Horcones: aduaneros chilenos sin almuerzo
La situación generó un fuerte malestar entre el personal, que también se quejó de las condiciones precarias en las que deben cumplir funciones: instalaciones deterioradas, techos que se caen, falta de calefacción en medio del clima de alta montaña y salarios que, según ellos, no compensan la exigencia del puesto.
“Esto ya es demasiado”, expresaron varios trabajadores, quienes calificaron la jornada como una verdadera muestra de abandono institucional. Además, advirtieron que, de no haber una mejora en las condiciones laborales, podrían resentir el servicio durante el fin de semana, lo que implicaría demoras, menor atención y mayor estrés para quienes crucen por el paso internacional.
El reclamo no se limita a la falta de alimentación puntual. Según explicaron los aduaneros, la situación viene de larga data, con promesas incumplidas sobre mejoras edilicias y laborales. “Mal pago, mal clima, malas instalaciones y ahora sin comida. Todo en el Día del Trabajador”, sintetizaron con ironía.
Mientras los visitantes cruzan la cordillera para aprovechar precios más bajos, los trabajadores fronterizos chilenos esperan algo mucho más básico: una vianda caliente.