


El adiós a Pocho Sosa reúne a todo Mendoza en Otoño
Periodistas CuyoNoticias


La Honorable Legislatura de Mendoza realizará este domingo una despedida institucional a Carlos Alberto "Pocho" Sosa, a pedido de su familia.
El homenaje público tendrá lugar de 13:30 a 16:30 horas en el Salón Rojo. Será un espacio abierto para que familiares, amigos, artistas, autoridades y vecinos puedan darle el último adiós a una de las voces más reconocidas de la cultura cuyana.
Una despedida para compartir
La noticia movilizó a gran parte de Mendoza. Pocho Sosa fue una figura cercana para distintas generaciones. Muchos crecieron escuchando sus interpretaciones en festivales, actos populares o reuniones familiares. Otros descubrieron su música a través de grabaciones y plataformas digitales que mantienen vigente su obra.


La despedida institucional busca reconocer esa huella profunda. No será sólo un acto protocolar. También será un momento de encuentro y memoria colectiva. Quienes se acerquen al Salón Rojo podrán expresar su afecto y agradecer el legado de un artista que hizo de la música una forma de representar a su provincia.
Una vida dedicada a la identidad cuyana
Carlos Alberto "Pocho" Sosa nació en la Ciudad de Mendoza el 17 de julio de 1943. Desde muy joven encontró en el canto una vocación que lo acompañaría durante toda su vida. Con esfuerzo, constancia y una profunda conexión con sus raíces, inició un camino artístico que superó las cinco décadas.
Sus primeros pasos fueron en agrupaciones vocales mendocinas. Con el tiempo consolidó una carrera solista que lo llevó a recorrer escenarios de Argentina y otros países. En cada presentación eligió mostrar el repertorio cuyano con respeto y orgullo.
La tonada, la cueca y las expresiones musicales propias de la región encontraron en Pocho Sosa un intérprete apasionado. Su voz se convirtió en una referencia ineludible del folclore local. Para muchos mendocinos, escuchar sus canciones era también reencontrarse con paisajes, costumbres e historias familiares.
Mucho más que un cantor

A lo largo de su trayectoria grabó numerosos discos y compartió escenario con importantes artistas de la música popular. Sin embargo, quienes lo conocieron destacan también su sencillez y su permanente disposición para acompañar iniciativas culturales.
Pocho Sosa entendía que la música era una herramienta para fortalecer la identidad. Por eso participó activamente en festivales, encuentros y celebraciones vinculadas con las tradiciones cuyanas. Su presencia ayudó a acercar ese patrimonio a públicos diversos, incluidos muchos jóvenes que encontraron en sus interpretaciones una puerta de entrada al folclore regional.
Su trabajo trascendió el entretenimiento. Fue un puente entre generaciones. Mantuvo vivas expresiones culturales que forman parte de la historia de Mendoza y las proyectó hacia nuevos escenarios, sin perder autenticidad ni sensibilidad artística.
Los reconocimientos a una trayectoria ejemplar
El aporte realizado durante décadas fue reconocido en distintas oportunidades. Pocho Sosa recibió distinciones por su compromiso con la cultura y por su tarea como difusor de las tradiciones mendocinas.
Entre otros homenajes, fue declarado Ciudadano Ilustre y Embajador Cultural de Mendoza. Más recientemente fue distinguido como Vecino Destacado por la Ciudad de Mendoza. Cada reconocimiento puso en valor una vida dedicada al arte y al fortalecimiento de la identidad local.
Sin embargo, quizás su mayor premio fue el cariño del público. La cercanía construida con la gente hizo que su figura trascendiera los escenarios. Sus canciones acompañaron celebraciones, encuentros familiares y momentos significativos para miles de personas.
Un legado que seguirá sonando
La despedida de este domingo marcará el final de una etapa, pero no el cierre de una historia. El legado de Pocho Sosa permanecerá presente en sus grabaciones, en los festivales cuyanos y en quienes continúen difundiendo la música de la región.
Su voz seguirá siendo parte del patrimonio cultural mendocino. Cada tonada interpretada por nuevas generaciones llevará algo de ese camino que ayudó a construir con dedicación y coherencia.
Mendoza despedirá a uno de sus artistas más queridos. Pero también celebrará una trayectoria que convirtió al canto en identidad, memoria y pertenencia. El homenaje institucional abrirá un espacio para agradecer y recordar. Porque más allá de los escenarios, Pocho Sosa dejó una marca profunda en la cultura cuyana y en el corazón de quienes encontraron en sus canciones una manera de sentirse cerca de su tierra. Hasta siempre, Pocho.








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