Luciana Córdoba, de La Puntilla a Las Leoncitas
Luciana Córdoba arrancó a los 5 años en Peñaflor, toma el colectivo a las 6 de la mañana, almuerza en la plaza y persigue una rutina a puro pulmón detrás de la gran ilusión vestida de celeste y blanco.
Cuando Luciana se baja del colectivo pasadas las ocho de la noche tras un día eterno de clases, su mamá ya la espera con todo listo para salir hacia el entrenamiento en su club Canario de calle Rawson, que se extiende de 20 a 22 horas.
La noticia de la convocatoria al seleccionado sanjuanino primero, y el llamado oficial a la Albiceleste después, llegó como el premio justo después de tanta de constancia.
"Cuando me llegó la noticia estaba con mi familia. Sentí una mezcla de emoción, felicidad y nervios. Fue un momento muy especial que nunca voy a olvidar. Era un sueño que tenía, pero nunca imaginé que llegaría tan pronto", confesó la sanmartiniana sobre el momento en que ratificó que el esfuerzo en los viajes y las pocas horas de descanso valían cada gota de sudor.
Con los pies sobre la tierra y la mirada puesta en aprender al máximo de esta primera experiencia nacional, Luciana no oculta sus metas y objetivos a corto y largo plazo.
Luchi, la sanmartiniana admiradora del juego y la garra de María José Granatto, la joven apunta alto, pero con el corazón puesto en sus afectos más cercanos. "Mi mayor sueño es seguir representando a la Argentina, crecer como deportista y algún día llegar a jugar en Las Leonas junto a mi hermana Victoria. Sería algo único porque compartimos esta misma pasión desde muy chicas", firmó la jugadora que no se pone techo y sueña.
Fuente: Diario El Tiempo de San Juan