

Paso cerrado: activan plan clave para transportistas
Periodistas CuyoNoticias


El prolongado cierre del Paso Internacional Cristo Redentor por el fuerte temporal en alta montaña obligó a activar un operativo especial para ordenar el transporte de cargas. Mientras se estima que la interrupción se extenderá al menos una semana más, organismos públicos y el sector privado coordinan un esquema para evitar el colapso logístico en Mendoza y minimizar el impacto económico sobre el comercio internacional.
Un cierre que modifica toda la logística del corredor andino
Con el corredor bioceánico inhabilitado por las condiciones meteorológicas, el movimiento habitual de camiones quedó prácticamente paralizado. Cada jornada, alrededor de 1.200 unidades cruzan entre Argentina y Chile por el Sistema Integrado Cristo Redentor, por lo que un cierre prolongado genera rápidamente una acumulación de vehículos y un fuerte impacto sobre la actividad económica de ambos países.
Frente a este escenario, el Gobierno de Mendoza, junto con la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (APROCAM), organismos nacionales y operadores logísticos, definió el plan de estacionamiento para afrontar la temporada invernal. El objetivo principal es evitar la saturación de la Ruta Nacional 7, mantener ordenado el ingreso de camiones y garantizar condiciones mínimas de asistencia para los transportistas mientras dure la contingencia.


El presidente de APROCAM, Carlos Messina, explicó que el operativo contempla diferentes alternativas según el origen de los vehículos. Los camiones provenientes de otras provincias o de terceros países permanecerán en estaciones de servicio y paradores ubicados principalmente en la Zona Este, donde cuentan con abastecimiento de combustible, sanitarios, duchas y servicios básicos para los conductores.
Mendoza cambia la estrategia para los camiones locales
Una de las principales novedades del esquema es que los camiones pertenecientes a empresas con base operativa en Mendoza no permanecerán estacionados sobre la Ruta Nacional 7. En cambio, regresarán a sus respectivas bases hasta que las autoridades confirmen la reapertura del paso internacional.
Cuando el corredor vuelva a habilitarse, esas unidades serán convocadas de manera escalonada hacia los puntos de concentración establecidos para evitar congestionamientos en Uspallata y en el corredor internacional.
Además, una vez transcurridas 72 horas de cierre continuo, la Aduana suspenderá las habilitaciones de salida hacia Chile. Esa medida busca impedir que continúen ingresando camiones a Mendoza cuando ya no existe capacidad para recibirlos. Según explicó Messina, las propias empresas transportistas conocen el pronóstico de varios días de cierre y, por ese motivo, hasta el momento no se produjo una saturación en el Área de Control Integrado (ACI) de Uspallata.
Las nuevas playas de estacionamiento
El operativo consensuado establece tres puntos principales de contención en Uspallata para los cierres preventivos que superen las 72 horas. Allí funcionarán el ACI Uspallata, con capacidad para 250 camiones; la playa de la estación de servicio YPF, donde podrán estacionar otras 200 unidades, y el parador Doña Carmen (EG3), con espacio para aproximadamente 80 vehículos pesados.
En conjunto, esos sectores podrán albergar unas 530 unidades durante los períodos de mayor demanda. A ellos se suman cinco áreas de aparcamiento distribuidas en baja montaña, entre Eloy Guerrero y La Paz, destinadas principalmente al transporte internacional de terceros países, con capacidad cercana a los 930 camiones.
Para las empresas mendocinas también se habilitaron dos espacios específicos. Uno se encuentra en la intersección de la Ruta Nacional 7 y la Ruta Provincial 84, donde podrán estacionar alrededor de 400 camiones. El segundo corresponde al Hub Logístico que se desarrolla en Luján de Cuyo, preparado inicialmente para recibir entre 250 y 300 unidades.
Costos millonarios y rutas alternativas
Cada jornada de inactividad representa importantes pérdidas económicas para el transporte internacional. Desde APROCAM estiman que mantener un camión detenido implica un costo de entre 350 y 450 dólares diarios, dependiendo del tipo de operación y del origen del vehículo. La cifra contempla la pérdida de viajes, la disminución en la rotación mensual y los gastos operativos que continúan acumulándose aun cuando el vehículo permanece inmovilizado.
Ante esta situación, algunas empresas optaron por utilizar pasos alternativos como Pino Hachado o Cardenal Samoré, ambos actualmente habilitados. Sin embargo, esos desvíos incrementan considerablemente las distancias, los tiempos de viaje y el costo final del transporte, por lo que solo son elegidos cuando la carga debe llegar con urgencia a los puertos del Pacífico.
Mientras el temporal continúa afectando la cordillera, APROCAM también mantiene previsto colaborar con alimentos y asistencia para los transportistas que permanezcan varios días esperando en las playas habilitadas. La verdadera prueba para este nuevo esquema llegará cuando el Paso Cristo Redentor vuelva a abrir y miles de camiones deban retomar su marcha hacia Chile de manera ordenada, segura y sin colapsar el principal corredor internacional de Mendoza.







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