APROCAM rechaza el peaje en una ruta deteriorada
El inicio del cobro de peaje a vehículos pesados en Las Cuevas abrió un nuevo conflicto en el transporte de cargas de Mendoza. La Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (APROCAM) cuestionó las tarifas y denunció el deterioro de la Ruta Nacional 7. Su principal reclamo es que se realicen las obras antes de cobrar por circular.
Peaje en Las Cuevas: el centro de la polémica
La concesionaria Caminos del Aconcagua S.A., integrada por la empresa mendocina Laugero Construcciones y sus socias Green y Corporación del Sur, comenzó a cobrar peaje en el sector de alta montaña. La medida generó un fuerte rechazo entre los transportistas, que consideran que el estado actual de la ruta no justifica el costo exigido. Para APROCAM, la decisión es “injusta e inadmisible”.
El presidente de la entidad, Carlos Messina, cuestionó el orden en que se implementaron las medidas y sostuvo que, según lo anunciado durante el proceso de licitación, el cobro debía comenzar después de ejecutar las primeras obras y acondicionar la calzada. “En cualquier servicio, primero se brinda la prestación y luego se cobra. Por eso, consideramos que esta medida es inadmisible”, expresó. También planteó una pregunta sobre el modelo de concesión: “¿Será que estamos volviendo al modelo de concesiones de los años 90?”. El reclamo apunta a que los usuarios puedan circular en condiciones seguras antes de afrontar nuevas tarifas.
Tarifas de hasta $9.300 y problemas de seguridad
Uno de los puntos que más preocupa al sector es el costo del peaje para los camiones. Según los valores señalados por APROCAM, las tarifas oscilan entre $7.500 y $9.300 por unidad, de acuerdo con la cantidad de ejes del vehículo. La cámara aclaró que no rechaza el pago por el uso de infraestructura vial, sino que cuestiona el monto exigido frente a las condiciones del corredor.
“No nos oponemos a pagar por un servicio, nos oponemos a pagar tarifas desorbitadas por circular sobre una ruta destruida donde la falta de mantenimiento pone en riesgo diario la seguridad de las unidades y de los choferes”, advirtieron desde la asociación. El diagnóstico incluye baches profundos, deformaciones en la calzada, banquinas deterioradas y demarcación insuficiente. Los transportistas señalan como uno de los sectores más comprometidos el tramo entre Punta de Vacas y Las Cuevas, donde el tránsito pesado y las condiciones climáticas de alta montaña agravan el desgaste. La situación preocupa especialmente por la importancia de la Ruta 7 para el transporte internacional y la conexión terrestre con Chile a través del Paso Internacional Cristo Redentor.
Las obras, el financiamiento y el reclamo al Estado
Desde la concesionaria sostienen que el esquema contractual habilita el cobro para financiar los trabajos de mantenimiento, bacheo y repavimentación previstos durante los primeros cinco años de gestión. APROCAM, en cambio, cuestiona que los ingresos del peaje comiencen a recaudarse mientras persisten los problemas que motivaron el reclamo. Para la entidad, el mecanismo traslada a los usuarios el costo de una infraestructura que necesita intervenciones urgentes.
El conflicto también pone el foco en la responsabilidad de los organismos públicos que supervisan la concesión. APROCAM reclama que Vialidad Nacional revise la aplicación de las tarifas hasta que se observen avances concretos en las reparaciones. La asociación advierte que el malestar podría derivar en medidas de fuerza o acciones legales si no obtiene respuestas. Por ahora, su posición se resume en una exigencia: que el cobro esté acompañado por mejoras visibles en la ruta. En un corredor clave para la actividad económica y el comercio internacional, el estado de la calzada y la seguridad de quienes lo transitan vuelven a quedar en el centro de la discusión.