

Suben combustibles y aumentan las tarifas logísticas
Redacción CuyoNoticias


El aumento del costo del combustible durante marzo, impulsado por la tensión internacional en Medio Oriente, generó preocupación en el sector del transporte de cargas en Mendoza. Desde la Asociación Propietarios de Camiones (APROCAM) advirtieron que los incrementos deberán trasladarse a las tarifas ante la imposibilidad de absorberlos.
Un impacto directo en los costos
El combustible es uno de los principales componentes del costo operativo del transporte de cargas. Su incremento tiene un efecto inmediato en la estructura de gastos de las empresas del sector. A esto se suman otros factores que también presionan, como el mantenimiento de unidades, los repuestos y la mano de obra.
Desde APROCAM explicaron que el transporte no fija precios de manera arbitraria. Por el contrario, las tarifas se construyen en base a una matriz de costos que contempla múltiples variables. “El transporte de cargas no es formador de precios. Para establecer una tarifa tomamos distintos componentes como combustible, mano de obra, repuestos y mantenimiento, que conforman la estructura de costos”, señaló el presidente de la entidad, Ricardo Squartini.


Contexto internacional y medidas en la región
El escenario internacional ha sido clave en esta suba. Los conflictos en Medio Oriente impactaron en los precios del petróleo a nivel global, lo que se tradujo en aumentos en los combustibles en distintos países, incluida la Argentina.
A esta situación se suma una medida adoptada por Chile: la eliminación de subsidios al combustible. Esta decisión afecta especialmente al transporte internacional de cargas, que depende en gran medida de los costos operativos en ambos lados de la cordillera. El cambio fue analizado esta semana por APROCAM como un factor adicional que agrava la situación.
Tarifas atrasadas y actividad en baja
El problema no es solo el aumento de costos. El sector arrastra un retraso en las tarifas que se profundizó en los últimos meses debido a la caída de la actividad económica. Menos movimiento de cargas implica menor capacidad de negociación frente a los clientes.
“Los dadores de carga han impuesto tarifas que en muchos casos están muy por debajo de los puntos de equilibrio, hasta en un 40%”, explicó Squartini. Este desfasaje complica la sostenibilidad de las empresas transportistas, que deben seguir operando con márgenes cada vez más ajustados.
En este contexto, absorber nuevos incrementos resulta inviable. Por eso, desde la entidad recomiendan a sus asociados renegociar los valores con las empresas que contratan el servicio.
La necesidad de trasladar los aumentos
Desde APROCAM fueron claros: el sector no tiene margen para afrontar los nuevos costos sin trasladarlos. “El transporte no tiene posibilidad de absorber estos incrementos”, afirmó Squartini. La consecuencia directa es que los ajustes deberán reflejarse en las tarifas.
Este traslado impacta en toda la cadena productiva. El transporte es un eslabón clave en la distribución de bienes, por lo que cualquier aumento en sus costos termina incidiendo, directa o indirectamente, en los precios finales.
Sin embargo, desde el sector insisten en que se trata de una medida necesaria para garantizar la continuidad de la actividad. Sin tarifas que cubran los costos, muchas empresas podrían quedar fuera del sistema.
Un estudio que refleja la situación
Como respaldo de su posición, APROCAM difundió un estudio de costos elaborado por la consultora Economic Trends. El informe, actualizado con las subas de marzo, analiza el costo por kilómetro recorrido para cargas generales en el trayecto Mendoza–Buenos Aires.
Los datos muestran con claridad el impacto del combustible en la estructura total. Cada variación en el precio del gasoil modifica de manera significativa el costo final del servicio. Esto refuerza el planteo del sector sobre la necesidad de ajustar tarifas en función de la realidad económica.
En un escenario de incertidumbre y con variables que siguen en movimiento, el transporte de cargas enfrenta un desafío complejo. La evolución de los precios internacionales, las políticas regionales y la actividad económica local serán claves en los próximos meses para definir el rumbo del sector.


























