La vacunación antigripal y neumonía, tan importantes como la del Covid-19

Sociedad 21 de mayo de 2021 Por Redacción CuyoNoticias
Padecer gripe y neumonía triplica el riesgo de infarto y cuadriplican el de padecer un ACV. Desde la Sociedad Argentina de Cardiología aclaran mitos sobre la vacunación.

vacunac pacientes dializadosEn un reciente consenso elaborado por la SAC y la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) recomiendan poner énfasis en la implementación de la vacunación en todas aquellas personas que, aunque no hayan alcanzado los 65 años, presenten antecedentes de enfermedad cardiovascular o factores de riesgo para padecer eventos cardiovasculares. Por eso, la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) recomienda la vacunación para la gripe causada por el virus de la influenza y para la neumonía producida por el neumococo, ya que son dos enfermedades que han demostrado incrementar la mortalidad por complicaciones cardiovasculares.

Estas vacunas están incluidas en el calendario nacional gratuito y obligatorio para los menores de 2 años, las personas mayores de 65 y los menores de 65 que presenten una condición de riesgo, como cardiopatías o enfermedades metabólicas. Sin embargo, todavía son muy bajos los niveles de vacunación.

Sin embargo, cuando se indaga sobre la conducta de inmunización, las tasas alcanzadas en los mayores de 18 años con enfermedades asociadas distan mucho de las ideales. “Diferentes trabajos refieren tasas del 50% para la vacuna antigripal, menos del 25% para la de la neumonía y apenas 1 de cada 5 personas en ese grupo etario ha recibido ambas inmunizaciones. La evidencia científica es contundente, pero no terminamos de lograr que la comunidad se vacune”, afirmó la Dra. María Inés Sosa Liprandi, médica cardióloga del Área Corazón y Mujer y Coordinadora de Áreas de la Sociedad Argentina de Cardiología.

“Aunque numerosos estudios validan la importancia de la inmunización en estas poblaciones y pese a contar en nuestro país con ambas vacunas incluidas en el calendario nacional de inmunizaciones para estos grupos vulnerables, la realidad muestra que no se ejecuta lo que se conoce. Se sabe que estas personas se beneficiarán con la vacunación, pero ya sea por la inercia terapéutica, el desconocimiento de potenciales beneficios o directamente la falta de conciencia, la vacunación se encuentra muy por debajo de las recomendaciones médicas”, sostuvo el Dr. Ricardo Villarreal, médico cardiólogo, Miembro de la Comisión Directiva de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC). 

Las infecciones respiratorias son la tercera causa de muerte en la Argentina. El virus de influenza (infección de la gripe) y la bacteria responsable de la neumonía (el neumococo) circulan durante todo el año, pero presentan, en nuestro hemisferio sur, un rebrote -o mayor incidencia de su infección- desde abril y hasta comienzos de septiembre.Uno de los temas controvertidos en la actualidad es la posible interacción de las vacunas tradicionales con las indicadas para prevenir la infección y la enfermedad grave contra el coronavirus SARS-Cov-2. “Si bien no existe evidencia al respecto y las recomendaciones están basadas en sugerencias de expertos, con el objetivo de observar la presencia de efectos adversos de ambas vacunas por separado, se recomienda diferir al menos 14 días. Es probable que, en el futuro, si la evidencia y la experiencia nos asisten, puedan ser aplicadas al mismo tiempo”, reflexionó el Dr. Picco, también co-autor del consenso SAC-SADI.

No obstante, los especialistas de la SAC se encargaron de recordar que la vacunación (al igual que sucede con el coronavirus) no protege completamente a la persona de desarrollar la infección respiratoria, sino que disminuye la posibilidad de presentar cuadros graves, así como la severidad de las complicaciones cardiovasculares.

Por otro lado, dada la circulación frecuente de algunas afirmaciones infundadas sobre aspectos referidos a la vacunación, y con el objetivo de aportar claridad con información basada en la evidencia científica, desde la Sociedad Argentina de Cardiología se encargaron de desterrar algunos de los principales mitos:

Mito n° 1: Es mejor enfermarse que vacunarse para obtener inmunidad.
Respuesta: “NO”; la inmunidad se puede obtener tanto por la infección como por la vacuna, pero con la vacuna no se expone a la persona a las complicaciones inherentes a la infección.

Mito n° 2: Las vacunas contagian la enfermedad 
Respuesta: “NO”; las vacunas actualmente están realizadas de dos maneras, o por ingeniería genética con fragmentos virales, o por cultivos de virus inactivados. Ambas al ser inoculadas en el ser humano no tienen la capacidad de causar la infección. Lo que producen es una activación del sistema inmune del organismo para la generación de defensas.

Mito n° 3: Si me vacuno, no me voy a enfermar
Respuesta: “NO”; la intención de la vacunación es disminuir las formas graves de la enfermedad y la mortalidad. Cabe aclarar que, desde el momento de la vacunación, existe un periodo de al menos 15 días hasta la generación de defensas en el organismo, durante el cual la persona puede ser vulnerable a la infección.

Mito n° 4: Las vacunas siempre tienen la misma protección
Respuesta: “NO”; en el caso de las vacunas de la gripe, la formulación con los antígenos virales se modifica año a año y depende de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud en base a la circulación viral en el hemisferio norte. Esto confiere una efectividad en general de alrededor del 60%. Cuando se trata de evitar una infección severa, la efectividad es de alrededor de 82%.

Mito n° 5: Las vacunas pueden generar otras enfermedades como el autismo
Respuesta: “NO”; no hay evidencia científica alguna de que la inoculación con cualquier tipo de vacuna pueda generar otras enfermedades.

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