IMPSA-21, ¿un nuevo virus chino?

por Gustavo Gutierrez

Gustavo GutierrezLa empresa Pescarmona acaba de ser estatizada. ¿Es una estatización o hay gato encerrado? Por lo pronto es un acto más de corrupción K y un nuevo error de los radicales que gobiernan en nombre de Cambia Mendoza.


El más lúcido de los políticos no está a la altura del más modesto de los empresarios, como al más poderoso de los empresarios le pasa lo mismo si pretende hacer política. Unos y otros juegan a aprendices de brujos y el resultado es que la nación y sus habitantes pagan sus errores. Un ejemplo notable surge del momento en que el ingeniero Enrique Pescarmona, al comienzo del gobierno de Néstor Kirchner, en un coloquio de IDEA (Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina) elogió al entonces presidente y sugirió a sus colegas que hicieran negocios en la Venezuela de Chavez. Otro ejemplo paradigmático es el del empresario Franco Macri, cuando anunció "el próximo presidente tiene que salir de La Cámpora" y no sugirió a su hijo. Así les fue a ambos haciendo negocios con el Estado.

Las páginas no alcanzarían para denunciar los fracasos de los políticos jugando a ser empresarios.


En el acto de estatización de IMPSA hubo unas cuantas perlitas del presidente, ministros nacionales, el gobernador de Mendoza, legisladores nacionales radicales y kirchneristas y del secretario del gremio metalúrgico. Argentina no exporta absolutamente nada, los que exportan son los empresarios argentinos y extranjeros que generan riqueza dentro del territorio nacional. Otra sospechosa coincidencia entre los disertantes es que dijeron que este proceso de estatización se hizo en silencio ¿Será que aprendieron? Porque cuando la senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti, presentó un proyecto para estatizar Vicentín, se produjo una poblada que los obligó a desistir. El silencio para hacer esta maniobra no es ni republicano ni democrático.

Desde lo político se criticaba a una empresa porque estaba endeudada, los empresarios, en este caso, la familia Pescarmona, en general toman deuda para hacer negocios que le permitan pagar esa deuda y generar más negocios. Así funciona el mundo empresarial. Otro error de los políticos y sindicalistas presentes en el evento fue confundir la empresa con la calidad de sus técnicos y profesionales. El buen empresario contrata los mejores técnicos y profesionales, ellos no pueden salir a contratar a un empresario para que haga negocios que ellos no saben hacer. SI conocen tanto del mundo de los negocios deberían estatizar al ingeniero Pescarmona que supo conquistar mercados en todo el mundo, en muchas ocasiones, sin moverse de Mendoza.


No hace falta defender a Pescarmona. Lo cierto es que el Estado argentino debería haber protegido a un empresario nacional cuando lo perjudicaron exponencialmente en Venezuela y en Brasil. Recordemos que la finalización del segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner fue caótico en la situación financiera y de atraso cambiario y a instancias de su entonces ministro de economía, Kicillof, se impuso como medida desesperada, el cepo cambiario. Esto le significó a IMPSA que no pudiera renovar parte de su deuda con sus acreedores y esto no es culpa de Pescarmona, esto es desorden del Estado.

Recordemos también los mendocinos otro fracaso empresario como el yacimiento de sales de potasio en Malargüe, donde la empresa de origen brasileño Vale se retiró del proyecto porque no podía seguir invirtiendo debido a las condiciones del cepo cambiario.

También se debe recordar que la empresa IMPSA había ganado la licitación para construir dos represas, una sobre el río Santa Cruz, Cóndor Cliff y Aprovechamiento Multipropósito Chihuido I que se ubicará sobre el río Neuquén. En los dos casos fue desadjudicada para darle entrada a empresas de origen chino. El mismo ingeniero Pescarmona ha admitido que el entonces ministro de planificación kirchnerista, el multiprocesado Julio De Vido, le sugirió que para resolver sus problemas debería entregar acciones de su empresa. Todos éstos son hechos reales, donde la acción del estado y la corrupción K, han sido determinantes en la insolvencia de este grupo empresario.

Todo es muy sospechoso. ¿Por qué se hace esto al margen de lo que establece la ley de concurso de quiebras? Legalmente existen opciones para dar continuidad a las empresas fallidas, en todo o en partes, administrada por sus acreedores o inclusive manejada por su personal. Lo cierto es que IMPSA ya no pertenecía a la familia Pescarmona. Con este "avance" se beneficia a los accionistas extranjeros, a los acreedores que en su momento se cobraron con las acciones de la familia Pescarmona. Ahora le transfieren un "muerto" de más de 500 millones de dólares que es el pasivo de la empresa al estado nacional y provincial que asumen deudas privadas, con el agravante que no son sólo las deudas pasadas sino que para seguir funcionando, las deudas futuras.

Hay que asumir que si la empresa tuviera tanto potencial hubiera habido muchos interesados en comprarla.

Estamos en un mundo global donde hay una clara confrontación entre las democracias occidentales y el gigante asiático, esta va desde la disputa por las vacunas a la concesión de la hidrovía en el Paraná, desde Portezuelo del Viento a la "estatización" de IMPSA. 

IMPSA participa en el consorcio que fue el único oferente en la licitación para la construcción del proyecto más importante de la provincia de Mendoza.

Imploremos que el abrazo del presidente Fernández con el gobernador Suárez y la foto de Cobos con Fernández Sagasti no sea un caballo de Troya, que le abra la puerta al estado comunista chino, en la autonomía de nuestra decisiones estratégicas.

fdo. Gustavo Gutierrez

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