Mendoza frente a los sismos: qué puede hacer la ingeniería
Mendoza está atravesada por fallas geológicas activas y convive históricamente con la amenaza sísmica. Frente a este escenario, especialistas de la UNCUYO abrirán un espacio de diálogo para explicar cómo la ingeniería, la investigación y la prevención pueden contribuir a reducir la vulnerabilidad de las construcciones y proteger a la población.
El encuentro será el miércoles 2 de septiembre, a las 17, en el Anfiteatro Este de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Cuyo. La actividad, denominada Mendoza sísmica: la ingeniería frente al riesgo, estará organizada por el Instituto de Mecánica Estructural y Riesgo Sísmico (IMERIS) y será abierta al público en general. También podrán participar estudiantes, profesionales y medios de comunicación.
La propuesta busca acercar conocimientos científicos y técnicos a la comunidad. Durante el conversatorio se abordarán cuestiones que van desde las características de los terremotos que pueden afectar a Mendoza hasta el diseño de edificios y el papel de los profesionales responsables de garantizar la seguridad estructural.
Qué se sabe sobre el riesgo sísmico
El panel estará integrado por especialistas del IMERIS y será moderado por Alejandro Cantú. Daniel Quiroga será el encargado de analizar la problemática y el estado actual del riesgo sísmico. Su exposición incluirá la situación de Mendoza dentro del contexto regional y mundial, la vulnerabilidad de las construcciones, los reglamentos vigentes y los mecanismos de control profesional y municipal.
Otro de los ejes estará relacionado con la sismología. Carlos Frau explicará cuáles son las características sísmicas de la provincia, qué fallas activas fueron identificadas y qué tipo de eventos podrían generar. También se referirá a las capacidades actuales para monitorear la actividad sísmica y a las perspectivas de avanzar en sistemas de alerta y prevención.
Conocer estos aspectos resulta clave para una provincia que registra actividad sísmica y que tiene antecedentes de terremotos de gran magnitud. La información científica permite identificar amenazas y, a partir de allí, tomar decisiones para disminuir los riesgos.
El edificio también puede hacer la diferencia
La ingeniería estructural tendrá un lugar central en el encuentro. Daniel López explicará en qué consiste el cálculo estructural y por qué esta tarea debe estar a cargo de profesionales universitarios especializados. También abordará la relación entre el diseño y la ejecución de una obra, dos etapas que deben estar vinculadas para garantizar que una construcción responda adecuadamente frente a un movimiento sísmico.
En este campo, el IMERIS desarrolla investigaciones sobre el comportamiento de estructuras. Mediante ensayos a gran escala se estudian edificios, construcciones industriales, puentes y diques, entre otras obras civiles. Estos estudios permiten conocer cómo responden las estructuras y aportar información para mejorar las prácticas constructivas.
Formación, investigación y prevención
El último eje estará a cargo de Gonzalo Torrisi, quien analizará el papel de la universidad y la investigación frente al riesgo sísmico. Su exposición se centrará en la formación de ingenieros civiles, la importancia de la investigación aplicada y el aporte de institutos especializados como el IMERIS y el Instituto de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (ITIEM).
La actividad busca mostrar que reducir el impacto de un terremoto no depende únicamente de saber cuándo ocurrirá. La prevención también implica conocer el territorio, monitorear la actividad sísmica, aplicar reglamentos, diseñar estructuras adecuadas y formar profesionales capaces de intervenir sobre estos problemas.
Por eso, el conversatorio propone acercar ese conocimiento a la sociedad. En una provincia donde los sismos forman parte de su realidad natural, comprender el riesgo y saber cómo reducirlo es también una herramienta de prevención.