Día del cáncer renal: por la cuarentena pacientes interrumpen controles y tratamientos
Ser varón, tener más de 60 años y estar en tratamiento de diálisis, ser afrodescendiente o tener antecedentes familiares de esta enfermedad incrementa las posibilidades de desarrollar un cáncer de riñón. Contribuyen también el tabaquismo, el exceso de peso y ser hipertenso. Sin embargo, es una enfermedad muy prevalente, que se puede dar más allá de estas consideraciones, y que -detectada a tiempo- ofrece un mejor pronóstico de tratamiento.
En aproximadamente el 60 por ciento de los casos, el cáncer renal se detecta incidentalmente, mediante estudios que se realizan para otras condiciones, como por ejemplo ecografías abdominales o exámenes de orina de rutina en los que se refleja la presencia de un número elevado de glóbulos rojos.
“Ello nos permite en muchos casos detectar el cáncer en forma temprana, aunque sea en forma accidental. Sin embargo, este tipo de estudios de rutina también sufrieron importantes interrupciones a causa de la pandemia: por ejemplo, a nivel mundial se observó una reducción del 50 por ciento en la realización de estudios por imágenes. Todo esto contribuyó a una disminución en la detección temprana de los casos”, insistió el Dr. Chacón, quien también es expresidente de la Asociación Argentina de Oncología Clínica (AAOC) y Presidente Honorario y Co-Fundador de VICARE.
Aquellos tumores renales que, por distintos motivos, no son diagnosticados en estadios iniciales se suelen sospechar luego, a partir de algunos síntomas como la presencia visible de sangre en la orina, también por dolor, fiebre, pérdida de peso, anemia o la auto-palpación de algún bulto. De todos modos, por lo general, estos síntomas no se dan en estadios iniciales, lo que hace que los diagnósticos a partir de sintomatología tiendan a llegar en etapas avanzadas de la enfermedad.
VICARE participa desde hace un año de una Red de más de 80 organizaciones de pacientes vinculadas a la problemática del cáncer, distribuidas en todo el territorio nacional, que tiene por objetivo contener y asistir a las personas que están transitando una enfermedad oncológica. Las convoca, principalmente, el desafío de trabajar conjuntamente para contribuir a mejorar el acceso de los pacientes a los tratamientos.
En la Argentina, según las proyecciones de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC), en 2018 se comunicaron 4.889 casos de cáncer de riñón, de los cuales el 90% corresponde al denominado ‘carcinomas de células renales’ (CCR) . Esto ubica al cáncer renal en el quinto lugar luego de los tumores de mama, colon, próstata y pulmón.
Para su abordaje, las estrategias terapéuticas, que dependerán de diversos factores que serán evaluados por un equipo de atención interdisciplinario, son la cirugía cuando el tumor se encuentra en etapas iniciales, que es el único tratamiento de carácter curativo, y medicamentos del tipo de las terapias dirigidas -mayoritariamente de administración oral-, la inmunoterapia o la combinación de ambas. Estas modernas alternativas terapéuticas han demostrado prolongar la sobrevida y mejorar la calidad de vida de los pacientes en etapas avanzadas de la enfermedad.
Si bien no existe una forma clara de prevención, como en tantas otras enfermedades, contribuye a disminuir el riesgo de aparición mantener conductas saludables como no fumar, controlar la presión arterial, mantener un peso saludable y una alimentación sana y balanceada. También, evitar el sedentarismo, consumir abundantes líquidos y visitar periódicamente al médico generalista.
“Para atravesar mejor la enfermedad, mi mensaje en este Día Mundial es que recurramos al acompañamiento psicológico, ya que la cabeza es tremenda y maneja tu vida. Aconsejo hacer ejercicio al aire libre, caminar, alimentarse en forma saludable y, fundamentalmente, no aislarse: muchas veces no se encuentra el apoyo en la familia -no porque no estén-, sino porque ellos no padecen la enfermedad. Recomiendo acercarse a alguna asociación de pacientes como VICARE, o tantas otras, para compartir nuestras vivencias con otros pares que estén transitando lo mismo, poder hablar de lo que sentimos y de lo que nos duele”, concluyó Claudia Miranda.