

Edu-Spark: la IA que ayuda a leer mejor en el aula
Periodistas CuyoNoticias


Un grupo de 26 alumnos de 5° año de la Escuela Pública Bilingüe Digital Mahatma Gandhi, de Villa Mercedes, presentó en la Feria de Ciencias 2026 el proyecto de investigación Edu-Spark. La propuesta combina programación, robótica e Inteligencia Artificial para fortalecer la comprensión lectora, la atención y la participación de los estudiantes dentro del aula.
Un problema que identificaron los propios alumnos
La idea de Edu-Spark no nació de un mandato de la escuela, sino de una necesidad que los propios estudiantes supieron reconocer en su día a día dentro del aula. Los alumnos detectaron que hacía falta fortalecer tres aspectos concretos de su propia experiencia escolar: la comprensión lectora, la atención y la participación en clase. A partir de ese diagnóstico, armaron una propuesta propia para intentar resolverlo, en lugar de esperar una solución pensada desde afuera. En ese camino contaron con el acompañamiento de tres docentes de la institución: Luis Magallanes, como profesor orientador del proyecto, y Jesica Gianguilo y Elio Ogas, como profesores colaboradores. El rol de los tres fue guiar el proceso sin quitarle protagonismo a los chicos, que fueron quienes definieron el problema, pensaron una respuesta posible y la llevaron adelante paso a paso hasta convertirla en un proyecto de investigación presentable ante un jurado en la Feria de Ciencias 2026.
Aprender jugando, resolver problemas y decidir
Edu-Spark transforma contenidos escolares en desafíos interactivos. En lugar de recibir la información de manera pasiva, los alumnos aprenden jugando, resuelven problemas y toman decisiones dentro de la propia dinámica del proyecto, algo que cambia por completo la forma tradicional de trabajar un contenido en el aula. La Inteligencia Artificial cumple ahí un rol puntual y acotado: funciona como una herramienta de acompañamiento que brinda pistas y retroalimentación a medida que los estudiantes avanzan en cada desafío. No reemplaza el razonamiento de los chicos ni su participación activa, sino que acompaña el proceso, señala errores y ofrece pistas para que sean ellos mismos quienes lleguen a la respuesta correcta. Es, en definitiva, un asistente que corrige el rumbo sin resolver el ejercicio por el estudiante, algo que los propios docentes remarcan como un punto central de la propuesta, ya que evita que la tecnología termine haciendo el trabajo que le corresponde pensar al alumno.


La tecnología como herramienta, no como reemplazo
El proyecto integra programación, robótica e Inteligencia Artificial, pero lo hace desde un enfoque pedagógico muy concreto: ubicar a los estudiantes como protagonistas de su propio aprendizaje, y no como simples receptores de contenido. La experiencia busca demostrar que la tecnología, cuando se usa de manera responsable, puede contribuir a generar propuestas más significativas, dinámicas y motivadoras dentro del aula. No se trata de reemplazar al docente ni al libro de texto, sino de sumar una capa interactiva que despierte el interés de los alumnos por leer, comprender y participar activamente de la clase. En una escuela bilingüe digital como la Gandhi, esa combinación de herramientas tecnológicas con objetivos pedagógicos tradicionales, como la comprensión lectora y la atención, parece encontrar un punto de equilibrio que, según sus propios impulsores, ya está dando resultados puertas adentro del aula y despertando el interés de otros cursos de la institución.
"Los estudiantes se convirtieron en protagonistas"
Para Luis Magallanes, profesor orientador del proyecto, el mayor logro de Edu-Spark no pasa únicamente por la tecnología utilizada. "Más allá de la tecnología, el mayor logro de Edu-Spark fue que los estudiantes se convirtieran en protagonistas del proyecto. Ellos identificaron una problemática real, propusieron una solución y fueron parte de todo el proceso de diseño y desarrollo", destacó el docente ante la consulta sobre el balance de la experiencia. La frase resume el espíritu de la propuesta: antes que un ejercicio meramente técnico, Edu-Spark funcionó como una experiencia donde los alumnos investigaron, discutieron alternativas y tomaron decisiones sobre cómo debía funcionar su propia herramienta de aprendizaje, con la guía pero no la resolución de los adultos a cargo del acompañamiento pedagógico.
Una feria que deja aprendizajes para toda la vida
Magallanes también resaltó el valor de la Feria de Ciencias como espacio formativo en sí mismo, más allá del proyecto puntual presentado por sus alumnos. Según explicó, ese tipo de instancias les permite a los chicos investigar, trabajar en equipo, comunicar sus ideas ante un jurado y descubrir que también pueden crear tecnología para resolver problemas de su propia comunidad. "Esa experiencia deja un aprendizaje que trasciende el aula y fortalece habilidades que les servirán durante toda la vida", concluyó el docente. Con Edu-Spark, los 26 alumnos de 5° año de la Gandhi no solo presentaron un proyecto de investigación ante la Feria de Ciencias 2026: mostraron, además, que la lectura, la atención y la participación en clase también pueden trabajarse desde la propia curiosidad de los estudiantes, con la tecnología como aliada del proceso y no como protagonista excluyente de la propuesta.





















