Reciclado de neumáticos que mueven la economía circular
Actualmente reciclan todo tipo de neumáticos, incluso pasivos ambientales de otras provincias, cada cubierta que pesa 3.5 toneladas de los camiones gigantes (off road) son reducidas en trozos de 80 a100 kilos que ahora son transportados hasta la planta que la empresa posee en el Parque de Tecnologías Ambientales (PITAR), del Complejo Ambiental San Juan, ubicado en Rivadavia.
“La planta del PITAR es la mejor y la de mayor capacidad del país, siendo la única empresa con capacidad para tratar neumáticos mineros de principio a fin”, indicó Spadone quien remarcó que además, “estamos trabajando con 5 municipios del Gran San Juan, reciclando los neumáticos urbanos que son descartados, en la vía pública y que estos municipios guardan en un depósito, hasta ser trasladados a la planta donde son procesados finalmente”.
De igual modo, otras empresas de transportes de cargas y pasajeros, en algunos casos que también son proveedores mineros, también llevan sus neumáticos usados para ser reciclados.
Spadone precisó que “hemos hecho un acuerdo con la asociación de propietarios de camiones de San Juan para tratar los neumáticos de sus vehículos ya que la planta puede reciclar todo tipo de cubiertas, desde neumáticos de motos, hasta los gigantes de los camiones mineros”.
El producto que se obtiene con este reciclado, además de ser destinado para superficies deportivas, comienza a ser considerado como materia prima para otros productos ya que el caucho granulado comienza a tener numerosas aplicaciones, como ser la industria autopartistas, pisos de goma para establos, bases para alfombras industriales, de hoteles, de oficinas y de todo tipo, entre otras.
Indra, si bien es una empresa de capitales porteños, cuenta también con socios sanjuaninos ya que avizoran que esta provincia, jugará un rol central en el desarrollo de la minería.
Asimismo, cuentan con la firme convicción que “el neumático hay que tratarlo de principio a fin, tratando de integrarnos en una cadena de valor, bajo este concepto de la economía circular”, sostuvo Spadone quien priorizó la obtención de un producto derivado por sobre otras formas de tratar los neumáticos, como, por ejemplo, combustible para hornos cementeros ya que pierde su valor reciclado y también parte del objetivo socio ambiental.
Además de Barrick, la empresa realizó trabajos para otras empresas como Gualcamayo de Jáchal y Bajo la Alumbrera de Catamarca, dado que la factibilidad de un emprendimiento industrial de semejante envergadura, sólo se justifica brindado servicios a una actividad como la minería.