El Dique Cipolletti pone en valor su patrimonio forestal
El bosque que rodea al Dique Cipolletti será objeto de un relevamiento forestal y paisajístico que busca conocer, proteger y poner en valor su patrimonio natural.
La iniciativa comenzó con las 30 hectáreas del predio y luego se extenderá a otros diques cabecera de Mendoza. Del proyecto participa Claudia F. Martínez, investigadora del CONICET en el INAHE y docente de la UNCUYO.
Un relevamiento para cuidar el bosque
El proyecto es impulsado por el Departamento General de Irrigación (DGI) y se desarrollará durante dos años en distintas etapas. Entre las tareas previstas se encuentran un censo georreferenciado de los árboles, la evaluación del riesgo forestal y el diagnóstico de los sistemas de riego. También se identificarán especies nativas y exóticas que tengan un valor singular, histórico o patrimonial.
La propuesta incluye además la elaboración de un plano sectorizado y recomendaciones para mejorar el manejo del arbolado, junto con propuestas de reforestación. Sonia Fioretti, integrante del equipo y miembro de la Cátedra de Espacios Verdes de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCUYO, destacó la necesidad de mirar el paisaje más allá de sus características naturales. “Entender el paisaje como una construcción social, donde la naturaleza y la cultura se funden, es la clave para valorarlo, protegerlo y gestionarlo con una mirada integral”, sostuvo.
Árboles y agua, una misma infraestructura
Para Claudia F. Martínez, el proyecto también permite poner en discusión la relación entre el arbolado y el recurso hídrico en Mendoza. La investigadora consideró que la provincia representa un caso particular de urbanización en un territorio de tierras secas y remarcó el vínculo entre ambos elementos.
“La habitabilidad y el desarrollo de la vida humana dependen de un binomio indisoluble: la Cultura del Árbol y la Cultura del Agua, ambas integran la infraestructura verde y azul que sostiene el modelo de Ciudad-Oasis”, afirmó. En ese sentido, el relevamiento contempla las condiciones actuales de estrés hídrico y aumento de las temperaturas, factores que pueden afectar el crecimiento y la conservación de los ejemplares.
El objetivo es establecer estrategias de manejo que permitan sostener el bosque en el tiempo. Para ello, el predio fue dividido en 12 sectores con diferentes características de uso y conservación. Esta organización permite establecer prioridades según el estado de cada área y la cantidad de personas que la utilizan, comenzando por los espacios de mayor concurrencia.
Una mirada interdisciplinaria
El trabajo reúne a profesionales, docentes, estudiantes e investigadores de distintas instituciones. Participan las cátedras de Espacios Verdes y Dasonomía de la Facultad de Ciencias Agrarias, especialistas en Diseño del Paisaje de la Facultad de Ingeniería de la UNCUYO, investigadores del INAHE y equipos del Departamento General de Irrigación vinculados con la gestión ambiental, la planificación hídrica y el patrimonio y la cultura del agua.
La presentación se realizó en el marco del Día del Árbol y también incluyó una actividad educativa denominada “Jóvenes exploradores, grandes árboles”. Estudiantes de tercer año de la Escuela 4048 de Panquehua recorrieron el bosque para conocer sus beneficios, valorar el paisaje y reflexionar sobre la importancia del agua para la vida en el oasis.
Como cierre, alumnos, profesionales y funcionarios plantaron más de 20 árboles de distintas especies en el predio. La iniciativa busca que el patrimonio forestal de los diques no solo sea reconocido, sino también gestionado y protegido para las próximas generaciones.