Murió operario en Los Azules tras un vuelco en el sector Atutia
El rigor de la alta montaña sanjuanina volvió a manifestar su cara más amarga este viernes 3 de abril de 2026. Un accidente fatal en el sector Atutia del proyecto Los Azules pone de relieve los riesgos extremos de la minería en las cumbres de Calingasta, dejando un saldo trágico que enluta a toda la industria regional y exige un análisis profundo de la seguridad en terreno.
Los detalles que surgen del yacimiento permiten reconstruir las horas más difíciles de esta temporada de obra.
Detalles del incidente en el sector Atutia
Las tareas de infraestructura vial en la cordillera no perdonan errores técnicos ni contingencias del terreno. En esta ocasión, la fatalidad alcanzó al frente de obra en Atutia, donde las maniobras rutinarias de movimiento de suelos se interrumpieron abruptamente ante un siniestro que ha paralizado por completo las operaciones de construcción de caminos en dicha zona.
Mario Alberto Alancay se desempeñaba como operador de topadora para la empresa contratista Minera Zlato S.R.L.
Según los reportes preliminares, el operario habría sido despedido de la cabina tras el vuelco de la pesada maquinaria mientras operaba en el sector mencionado. Si bien la mecánica exacta del incidente permanece bajo investigación, el impacto resultó fulminante, confirmándose el deceso en el sitio mientras el área quedaba bajo estricto resguardo para las pericias legales.
El escenario ha sido preservado para garantizar que la justicia disponga de todos los elementos necesarios para su labor.
Respuesta de emergencia y coordinación regional
La celeridad en la activación de la cadena de mando entre Los Azules y la contratista Zlato sugiere una respuesta ajustada a los estándares exigidos para la alta montaña. Pese a la complejidad logística que impone la geografía de Calingasta y la distancia con la capital provincial, la asistencia médica y la notificación a las autoridades se ejecutaron sin dilaciones.
Las acciones de respuesta inmediata ejecutadas por la empresa fueron:
Activación instantánea de los protocolos de emergencia y seguridad interna de la mina.
Despliegue de asistencia médica profesional directa en el foco del siniestro.
Sincronización logística con los centros sanitarios de la Ciudad de San Juan y Calingasta.
Notificación urgente a las autoridades competentes para el inicio de las actuaciones judiciales.
Superada la fase crítica de la emergencia, el foco de la opinión pública se desplaza ahora hacia la transparencia y los resultados de los peritajes técnicos.
Investigación en curso y postura institucional
Para la integridad de un proyecto de esta envergadura, la colaboración irrestricta con la justicia es un imperativo ético y operativo. El resguardo total del sector Atutia busca blindar la escena para que los peritos determinen si existieron fallos en los sistemas de sujeción, inestabilidad del terreno o factores mecánicos imprevistos en la maquinaria.
La compañía ratificó su compromiso total de colaborar con la justicia para esclarecer cada detalle de este lamentable suceso.
Esta apertura institucional es crucial para mantener la confianza de la comunidad y garantizar que los estándares de seguridad minera se cumplan rigurosamente en cada frente. Mientras los técnicos analizan los restos de la topadora, el impacto humano comienza a procesarse en el seno de la familia minera de San Juan, que hoy lamenta una pérdida irreparable.
Condolencias y acompañamiento a la familia
El Proyecto Los Azules manifestó un profundo pesar, extendiendo su acompañamiento a la familia, compañeros y seres queridos de Alancay. En este contexto de duelo, la organización se ha comprometido a brindar el apoyo necesario, reflejando la sobriedad y el respeto que la comunidad de trabajadores de San Juan demanda ante la pérdida de uno de sus integrantes en cumplimiento de su labor.