Mendoza: chofer desafectado por alcoholemia positiva
El control preventivo en la terminal
El procedimiento se desarrolló como parte de los operativos habituales de fiscalización que la Comisión Nacional de Regulación del Transporte realiza antes de la salida de servicios interurbanos y de larga distancia. En ese contexto, agentes identificados con indumentaria oficial se acercaron a la unidad estacionada en plataforma, cuando el micro ya se encontraba listo para recibir pasajeros y comenzar el recorrido. La escena quedó registrada en imágenes donde se observa al inspector manipulando un alcoholímetro portátil homologado, frente a una de las ruedas del ómnibus, mientras se completaba el chequeo previo.
La medición y el resultado
El test de alcoholemia fue realizado al conductor asignado al servicio y el resultado quedó claramente visible en la pantalla del dispositivo. El display marcó 0,51 g/L, junto con la fecha y la hora del control, datos que forman parte del registro oficial del procedimiento. Ese nivel de alcohol en sangre supera el límite permitido para conductores profesionales, para quienes rige la tolerancia cero. El resultado fue impreso y asentado en el acta correspondiente, tal como establecen los protocolos de la CNRT.
El servicio y el destino previsto. El ómnibus involucrado era una unidad de larga distancia de dos pisos, identificada con la cartelería de la empresa prestataria y preparada para un viaje de varias horas. El destino final del servicio era el barrio de Liniers, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Las imágenes muestran el micro detenido en la dársena, con luces encendidas y en condiciones operativas, lo que confirma que el control se realizó antes del inicio del trayecto y sin pasajeros a bordo en circulación.
La decisión de la CNRT
Ante el resultado positivo, el personal de fiscalización dispuso la desafectación inmediata del conductor. La medida implicó impedir la salida del micro hasta tanto la empresa garantizara la continuidad del servicio con otro chofer debidamente habilitado y en condiciones reglamentarias. La prioridad del procedimiento fue resguardar la seguridad de los pasajeros y evitar que la unidad iniciara el viaje con un conductor que no cumplía con los requisitos exigidos por la ley.
Acta e inicio de actuaciones
Además de la desafectación, los inspectores labraron el acta de infracción correspondiente, dando inicio a las actuaciones administrativas previstas para este tipo de faltas. La alcoholemia positiva en conductores profesionales está considerada una infracción grave debido al riesgo que representa para la seguridad vial. El trámite continúa por las vías administrativas habituales, donde se evalúan sanciones que pueden incluir multas y otras medidas según lo establecido en la normativa vigente.
Controles y seguridad vial
Este tipo de operativos forma parte de una estrategia permanente de control en terminales y puntos clave del transporte de pasajeros. La CNRT realiza estas inspecciones con el objetivo de prevenir siniestros y garantizar que los servicios se desarrollen en condiciones seguras. Las imágenes del procedimiento, con el alcoholímetro en uso y la unidad lista para partir, reflejan la importancia de los controles previos y la aplicación inmediata de las medidas cuando se detectan incumplimientos.