Home / policiales / Les roban fuerte suma a familia de Maipú

Les roban fuerte suma a familia de Maipú

Se llevaron 190 mil pesos que la familia tenía dispuesto para comprar una casa. Al parecer habría sido un robo “por encargo”, es decir los ladrones estaban sobre aviso de que en esa vivienda había una fuerte suma de dinero.

Una familia de Maipú fue despertada ayer por la madrugada por delincuentes que los ataron, golpearon y les robaron 190 mil pesos con los que esta semana iban a comprar una casa. Durante el asalto, incluso amenazaron con llevarse a una de las hijas. “Esa noche se convirtió en un infierno”, dijo ayer en la puerta de su negocio Gustavo León Rivas (44), recordando la madrugada anterior, cuando se había despertado en el momento en que un ladrón le apuntaba a la cabeza.
La pareja compuesta por Gustavo y Rosa llegó a nuestra provincia desde su Perú natal hace 18 años. Con ellos vinieron dos de sus hijas, cuando apenas eran unas niñas. Aquí, el matrimonio se estableció en Maipú, tuvo otros dos hijos y desde 2011, una de las habitaciones de la casa que alquilan -sobre la calle Poujade al 200 de Gutiérrez- la destinaron para abrir una modesta despensa. Los años anteriores, Gustavo había trabajado como albañil.
Como buena parte de la casa está ocupada por el negocio, los seis miembros de la familia duermen en una misma habitación. Pero ayer por la madrugada sólo cinco de ellos estaban en la vivienda ya que una de las hijas adolescentes había salido. Justamente por esa razón, estaba sin llave la puerta que da al patio.
El primero en notar que algo no andaba bien fue el niño de 13 años, que se despertó cuando escuchó estacionar una moto en la puerta de su casa.
Pocos segundos después, vio cómo un sujeto saltaba a través de una ventana, sacaba un arma de fuego y lo apuntaba mientras le exigía que encendiera la luz.
Tras sortear el primer escollo, los delincuentes fueron hacia la cama matrimonial y apuntaron a Gustavo directamente a la cabeza. En la habitación, además dormían su hija de 22 años y la más chica de seis.
Cuando ya toda la familia estaba despierta, los ladrones, que según las víctimas no superaban los 20 años, comenzaron a exigir a gritos el dinero.
“Yo estaba en ropa interior y me dieron una sábana para cubrirme. Luego les di 40 mil pesos que había ahorrado”, dijo Rosa.
Pero los delincuentes no iban por esa plata. Y mientras revolvían todos los muebles les gritaron que querían los 200 mil pesos que tenían guardados para comprar una casa.”A nosotros nos mandaron, es un robo por encargo. Sabemos que tienen ese dinero porque vendieron un lote en Perú”, les dijeron.
A esta altura, los delincuentes parecían estar muy informados de los movimientos del matrimonio: estaban al tanto de la transacción económica que habían realizado y hasta sabían que una de sus hijas adolescentes no estaba en casa. “Los hemos estado vigilando”, aclararon.
Cuando ya habían pasado varios minutos buscando el dinero, los delincuentes llamaron a un tercer cómplice por un Nextel y le dijeron que el matrimonio no quería entregar el dinero. “Entonces, el hombre les respondió que matara a uno de nosotros o que nos cortara un dedo o que secuestraran a mi hija de 22 años”, dijo Rosa.
“Entonces me largué a llorar y les dije que no me quitaran la ilusión de tener mi casa. Pero luego les indiqué el lugar del placard donde estaba guardado el dinero”, agregó la mujer.
El asalto duró unos veinte minutos. Tiempo en el que, además, Gustavo fue golpeado en la cabeza con un culatazo cuando quiso levantar la cabeza para mirar a los delincuentes.
Rosa y Gustavo sospechan de dos jóvenes motociclistas que la tarde anterior al robo habían comprado en el negocio. Además creen que el dato se podría haber filtrado de las personas de su círculo laboral.

Fuente: Los Andes