica,  antes de las aprobaciones por EMA, obtenida el 15 de noviembre y por la FDA, anunciada el 10 de diciembre.

“Muchas veces, los quimioterápicos son eficaces a un costo muy alto de efectos secundarios para el paciente. Eso es una limitante a la hora de prescribir el tratamiento: hay personas que ya sea por su edad o por su estado general, no van a ser candidatos a utilizarlos. Contar con un medicamento que no tenga tantos efectos secundarios y que obtenga prácticamente los mismos efectos, es un beneficio muy importante. Y la abiraterona lo logra, puesto que consigue prolongar la supervivencia y mejorar el estado general del paciente con un riesgo relativamente pequeño”, señala Carlos Hernández Fernández, doctor especialista en urología de la Universidad Autónoma de Madrid.

La ANMAT había aprobado a comienzos de 2012 el uso del acetato de abiraterona en pacientes con cáncer de próstata avanzado en quienes el bloqueo hormonal había fracasado, lo que significó un gran avance ya que hasta ese momento los tratamientos disponibles en esta instancia eran sólo quimioterapias endovenosas (docetaxel, mitoxantrona y cabazitaxel). Pero el acetato de abiraterona no sólo es beneficioso porque se lo puede ingerir oralmente, en una sola toma diaria, sino que además se trata de una droga que bloquea una enzima clave para la producción de testosterona -la CYP17- y cuyos estudios clínicos demostraron que en la terapia estándar de pacientes con tumores hormono-resistentes extiende en un 35% la sobrevida global.

Uno de los aspectos más destacables de esta nueva droga, que la diferencia de otros tratamientos oncológicos, es que posee un mecanismo de acción novedoso, con beneficio en la sobrevida global y con un perfil de toxicidad aceptable. “Hasta hace relativamente poco, la expectativa de vida para los pacientes que etiquetábamos con una enfermedad resistente a la castración era muy corta. Por lo tanto, nuestro primer desafío era intentar alargar esa expectativa, y hacerlo con una mejor calidad de vida. En este momento, los urólogos contamos con nuevos fármacos que nos están sirviendo para intentar llegar a ese objetivo”, reflexiona Hernández Fernández. Y concluye: “Si bien sabemos que ningún fármaco por ahora cura la enfermedad, el gran beneficio de poder usar abiraterona antes de recurrir a la quimioterapia es que se logra prolongar la expectativa de vida con menos efectos adversos, como problemas a nivel óseo o hepático. Además, con ella no se acaban las posibilidades terapéuticas sino que la persona luego puede ser tratada con quimioterapia posterior y, por lo tanto, seguir ganando meses -incluso años- de vida, que es el objetivo en estos pacientes”.

[1] Instituto Nacional del Cáncer (Argentina) “Análisis de la situación del cáncer en Argentina” (Visitado el 02-04-2012). Disponible online en: http://msal.gov.ar/INC/equipos_analisis.asp  / Par2, L5-8.
[
2] Instituto Nacional del Cáncer (Argentina) “Análisis de la situación del cáncer en Argentina” (Visitado el 02-04-2012). Disponible online en: http://msal.gov.ar/INC/equipos_analisis.asp  / Tabla 1.