Rescatan 100 animales del tráfico ilegal en San Juan
Un operativo contra el tráfico ilegal de fauna permitió rescatar más de cien animales silvestres en San Juan. El procedimiento se realizó en los departamentos Capital y Pocito en la provincia de San Juan. Participaron brigadas rurales y personal de fauna. Entre los animales hallados había serpientes, aves autóctonas, reptiles y arañas que permanecían en cautiverio.
Un operativo que destapó el tráfico de fauna
La intervención fue realizada por la Brigada de Investigación Rural junto a la Unidad Rural 4 y personal especializado en fauna de la provincia de San Juan. El objetivo era detectar posibles casos de tenencia y comercialización ilegal de animales silvestres, una práctica que preocupa cada vez más a las autoridades ambientales.
Los procedimientos se llevaron adelante en distintos domicilios de los departamentos Capital y Pocito. Allí los efectivos encontraron una gran cantidad de animales que se encontraban encerrados en jaulas o contenedores improvisados.
En total, el operativo permitió rescatar más de un centenar de ejemplares entre reptiles, aves e insectos. Muchos de ellos pertenecen a especies que habitan naturalmente en regiones del país y que cumplen un papel importante dentro de los ecosistemas.
Además del rescate de los animales, los agentes también secuestraron distintos elementos utilizados para mantenerlos en cautiverio. Entre ellos había jaulas de diferentes tamaños y armas de aire comprimido.
El procedimiento forma parte de los controles que se realizan de forma periódica para combatir el tráfico ilegal de fauna, una actividad que implica captura, traslado y venta de animales silvestres fuera de los circuitos legales.
Serpientes, reptiles y arañas entre los animales hallados
Uno de los datos que más llamó la atención de los investigadores fue la variedad de especies encontradas durante el procedimiento. Entre los animales rescatados había un importante número de reptiles.
En total se hallaron 19 serpientes de distintas especies. Entre ellas había ejemplares de lampalagua, yarará grande, falsa coral y pitón bola. Algunas de estas especies pueden alcanzar tamaños considerables y requieren condiciones específicas para su cuidado.
También se encontraron 39 gecos de diferentes tamaños. Este tipo de reptiles suele ser muy buscado en el mercado ilegal debido a su apariencia y a la facilidad con la que pueden mantenerse en terrarios.
A esa lista se suman 11 arañas de distintas especies. Aunque no se difundieron detalles específicos sobre cada una, los especialistas explicaron que muchas veces estos animales son capturados para colecciones privadas o para ser comercializados de forma clandestina.
Los operativos de este tipo suelen revelar redes pequeñas de comercio ilegal o casos de tenencia irregular. En muchos casos, quienes poseen los animales no cuentan con permisos ni con las condiciones necesarias para mantenerlos.
Aves autóctonas: una de las especies más afectadas
Entre los animales rescatados también había 32 aves autóctonas. Este grupo suele ser uno de los más afectados por el tráfico ilegal debido a su canto, sus colores o su popularidad como mascotas.
Durante el procedimiento se encontraron especies como rey del bosque, chamuchín, canario, diamantes, venteveo, loica, zorzal negro, jilgueros, corbatita, tero, diucas y mixtos.
En muchos casos, estas aves son capturadas directamente en la naturaleza y luego mantenidas en jaulas pequeñas durante largos períodos. Esa situación puede afectar su salud y su capacidad de volver a adaptarse al ambiente natural.
También se detectaron ejemplares de agapornis, una especie muy conocida en el comercio de aves ornamentales. Aunque algunos pueden criarse legalmente, su tenencia requiere documentación que acredite su origen.
Los especialistas recuerdan que la captura de aves silvestres está prohibida en gran parte del país, ya que puede afectar poblaciones naturales y alterar el equilibrio ambiental.
Jaulas y armas secuestradas durante el procedimiento
Durante el operativo también se secuestraron distintos elementos relacionados con la tenencia de los animales. En total se incautaron 28 jaulas de diferentes tamaños.
Muchas de estas estructuras eran utilizadas para mantener a las aves en espacios reducidos. Otras estaban destinadas al traslado o almacenamiento de animales.
Además, los agentes hallaron cinco armas de aire comprimido. Según informaron las autoridades, se trataba de cuatro armas cortas y una larga, todas de gas o sistema PSP.
Este tipo de armas suele ser utilizado para la caza de animales pequeños. Por ese motivo también quedaron bajo análisis dentro del procedimiento.
El secuestro de estos elementos forma parte del proceso habitual en operativos vinculados a fauna, ya que permite documentar las condiciones en las que se encontraban los animales.
Cuatro personas notificadas por infracciones
Como resultado del procedimiento, cuatro personas fueron notificadas por infracciones vinculadas a la tenencia de fauna silvestre.
Las actuaciones se realizaron en el marco de los artículos 335 y 336 del Código de Faltas y Convivencia de Pocito (San Juan), además de las disposiciones establecidas en las leyes provinciales 941-R y 606-L.
Las personas involucradas fueron notificadas y quedaron sujetas a medidas dispuestas por el Primer Juzgado de Faltas y el Juzgado de Faltas de Conciliación de Pocito.
En este tipo de casos, las sanciones pueden incluir multas u otras medidas administrativas según lo determine la autoridad competente.
Las investigaciones continúan para determinar si existía algún tipo de actividad comercial vinculada a la tenencia de los animales o si se trataba únicamente de posesión irregular.
El destino de los animales rescatados
Tras el operativo, todos los animales rescatados fueron trasladados a un espacio de resguardo. Allí quedaron bajo el cuidado de personal especializado de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la provincia de San Juan.
El objetivo es evaluar el estado de cada ejemplar y determinar cuáles pueden regresar a su hábitat natural. En algunos casos, los animales necesitan un período de recuperación antes de poder ser liberados.
Los especialistas revisan factores como el estado de salud, el nivel de estrés y el tiempo que los animales pasaron en cautiverio.
Cuando las condiciones lo permiten, se planifican liberaciones controladas en ambientes adecuados para cada especie. De lo contrario, los ejemplares pueden ser derivados a centros de rescate o programas de conservación.
Operativos como este buscan frenar el tráfico ilegal de fauna y al mismo tiempo proteger especies que forman parte del patrimonio natural del país. Cada rescate, explican desde el área ambiental, representa una oportunidad para devolver a estos animales al lugar donde realmente pertenecen: la naturaleza. 🐍🦜🌿