


Advierten más casos de melanoma en jóvenes
Redacción CuyoNoticias


En Argentina se detectan alrededor de 130.000 nuevos casos de cáncer de piel cada año. Aunque durante mucho tiempo esta enfermedad estuvo asociada principalmente a personas mayores, hoy los especialistas observan una tendencia preocupante: el melanoma, la variante más agresiva, se encuentra entre los cánceres más diagnosticados en jóvenes y adolescentes.
En el marco del Día Mundial del Cáncer de Piel, expertos advierten que la desinformación sobre protección solar y las nuevas tendencias vinculadas al bronceado contribuyen a incrementar los riesgos.
Un problema que comienza mucho antes
El daño provocado por la radiación ultravioleta es acumulativo y muchas veces sus consecuencias aparecen décadas después de la exposición. Según explicó el médico dermatólogo Ariel Bernardo Sehtman, coordinador de la Diplomatura en Dermatología Oncológica de la Fundación Barceló, la piel conserva la memoria de las quemaduras y agresiones sufridas a lo largo de la vida. Esta situación resulta especialmente preocupante durante la infancia y la adolescencia.


Diversos estudios muestran que una quemadura solar grave en esas etapas aumenta significativamente las probabilidades de desarrollar melanoma en la adultez. Los especialistas señalan que la piel de los niños es más vulnerable porque es más delgada y sus mecanismos naturales de defensa aún no están completamente desarrollados. Además, recuerdan que la exposición solar no ocurre solamente durante las vacaciones o en la playa, sino también en actividades cotidianas realizadas durante todo el año.
Los mitos que generan preocupación
La expansión de contenidos relacionados con la estética y el cuidado personal en redes sociales también encendió una señal de alerta entre los dermatólogos. Uno de los mitos más difundidos es que existe un “bronceado saludable”. Sin embargo, los especialistas sostienen que cualquier bronceado es una respuesta de defensa de la piel frente a una agresión provocada por la radiación ultravioleta. También circulan afirmaciones erróneas sobre los protectores solares, como la idea de que impiden la producción de vitamina D o que algunos filtros resultan perjudiciales para la salud.
A esto se suma la persistencia del uso de camas solares, pese a que la Organización Mundial de la Salud las clasifica como cancerígenas. Distintas investigaciones demostraron que utilizarlas antes de los 35 años aumenta hasta un 75% el riesgo de desarrollar melanoma. Para los especialistas, la combinación entre desinformación y búsqueda de determinados estándares estéticos continúa siendo uno de los principales desafíos en materia de prevención.
Prevención y detección temprana
Frente a este escenario, los profesionales insisten en la importancia de incorporar hábitos de protección solar de forma permanente. Recomiendan utilizar protector solar con factor de protección 30 o superior todos los días, reaplicarlo cada dos horas durante la exposición, usar sombreros, anteojos con filtro UV y ropa adecuada, además de evitar el sol entre las 10 y las 16.
También aconsejan realizar controles dermatológicos periódicos y revisar mensualmente los lunares siguiendo la regla ABCDE: asimetría, bordes irregulares, color desigual, diámetro mayor a seis milímetros y evolución o cambios en la lesión. La detección temprana es uno de los factores más importantes para mejorar el pronóstico. Según destacó Sehtman, cuando el cáncer de piel se diagnostica en etapas iniciales, las posibilidades de tratamiento exitoso y curación superan el 90%, lo que convierte a la prevención y al control médico en herramientas fundamentales para reducir el impacto de la enfermedad.























