Incendios: alerta y planificación para prevenir
San Luis participó en una capacitación nacional sobre incendios forestales organizada por el Sistema Nacional de Manejo del Fuego. El encuentro reunió a representantes de cuatro provincias para analizar riesgos, intercambiar experiencias y coordinar estrategias de prevención y respuesta ante posibles emergencias durante la próxima temporada.
Un encuentro para anticiparse a los riesgos
La actividad se desarrolló el pasado 12 de junio en la ciudad de Río Tercero, Córdoba, dentro del Parque Nacional del Centro de Formación y Capacitación en Áreas Protegidas. Allí se dieron cita especialistas y autoridades vinculadas a la gestión de incendios forestales de Córdoba, La Rioja, San Juan y San Luis.
El objetivo principal fue evaluar el escenario actual de la Región Centro del país y fortalecer la coordinación entre provincias frente a posibles focos de incendio. La jornada permitió compartir información técnica, revisar protocolos de actuación y analizar las condiciones climáticas que podrían influir en el desarrollo de la próxima temporada.
La delegación puntana estuvo integrada por Gustavo Albornoz, responsable de la dirección de Prevención y Gestión de la Emergencia, y Facundo Mansilla, subdirector Operativo Sur. Ambos participaron de las mesas de trabajo junto a referentes nacionales y provinciales especializados en la materia.
Los factores que influyen en el riesgo de incendios
Durante la capacitación se abordaron distintos indicadores utilizados para medir el peligro de incendios forestales. Uno de los temas centrales fue el Índice de Acumulación de Combustible, conocido como BUI, que permite determinar la cantidad de material vegetal disponible para arder en caso de iniciarse un foco ígneo.
También se analizaron las precipitaciones registradas durante los últimos meses y la posible influencia del fenómeno climático El Niño en la región. Estos factores son considerados claves para proyectar escenarios de riesgo y planificar acciones preventivas.
Según explicaron los especialistas, las abundantes lluvias registradas recientemente generan una situación particular. Por un lado, contribuyen a reducir temporalmente el riesgo de incendios. Sin embargo, también favorecen el crecimiento de pastizales y vegetación, lo que puede aumentar la cantidad de material combustible disponible cuando llegan períodos más secos.
Planificación y trabajo conjunto
Albornoz destacó la importancia de estos encuentros para fortalecer la preparación de los equipos que intervienen ante emergencias. Señaló que la información compartida permite planificar con mayor precisión las acciones preventivas y anticipar posibles escenarios de riesgo.
El funcionario explicó que las condiciones actuales obligan a realizar un seguimiento constante de la evolución climática. En ese sentido, indicó que las autoridades observan atentamente cómo evolucionarán las variables meteorológicas durante los próximos meses y de qué manera podrían impactar en el comportamiento del índice de riesgo de incendios forestales.
Otro de los ejes abordados fue la cooperación interjurisdiccional. Las provincias participantes coincidieron en la necesidad de mantener mecanismos de coordinación permanentes para optimizar recursos humanos, equipamiento y logística cuando se presentan emergencias de gran magnitud que superan las capacidades locales.
Intercambio de experiencias y nuevas herramientas
Además de los aspectos técnicos, la capacitación permitió conocer experiencias desarrolladas en otras provincias. Los participantes intercambiaron información sobre programas de prevención, marcos normativos, incorporación de equipamiento especializado y estructuras operativas diseñadas para responder a diferentes tipos de incidentes.
Del encuentro también participaron autoridades de la Agencia Federal de Emergencias, entre ellas el director ejecutivo Santiago Hardie, el subdirector ejecutivo Pedro Ignacio Cabello y el coordinador de la Región Centro del Sistema Nacional de Manejo del Fuego, Andrés Bosch.
Las conclusiones de la jornada dejaron en claro la importancia de la capacitación permanente y del trabajo coordinado entre organismos provinciales y nacionales. En un contexto donde los incendios forestales representan una amenaza recurrente para los ecosistemas, la producción y las comunidades, la planificación anticipada aparece como una herramienta fundamental para reducir riesgos y mejorar la capacidad de respuesta ante futuras emergencias.