Paradores en Ruta 7: orden y seguridad en la montaña
Los nuevos espacios están ubicados en Uspallata, Penitentes y Punta de Vacas. Fueron inaugurados a fines de diciembre como parte de una iniciativa del gobernador Alfredo Cornejo, con el trabajo conjunto de Vialidad Provincial, Vialidad Nacional, Gendarmería Nacional y la Municipalidad de Las Heras.
Estos paradores tienen capacidad para albergar hasta 1.250 autos y camionetas —800 en Uspallata, 250 en Penitentes y 200 en Punta de Vacas— y cumplen un rol fundamental durante los días de mayor demanda y en situaciones de clima adverso, típicas de la zona cordillerana.
Además de permitir una detención segura de los vehículos particulares mientras se regula el acceso al paso fronterizo, los paradores ofrecen servicios básicos como baños y espacios de recreación, incluyendo juegos como metegol.
El movimiento vehicular en la zona es intenso durante todo el año, con un promedio diario de 400 autos, cifra que se triplica en fines de semana largos y vacaciones. A esto se suman entre 1.200 y 1.300 camiones, además de ómnibus y vehículos de turismo.
La coordinación entre organismos es clave para gestionar el tránsito en esta área crítica. Vialidad Nacional supervisa la habilitación del cruce, Gendarmería realiza cortes de ruta según las condiciones climáticas, y la Municipalidad de Las Heras colabora con personal y logística en los paradores.
Aunque fueron concebidos como una solución temporal, estos espacios ya se consolidan como parte fundamental de la estrategia para ordenar y hacer más segura una de las rutas más transitadas del país.