Mendoza crece 35% y Brasil gana terreno turístico
Mendoza atraviesa un nuevo momento de expansión turística: las noches de alojamiento reservadas crecieron 35% durante 2026 frente al mismo período de 2025, mientras el consumo de actividades aumentó 48%. Brasil concentra el 36% de la demanda internacional y la provincia permanece entre los cinco destinos más elegidos de Argentina.
El turismo cambia y Mendoza toma nota
Los números fueron presentados durante Travel D! Mendoza, encuentro organizado por Despegar que reunió a referentes del sector turístico provincial, autoridades y representantes de la compañía. La jornada permitió poner sobre la mesa un dato que excede el movimiento de hoteles: Mendoza está logrando que una mayor cantidad de viajeros incorpore actividades y experiencias a su estadía.
El crecimiento del 35% en las noches de alojamiento reservadas constituye uno de los principales indicadores. La comparación corresponde al mismo período de 2025 y muestra una evolución positiva para el destino. Pero hay otro dato que adquiere especial importancia para la economía turística provincial: el consumo de actividades avanzó 48% interanual.
La diferencia es significativa. El viajero ya no parece concentrar su decisión solamente en conseguir una habitación. También busca qué hacer una vez que llega. En Mendoza, esa búsqueda se traduce en excursiones de montaña, visitas a bodegas, propuestas gastronómicas, experiencias de bienestar y recorridos que permiten conocer distintos puntos de la provincia.
La presidenta del Ente Mendoza Turismo (Emetur), Gabriela Testa, destacó que los datos compartidos durante el encuentro son resultado de un trabajo conjunto entre el organismo provincial y Despegar, una articulación que comenzó a gestarse en 2025. Según explicó, disponer de información sobre el comportamiento de los viajeros permite mejorar las acciones de promoción y comercialización dirigidas a los mercados considerados prioritarios.
Brasil aparece como el gran mercado internacional
Dentro del mapa de visitantes internacionales, Brasil ocupa un lugar central. Según los datos presentados, representa el 36% de la demanda internacional hacia Mendoza, seguido por Chile y Perú. El porcentaje ubica al mercado brasileño como un actor de peso para la actividad turística provincial y abre una oportunidad para profundizar la promoción de Mendoza en ese país.
El dato tiene una lectura territorial concreta. Un visitante brasileño que llega a Mendoza no representa solamente una reserva hotelera. También puede contratar una excursión, visitar una bodega, consumir en un restaurante, trasladarse por distintos departamentos y adquirir servicios vinculados con el turismo. Cada una de esas decisiones distribuye el impacto económico entre diferentes sectores.
Las principales ciudades de origen de los viajeros que llegan a Mendoza son Buenos Aires, Santiago de Chile, San Pablo y Córdoba. La lista combina mercados nacionales consolidados con ciudades internacionales estratégicas y muestra la importancia que mantiene la conectividad regional para el destino.
San Pablo, por su peso demográfico y económico, aparece especialmente vinculada con la oportunidad brasileña. Para Mendoza, captar y retener ese flujo implica competir con otros destinos turísticos de Argentina y de la región, pero también aprovechar atributos que ya forman parte de su identidad: vino, montaña, gastronomía, naturaleza y experiencias de alta gama.
De cuatro noches a una estadía con más actividades
Los indicadores aportados por Despegar también permiten observar quiénes son los viajeros que eligen Mendoza y cómo organizan sus vacaciones. El 40% de las reservas corresponde a personas que viajan solas, mientras otro 40% corresponde a parejas. El 12% restante corresponde a quienes viajan en grupo, de acuerdo con la información presentada durante el encuentro.
Otro indicador es el peso de los paquetes turísticos. Representan el 50% de la demanda y muestran que una parte importante de los viajeros prefiere resolver alojamiento, transporte y actividades dentro de una misma propuesta.
La anticipación promedio de compra alcanza los 46 días. La estadía promedio, en tanto, llega a cuatro noches. Esa combinación permite observar un turista que planifica con cierta anticipación y que dispone de varios días para recorrer el destino.
El desafío para Mendoza está en aprovechar esas cuatro noches para ampliar el gasto turístico y, eventualmente, extender la permanencia. Allí adquiere relevancia el aumento del 48% en el consumo de actividades. Si el visitante suma excursiones y experiencias a su viaje, el beneficio no queda limitado al alojamiento.
Entre las propuestas más elegidas aparecen los recorridos de Alta Montaña, las visitas a bodegas y fábricas de aceite de oliva, la excursión de un día en San Rafael, las jornadas de spa en las Termas de Cacheuta y las experiencias de Casa Vigil. Son alternativas diferentes, pero tienen un punto en común: convierten el paisaje y la identidad mendocina en productos turísticos concretos.
Maipú también aparece en el nuevo mapa
El movimiento turístico no se concentra en un único punto de la provincia. Durante el encuentro, el Municipio de Maipú fue mencionado como parte de la articulación institucional que acompaña el desarrollo del destino. El departamento tiene un papel relevante dentro del circuito enoturístico mendocino y forma parte de una oferta que busca llevar al visitante más allá de los recorridos tradicionales.
La presencia de bodegas, espacios gastronómicos y propuestas vinculadas con el vino permite que el turista transforme una visita en una experiencia completa. Esa lógica coincide con el cambio que reflejan los datos de Despegar: más viajeros están contratando actividades y no solamente alojamiento.
La estrategia también apunta a diversificar precios y formatos. Sergio Arévalo, territory manager de Despegar, explicó que la empresa amplió la oferta de hoteles y actividades en Mendoza a partir del trabajo iniciado con el programa “Expertos en Mendoza”. El objetivo fue incorporar alternativas diferentes y adaptadas a distintos perfiles de visitantes.
Entre esas propuestas aparecen opciones gastronómicas de alta gama, como menús de varios pasos, pero también actividades de menor costo, como picnics en bodegas. La variedad busca responder a presupuestos diferentes y ampliar el público potencial.
La financiación forma parte de esa estrategia comercial. Arévalo señaló que Despegar trabajó con paquetes turísticos y promociones, con posibilidades de ahorro de hasta 30% al contratar el viaje completo. También mencionó campañas con financiación en cuotas sin interés, como ocurrió durante el reciente Travel Sale.
La experiencia empieza antes de llegar
Otro aspecto que surge de los datos es que la competencia entre destinos no se define solamente por la belleza de un paisaje o la cantidad de hoteles disponibles. También interviene la capacidad de mostrar, vender y facilitar las experiencias que el turista puede realizar durante su estadía.
En ese terreno, la tecnología adquiere un papel cada vez mayor. Plataformas de viajes permiten comparar alojamientos, excursiones y paquetes en un mismo proceso de compra. Para Mendoza, eso significa que una bodega, una excursión de Alta Montaña o una jornada de spa pueden aparecer frente al potencial visitante antes de que haya decidido definitivamente viajar.
Despegar también informó que amplió la capacitación de sus asesores de tiendas nacionales e internacionales para que conozcan una oferta mendocina más amplia. La intención es que el viajero encuentre alternativas más allá de los circuitos tradicionales y pueda construir una estadía diferente según sus intereses.
El resultado buscado es concreto: aumentar las actividades contratadas y favorecer estadías más largas. En ese esquema, la provincia deja de vender solamente “Mendoza” como destino y comienza a vender distintas maneras de vivir Mendoza.
La oferta es amplia. Puede ser una jornada entre viñedos, una salida a la montaña, una experiencia gastronómica, una visita a una fábrica de aceite de oliva o unas horas de descanso en Cacheuta. Esa diversidad constituye una de las principales ventajas competitivas de la provincia.
Una provincia que ya está entre las cinco elegidas
Mendoza se mantiene entre los cinco destinos turísticos más elegidos de Argentina, junto con Buenos Aires, Bariloche, Puerto Iguazú y Ushuaia. La ubicación confirma el peso que la provincia tiene dentro del mapa turístico nacional y, al mismo tiempo, plantea un desafío: sostener ese lugar en un mercado cada vez más competitivo.
El crecimiento de las noches reservadas y de las actividades consumidas ofrece una señal positiva. Sin embargo, el desafío no termina con atraer visitantes. El objetivo es lograr que permanezcan más tiempo, recorran más departamentos y distribuyan su consumo entre una mayor cantidad de prestadores.
La provincia cuenta para eso con una combinación difícil de replicar: montaña, vino, gastronomía, naturaleza, bienestar y cultura. La posibilidad de reunir todas esas propuestas durante un mismo viaje permite captar tanto al visitante que busca descanso como al que prioriza aventura, gastronomía o experiencias premium.
Los datos también muestran que los mercados regionales seguirán siendo fundamentales. Brasil encabeza la demanda internacional, mientras Chile y Perú completan los principales mercados extranjeros señalados durante el encuentro. Buenos Aires y Córdoba, por su parte, continúan aportando un importante flujo nacional.
El próximo desafío: convertir crecimiento en permanencia
El crecimiento registrado durante 2026 abre una etapa de oportunidades para Mendoza. Las cifras presentadas por Despegar muestran mayor demanda de alojamiento, un incremento todavía más marcado en las actividades y una fuerte participación del mercado brasileño.
La tarea para el sector público y privado será transformar esos indicadores en un crecimiento sostenido. Para ello será necesario mantener la promoción, mejorar la comercialización, ampliar la conectividad, diversificar la oferta y garantizar experiencias acordes con las expectativas de los visitantes.
La fotografía actual muestra una provincia que ya tiene un lugar entre los grandes destinos argentinos, pero que busca avanzar un paso más. El dato del 35% en las noches reservadas es importante. El salto del 48% en actividades lo es todavía más porque revela que el visitante está gastando su tiempo —y también su dinero— en descubrir el territorio.
En esa transformación, Brasil aparece como una pieza estratégica. Sus viajeros encuentran en Mendoza una combinación de productos que encaja con tendencias internacionales: vino, gastronomía, naturaleza, bienestar y experiencias.
La provincia, mientras tanto, tiene una tarea clara. No alcanza con lograr que el turista llegue. La apuesta es conseguir que encuentre suficientes motivos para quedarse, recorrer, consumir y regresar. Los números presentados durante Travel D! muestran que ese proceso ya está en marcha.