INTA celebró 70 años con ciencia en Cuyo

La muestra Puertas Abiertas reunió a más de 15 mil visitantes en Luján de Cuyo y exhibió el aporte de la ciencia al desarrollo regional.

Con más de 15 mil visitantes durante dos jornadas, el INTA cerró este sábado una nueva edición de Puertas Abiertas en la Estación Experimental Agropecuaria Mendoza, en Luján de Cuyo. La actividad sirvió además para celebrar los 70 años de trabajo del organismo en el país y destacar su aporte histórico al desarrollo productivo de Mendoza y San Juan.

Una celebración con fuerte raíz regional

El encuentro tuvo un significado especial para la región. Organizado por el Centro Regional Mendoza-San Juan del INTA, reunió a escuelas, productores, estudiantes, emprendedores, empresas y familias que recorrieron más de 160 stands vinculados con ciencia, tecnología, innovación y producción. La propuesta volvió a demostrar el interés que despierta la investigación aplicada cuando se presenta de forma cercana y accesible para la comunidad.

Durante la apertura participaron autoridades nacionales, provinciales y universitarias. Entre ellas estuvieron el director nacional del INTA, Ariel Pereda; el director regional Claudio Galmarini; representantes de los gobiernos de Mendoza y San Juan; la Universidad Nacional de Cuyo y el municipio de Luján de Cuyo. Todos coincidieron en destacar el papel que ha cumplido la institución en el crecimiento de las economías regionales.

El valor de la investigación aplicada

Galmarini remarcó que el principal activo del organismo son sus recursos humanos y repasó algunos de los aportes más relevantes realizados desde Cuyo. Entre ellos mencionó la conservación de recursos genéticos, las reconocidas colecciones de vid y olivo, los bancos de germoplasma y los servicios que los laboratorios brindan al sector productivo.

También destacó el trabajo desarrollado en materia de uso eficiente del agua, una temática especialmente sensible para Mendoza y San Juan. La aplicación de imágenes satelitales, los estudios territoriales y el acompañamiento a productores han permitido mejorar prácticas agrícolas en una región donde el recurso hídrico resulta estratégico para sostener la actividad económica.

Tecnología para resolver desafíos locales

Uno de los principales atractivos fue la participación de 40 equipos de investigación y extensión que mostraron proyectos vinculados con vitivinicultura, horticultura, ganadería, apicultura, olivicultura y fruticultura. Más de mil alumnos de treinta escuelas recorrieron los espacios interactivos y conocieron de primera mano cómo la ciencia impacta en tareas cotidianas relacionadas con los alimentos y la producción.

Entre las experiencias exhibidas sobresalieron los avances en mejoramiento genético de zanahorias desarrollados por especialistas del organismo. Los ensayos permiten obtener variedades adaptadas a distintas condiciones ambientales y demandas del mercado, generando alternativas para productores y consumidores. La propuesta despertó gran interés entre estudiantes y visitantes.

Innovación frente a la crisis hídrica

La muestra también fue escenario de la inauguración de un humedal destinado al reúso de efluentes, impulsado conjuntamente por el INTA y el Departamento General de Irrigación. El proyecto busca generar conocimiento sobre tratamiento de aguas residuales y analizar su posible utilización en actividades agrícolas, una línea de investigación clave frente al cambio climático y la creciente escasez hídrica.

Junto a la actividad científica, empresas proveedoras de tecnología exhibieron maquinaria agrícola, drones, sistemas de energía solar, equipos de riego y herramientas para diferentes escalas productivas. En paralelo, más de ochenta emprendedores y productores regionales ofrecieron alimentos, bebidas, artesanías y productos elaborados que reflejan la diversidad económica y cultural de Cuyo.

Ciencia cerca de la gente

Las degustaciones guiadas, clases magistrales y talleres prácticos estuvieron entre las actividades más convocantes. Hubo propuestas sobre compostaje, hidroponía, huertas familiares, gastronomía y coctelería elaborada con jugos provenientes de variedades de uvas desarrolladas por el INTA. También se realizaron presentaciones vinculadas con vinos, frutas deshidratadas y cerezas, en articulación con entidades gastronómicas y turísticas.

Más allá de los números y de la amplia participación ciudadana, la muestra dejó una conclusión clara: gran parte de las soluciones para los desafíos productivos de Mendoza y San Juan nacen del trabajo conjunto entre investigadores, extensionistas, productores e instituciones. En sus 70 años de trayectoria, el INTA ratificó en Luján de Cuyo que la ciencia local sigue siendo una herramienta concreta para impulsar el desarrollo, fortalecer las economías regionales y mejorar la calidad de vida de la comunidad.