


Un vino mendocino brilló entre los mejores del mundo
Redacción CuyoNoticias


Un vino elaborado en el Valle de Uco logró ubicarse entre los más destacados del mundo. Se trata del Gran Corte 2020 de A Corazón Abierto, que recibió 97 puntos y medalla Platino en los Decanter World Wine Awards 2026, uno de los concursos más prestigiosos de la industria vitivinícola internacional. El reconocimiento posiciona al vino mendocino entre los mejores evaluados del país y lo convierte en el único blend argentino que alcanzó los puntajes más altos de esta edición.
Un reconocimiento de alcance mundial
Los Decanter World Wine Awards son organizados cada año por la revista británica Decanter y reúnen a especialistas de distintos países para evaluar miles de etiquetas mediante catas a ciegas. En la edición 2026 participaron más de 16.000 vinos de todo el mundo y solo el 1,18% obtuvo la distinción Platino, una de las máximas categorías del certamen.
En ese contexto, el Gran Corte 2020 consiguió una valoración sobresaliente que lo ubicó entre los grandes protagonistas de la competencia. La bodega A Corazón Abierto también sumó otras tres medallas con vinos provenientes de Los Chacayes, en el Valle de Uco: Cabernet Franc Etiqueta Negra obtuvo 94 puntos, Gran Malbec alcanzó 91 y Malbec Etiqueta Negra recibió 90 puntos. Todos comparten una característica distintiva: la fermentación integral en barrica, una técnica que acompaña el desarrollo del vino desde el primer momento de elaboración.


Un blend diferente en la vitivinicultura argentina
A diferencia de muchas etiquetas argentinas que tienen al Malbec como varietal exclusivo, el vino más premiado del proyecto es un corte integrado por Malbec, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Merlot y Petit Verdot. La propuesta toma inspiración en los grandes vinos de Burdeos, aunque con una identidad claramente local, donde el Malbec ocupa un lugar central dentro del ensamblaje.
La producción es limitada y alcanza apenas unas 2.400 botellas por cosecha. Además, el vino está pensado para una larga guarda gracias a su estructura, concentración y crianza en barricas de roble francés. Esta filosofía de trabajo responde a la visión del enólogo Leandro Azin, fundador del proyecto, quien prioriza la calidad por encima de los volúmenes de producción y sostiene criterios rigurosos para decidir qué vinos llegan finalmente al mercado.
Una apuesta por la calidad sin concesiones

Azin comenzó a desarrollar su experiencia enológica dentro de proyectos vinculados al reconocido consultor francés Michel Rolland en Mendoza. Allí incorporó la técnica de fermentación integral en barrica, que con el tiempo se convirtió en la firma distintiva de A Corazón Abierto. Actualmente la bodega produce alrededor de 22.000 botellas al año en una superficie de apenas tres hectáreas.
“El puntaje recibido confirma que el camino es el correcto y que el foco debe seguir estando en lo que hay dentro de la botella”, expresó el enólogo al conocerse los resultados. También destacó que la bodega mantiene una regla inalterable: no elaborar vinos cuando la calidad de la cosecha no alcanza los estándares buscados.
De hecho, las añadas 2015 y 2016 nunca fueron comercializadas. Con este nuevo reconocimiento internacional, A Corazón Abierto suma un importante respaldo a una propuesta que apuesta por la producción limitada, la paciencia y la excelencia como pilares fundamentales.








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