Bodega Trapiche destacó el desarrollo profesional de sus enólogos
El enólogo ya no es simplemente un cuidador de tanques o de vinos, tiene que tener la sensibilidad de lograr definir un punto de cosecha por degustación de uvas, elaborar los vinos, poner el foco en la guarda correspondiente a cada uno de los estilos de vino. Hoy es un eslabón fundamental y protagonista en el momento de la comunicación y la venta de cada uno de los ejemplares.
Actualmente, tiene el desafío de trabajar con un amplio equipo de jóvenes enólogos a la distancia que gracias a los beneficios de la tecnología, puede tener una excelente comunicación con ellos para saber qué piensan, cómo sienten y sobre todo, prepararlos en su futuro profesional para seguir el camino que él emprendió a lo largo de tantos años.
Si bien existen un montón de variables que los enólogos no pueden manejar, como el clima, el suelo, la cosecha, las temperaturas, en esos cambios es donde el equipo encuentra su pasión por la profesión que los llevan a tomar grandes y diferentes decisiones cada año de vendimia.
“La toma de decisiones con la copa de por medio, degustando y tratando de entender lo que la naturaleza va produciendo es apasionante. Muchas veces han sido decisiones erróneas, pero de eso se aprende y es lo que hace entretenido esta profesión”, señala Sergio Casé y agrega: “Además, lo que más me gusta de la enología es transformar un lindo racimo de uva en una bebida que te da placer, que te da que hablar, que une gente y que te hace conocer diferentes culturas”.
Con más de 140 años de innovación, Trapiche celebra a su equipo enológico en su día, por su compromiso con la innovación y calidad que los lleva a ir siempre por nuevos desafíos expandiéndose desde Mendoza hasta Chapadmalal y ahora hacia La Patagonia Argentina.