Rescatan a montañista inglés en el Aconcagua
El rescate se concretó este viernes por la mañana en el cerro Aconcagua, a 5.970 metros sobre el nivel del mar. Un andinista de nacionalidad inglesa fue asistido en el campamento Cólera tras presentar un cuadro de mal agudo de montaña, deshidratación y fatiga extrema. El operativo permitió su descenso controlado y posterior evacuación sin complicaciones mayores.
Una alerta en altura que activó el operativo
El aviso se recibió alrededor de las 10.30, cuando el guía Nicolás Vega informó que uno de los integrantes de su expedición se encontraba en muy mal estado dentro de una carpa del campamento Cólera, uno de los puntos más exigentes del parque provincial.
El montañista, identificado como D. C., presentaba signos claros de compromiso físico: dificultad para movilizarse, agotamiento extremo y una saturación de oxígeno en sangre del 58%, un valor considerablemente bajo para la actividad. Pese a ese cuadro, respondía a órdenes simples y mantenía una frecuencia cardíaca estable, lo que permitió planificar una intervención inmediata sin necesidad de evacuación aérea.
Asistencia médica y decisiones clave en la montaña
Desde el servicio médico del campamento Nido de Cóndores, el doctor Bruno Cauda, matrícula 13.490, evaluó la situación a distancia y recomendó un protocolo de urgencia. Se indicó la administración de dexametasona para reducir los efectos del edema asociado al mal de altura, metoclopramida para controlar náuseas y oxigenoterapia a bajo flujo. Junto con el tratamiento farmacológico, se definió una prioridad absoluta: el descenso inmediato. En alta montaña, bajar metros suele ser la medida más efectiva para revertir este tipo de cuadros. La decisión fue comunicada al equipo en terreno y se activó el desplazamiento del personal de rescate.
El trabajo en terreno, paso a paso
La patrulla de rescate partió desde el refugio Nido de Cóndores y estuvo integrada por el oficial ayudante Nahuel Andrada y el auxiliar Federico Ocampo. Ambos avanzaron por un terreno complejo, con nieve persistente, pendientes irregulares y rocas sueltas, tal como se observa en las imágenes registradas durante el procedimiento.
En las fotografías se aprecia al andinista asistido, con abrigo térmico, mochila técnica y bastones, acompañado en todo momento por rescatistas y guías. El entorno es abierto, con extensos campos de nieve interrumpidos por afloramientos rocosos y carpas de expediciones a la distancia, lo que refleja la exposición permanente al viento y al frío, incluso en horas diurnas y con cielo despejado.
Descenso seguro y evacuación final
Tras ser estabilizado con líquidos, alimentos y oxígeno suplementario, el montañista inició el descenso acompañado por el personal interviniente. El traslado se realizó de manera pausada y controlada, priorizando la seguridad y evitando esfuerzos bruscos. A las 13.20 horas, el grupo arribó al servicio médico de Nido de Cóndores, donde el paciente fue nuevamente evaluado.
Luego, y ya en mejores condiciones generales, el andinista fue evacuado a pie hasta el campamento Plaza de Mulas, bajo la guía de Pedro Estévez, integrante de la empresa Lanko. El operativo concluyó sin incidentes y volvió a poner en evidencia la importancia de la detección temprana de los síntomas, la coordinación entre guías, médicos y rescatistas, y el respeto por los tiempos y límites que impone la alta montaña.