Vino y estabilidad: Cornejo ve chance para Mendoza
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El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, sostuvo que la industria del vino enfrenta desafíos, pero también oportunidades. Tras participar del tradicional almuerzo anual de Bodegas de Argentina, el mandatario afirmó que la vitivinicultura puede fortalecerse si el país logra consolidar estabilidad macroeconómica y avanzar con reformas estructurales.
La macroeconomía como punto de partida
El encuentro se realizó en el Espacio Arizu en Godoy Cruz
, uno de los escenarios habituales de la agenda vendimial. Allí, luego del almuerzo anual del sector vitivinícola, Cornejo conversó con periodistas sobre el contexto económico del país y el impacto que tiene en las economías regionales.
Durante el intercambio, el mandatario señaló que la Argentina atraviesa una etapa de transición económica. Según explicó, el país está atravesando un cambio de modelo que busca ordenar variables macroeconómicas que durante años generaron inestabilidad.
Cornejo reconoció que el proceso genera tensiones en distintos sectores productivos. Sin embargo, sostuvo que el objetivo final es alcanzar estabilidad y crecimiento sostenido en el mediano y largo plazo.
En ese sentido, el gobernador planteó que la estabilidad macroeconómica es una condición indispensable para que industrias competitivas, como la vitivinicultura, puedan desarrollarse plenamente.
También remarcó que muchas de las dificultades actuales responden a la transición entre modelos económicos diferentes.
Una industria clave para Mendoza
La vitivinicultura ocupa un lugar central en la economía mendocina. La producción de vino no solo genera exportaciones, sino que también impulsa empleo, turismo y desarrollo regional.
Por eso, el análisis del gobernador se enfocó especialmente en el impacto que el contexto económico tiene sobre esta actividad.
Cornejo recordó que hace aproximadamente una década las exportaciones del sector superaban los mil millones de dólares anuales.
Actualmente, ese número ronda los setecientos millones de dólares. Según explicó, esa caída se vincula en parte con los desequilibrios macroeconómicos que atravesó el país en los últimos años.
A pesar de ese descenso, el mandatario sostuvo que existen oportunidades para que el sector vuelva a crecer.
Especialmente si el país logra consolidar estabilidad económica y recuperar competitividad en los mercados internacionales.
Cambios en el consumo global de bebidas
El gobernador también hizo referencia a un fenómeno que impacta en toda la industria mundial de bebidas: la caída del consumo de alcohol en distintos mercados.
Este cambio está asociado a nuevas tendencias vinculadas con la salud y el bienestar. Cada vez más consumidores optan por reducir la ingesta de alcohol o buscar alternativas diferentes.
Según explicó Cornejo, este fenómeno no afecta solamente al vino. También alcanza a otras bebidas tradicionales, como la cerveza.
Frente a este escenario, el gobernador consideró que el sector vitivinícola debe adaptarse a nuevas demandas.
Esto implica modernizar estrategias de producción, marketing y comercialización para responder a los cambios del mercado global.
El mandatario destacó que la industria mendocina tiene capacidad para realizar esa transformación.
El rol de los pequeños productores
Otro punto importante del análisis fue la situación de los productores primarios, quienes forman la base de la cadena vitivinícola.
Cornejo remarcó que muchos vinos de calidad dependen directamente del trabajo de pequeños productores que poseen fincas de veinte o treinta hectáreas.
Estos productores aportan uvas que luego se transforman en vinos que llegan tanto al mercado interno como al exterior.
Por ese motivo, el gobernador insistió en la necesidad de acompañarlos con políticas públicas que fortalezcan su actividad.
Según explicó, sin ese eslabón inicial de la cadena productiva resulta difícil sostener la calidad y diversidad que caracteriza al vino argentino.
El apoyo a los productores, señaló, es clave para mantener competitiva a toda la industria.
Reformas y empleo formal
En su análisis del contexto económico, Cornejo también se refirió a las reformas laborales y fiscales impulsadas a nivel nacional.
El gobernador sostuvo que una de las principales dificultades estructurales de la economía argentina es la alta informalidad laboral.
Actualmente, explicó, una parte importante de la actividad económica se desarrolla fuera del sistema formal.
Esto afecta tanto a los trabajadores como a la sostenibilidad de los sistemas previsionales y a la recaudación del Estado.
Según el mandatario, las reformas buscan incentivar la formalización del empleo y mejorar las condiciones para la inversión.
La idea es generar un entorno donde las empresas puedan crecer y contratar trabajadores dentro del sistema formal.
Cornejo consideró que este proceso también beneficiará a las economías regionales.
Especialmente a aquellas actividades que dependen de mano de obra intensiva, como ocurre con la vitivinicultura.
Finalmente, el gobernador afirmó que la consolidación del nuevo escenario económico requiere tiempo. Según explicó, el objetivo es construir estabilidad para que la economía pueda crecer durante varios años consecutivos. 🍇