

Marquesado se moderniza para asegurar agua potable
Periodistas CuyoNoticias


La Planta Potabilizadora de Marquesado, uno de los puntos centrales del sistema de agua del Gran San Juan, atraviesa un proceso de modernización. Obras Sanitarias avanza con trabajos clave para mejorar el filtrado, optimizar procesos y reforzar la calidad del agua potable que llega a miles de hogares.
Un plan de mejoras para el sistema de agua
Las obras forman parte del Plan de Mejora de Plantas Potabilizadoras que impulsa Obras Sanitarias en distintos puntos de la provincia. El programa contempla una inversión superior a los 2.500 millones de pesos y apunta a actualizar infraestructura, incorporar tecnología y fortalecer la operación de instalaciones esenciales para el suministro de agua potable.
Dentro de ese esquema, la planta de Marquesado ocupa un lugar estratégico. Desde allí se procesa una parte importante del agua que abastece al Gran San Juan y a zonas cercanas. Por esa razón, las tareas que se realizan en este establecimiento tienen impacto directo en la vida cotidiana de miles de personas.


Uno de los trabajos más relevantes fue la renovación del sistema de filtrado. Este mecanismo es clave en el proceso de potabilización, ya que permite eliminar partículas y sedimentos que podrían afectar la calidad del agua. Con los nuevos sistemas instalados, el proceso resulta más eficiente y seguro.
A esto se suma la finalización de las obras vinculadas al sistema de floculación. Esta etapa del tratamiento permite que pequeñas partículas presentes en el agua se agrupen y puedan retirarse con mayor facilidad durante el proceso de limpieza. El resultado es un agua más clara y apta para el consumo.
Los trabajos también incluyeron la construcción de nuevas compuertas de alimentación. Estas estructuras permiten regular el ingreso de agua al sistema de tratamiento. Gracias a estas mejoras, la planta puede operar con mayor precisión y responder mejor ante cambios en el caudal o en la calidad del agua que llega desde las fuentes naturales.
Un dato importante es que todas las intervenciones fueron realizadas por personal propio de Obras Sanitarias. Los equipos técnicos trabajaron en turnos de mañana, tarde y noche para garantizar que la planta continuara funcionando mientras se ejecutaban las tareas. De esta manera se evitó interrumpir el servicio de agua potable.
Tecnología y mantenimiento para evitar fallas
Además de modernizar equipos, las obras permitieron realizar tareas de mantenimiento que durante años no habían sido ejecutadas de manera integral. Este tipo de intervenciones es fundamental para reducir riesgos operativos y extender la vida útil de la infraestructura.
Entre los trabajos realizados se destacan la limpieza de galerías filtrantes y cisternas, el reemplazo de bombas y la optimización de los reductores de floculación. También se realizaron mejoras en el sistema de iluminación y en distintos sectores operativos de la planta.
Otro avance importante fue la incorporación de herramientas tecnológicas para anticipar posibles problemas en el proceso de potabilización. Por ejemplo, se implementaron sistemas de alerta temprana de turbiedad. Esto permite detectar rápidamente cuando el agua presenta niveles altos de sedimentos o partículas.
Estos episodios pueden ocurrir cuando se registran movimientos en el dique o durante bajadas de creciente en los cursos de agua. En esas situaciones, el sistema de monitoreo permite actuar con rapidez y ajustar el tratamiento para mantener la calidad del agua.
La actualización de compuertas en tomas superficiales también forma parte de este proceso de modernización. Con estos cambios, el manejo del agua cruda que ingresa a la planta resulta más eficiente y seguro.
Todas estas mejoras apuntan a un objetivo claro: que el sistema pueda responder mejor ante escenarios complejos y mantener la continuidad del servicio incluso en momentos de alta exigencia.
Desafíos diferentes según cada región
El sistema de potabilización de agua en la provincia enfrenta desafíos distintos según el lugar. Cada departamento tiene características geográficas, climáticas y técnicas que obligan a adaptar soluciones.
En zonas como Jáchal y Valle Fértil, por ejemplo, uno de los problemas más frecuentes está vinculado a la provisión de energía eléctrica. Las plantas potabilizadoras dependen de electricidad para funcionar, y los cortes de energía pueden afectar el servicio.
Para enfrentar esa situación, se instalaron generadores propios que permiten mantener el funcionamiento de las plantas ante eventuales interrupciones del suministro eléctrico. Esta medida garantiza que el proceso de potabilización continúe sin afectar a la población.
En el caso de la planta de Jáchal, además, se logró resolver otro desafío importante: la conectividad. Debido a su ubicación en una zona rodeada de cerros, el acceso a internet era limitado y dificultaba el monitoreo del sistema.
La solución llegó con la instalación de un sistema satelital Starlink. Este servicio permitió dotar de conectividad al establecimiento y mejorar el seguimiento técnico de los procesos que se realizan dentro de la planta.
Contar con conexión estable facilita la supervisión remota de equipos, el envío de datos operativos y la coordinación entre técnicos. En sistemas de infraestructura crítica como el agua potable, estos recursos pueden marcar una gran diferencia.
El corazón del agua del Gran San Juan
Dentro de todo el sistema provincial, la Planta Potabilizadora de Marquesado es considerada el corazón del abastecimiento del Gran San Juan. Su funcionamiento resulta clave para asegurar que el agua llegue a hogares, comercios, escuelas y hospitales.
Por ese motivo, las obras que se están realizando no solo buscan mejorar el presente del servicio, sino también preparar la infraestructura para los próximos años. La modernización permite que el sistema sea más confiable, eficiente y capaz de adaptarse a nuevas demandas.
La inversión superior a los 2.500 millones de pesos representa uno de los avances más importantes en infraestructura sanitaria en la región durante los últimos años. Este tipo de obras suele pasar desapercibido para gran parte de la población, pero tiene impacto directo en la salud pública y en la calidad de vida.
Cada mejora en los sistemas de potabilización significa agua más segura en los hogares. También reduce riesgos de interrupciones y facilita el trabajo de los equipos técnicos que operan las instalaciones.
Con estas intervenciones, Obras Sanitarias busca consolidar un sistema más moderno y preparado para enfrentar desafíos climáticos, técnicos y demográficos. En una provincia donde el agua es un recurso valioso, garantizar su tratamiento y distribución de forma eficiente es una tarea estratégica.
Las obras en Marquesado muestran cómo la actualización de infraestructura puede convertirse en una herramienta clave para sostener servicios esenciales. Y aunque muchas veces estas mejoras ocurren lejos de la vista cotidiana, su resultado llega todos los días a cada canilla de la provincia.























