



Collca es un nuevo desarrollo inmobiliario que busca cambiar la forma en que las empresas mendocinas crecen. Ubicado en Luján de Cuyo, sobre el Acceso Sur y el Corredor Bioceánico, propone un modelo de “ciudad empresaria” vertical que combina logística, oficinas y depósitos en un mismo espacio.
Un proyecto pensado para crecer sin mudarse
El emprendimiento ocupará 25 hectáreas y está impulsado por Corporación del Sur junto a las firmas Tahan y FOI SA. La iniciativa surge en un contexto de expansión urbana y productiva, especialmente en Luján de Cuyo, uno de los departamentos con mayor crecimiento poblacional de Mendoza.
Dalmiro Barbeito, presidente de Corporación del Sur y de la Cámara de Empresas Constructoras Independientes de Mendoza (CECIM), explicó que la idea nació tras observar experiencias internacionales en países como Chile, Panamá e Italia. “Vimos la necesidad de hacer una comunidad empresaria en un lugar privilegiado para que se instalen empresas mendocinas. En Collca va a pasar parte de la actividad económica de la provincia”, afirmó.
La propuesta apunta a cambiar la lógica tradicional de los parques industriales. En lugar de lotes exclusivamente horizontales, el proyecto permite construir en altura. Esa es la principal novedad.
El modelo de PH industrial escalable
El corazón del proyecto es su normativa constructiva. Los lotes parten desde los 1.000 metros cuadrados y permiten edificar hasta seis niveles, con una altura máxima de 18 metros. Esto habilita a que una empresa pueda desarrollar hasta 3.600 metros cuadrados cubiertos en un mismo terreno.
Según Barbeito, este esquema de Propiedad Horizontal (PH) Industrial está pensado para que las pymes puedan comenzar con una primera etapa y ampliar su superficie a medida que el negocio crece. “Collca nace con esa lógica: que una empresa pueda desarrollarse, expandirse y consolidarse sin quedar atrapada en el esquema de alquiler y mudarse cada vez que aumenta su actividad”, sostuvo.
La posibilidad de crecer sin trasladarse evita costos logísticos y administrativos. También reduce tiempos muertos. En un contexto económico donde cada peso cuenta, esa previsibilidad se vuelve un factor clave.
El proyecto apunta especialmente a empresas vinculadas al comercio exterior, la logística, la tecnología y la economía digital. Sectores que necesitan flexibilidad, infraestructura y buena conectividad.
Ubicación estratégica y ventaja logística
La localización no es casual. Collca se encuentra sobre el eje del Acceso Sur, en conexión directa con el Corredor Bioceánico. Además, estará cerca del futuro Puerto Seco y del Hub Logístico de Luján de Cuyo.
“Mendoza concentra gran parte del transporte que ocurre en nuestro país por su cercanía al paso fronterizo. Collca está en el centro de las empresas de logística instaladas en la provincia”, destacó Barbeito.
La cercanía con rutas clave facilita el movimiento de mercadería y reduce costos de traslado. También posiciona al proyecto como un punto atractivo para el comercio electrónico, que demanda depósitos eficientes y tiempos de entrega cada vez más cortos.
Otro aspecto central es la integración de oficinas, áreas comerciales y depósitos dentro de una misma parcela. Esto elimina desplazamientos innecesarios y mejora la organización interna de las empresas.
“El dinero que antes se destinaba a alquiler pasa a convertirse en inversión, en metros propios y en patrimonio que la empresa capitaliza a lo largo del tiempo”, remarcó el desarrollador.
Urbanismo moderno y financiamiento
Collca no se limita a la infraestructura productiva. El proyecto contempla calles de 30 metros de ancho para facilitar la circulación de camiones y grandes vehículos, sistemas pluviales por manzana y un paisajismo integrado que busca generar un entorno agradable.
“Queremos hacer un lugar moderno donde sea agradable ir a trabajar y hacer negocios”, señaló Barbeito. La idea es que el espacio no solo sea funcional, sino también atractivo para empleados, clientes e inversores.
La primera etapa de obra tiene un plazo estimado de 18 meses. Además, se prevén planes de financiación de hasta 24 cuotas, lo que amplía el acceso para pequeñas y medianas empresas que buscan invertir a mediano plazo.
Según sus impulsores, ya existe interés tanto de inversores locales como extranjeros. La propuesta combina desarrollo inmobiliario con estrategia productiva.
Un nombre con historia
El nombre del emprendimiento tiene un significado especial. Las “collcas” eran depósitos estratégicos del Imperio Inca. Allí se almacenaban alimentos, herramientas y bienes a lo largo de extensos territorios.
Sin animales de carga pesada, los incas diseñaron estos espacios con criterios uniformes y eficiencia logística. Esa idea de organización y previsión es la que el proyecto busca recuperar.
“Vimos que la "Collca" representaba la logística avanzada que ya tenía el imperio hace siglos. Queremos replicar ese espíritu: crear un espacio logístico donde las empresas tengan todo lo necesario para generar buenos negocios”, explicó Barbeito.
Con esta apuesta, Mendoza suma un desarrollo que intenta ir más allá del lote industrial tradicional. La propuesta es clara: invertir mejor, crecer sin moverse y convertir cada metro en patrimonio propio. En un momento de cambios en la matriz productiva, la ciudad empresaria vertical busca posicionarse como una herramienta concreta para el crecimiento.



























