

Irrigación inaugura parque solar y genera energía
Periodistas CuyoNoticias


El Departamento General de Irrigación inauguró su primer parque solar en el Valle de Uco y se convirtió en un organismo generador de energía eléctrica. La nueva infraestructura abastecerá prácticamente todas sus dependencias en Mendoza, reducirá costos operativos y aportará electricidad limpia a la red provincial mediante un sistema de generación fotovoltaica.
Un paso hacia la autosustentabilidad energética
La obra fue inaugurada por el superintendente general de Irrigación, Sergio Marinelli, en un predio ubicado junto al Dique Valle de Uco, en Campo Los Andes, departamento de Tunuyán. El proyecto representa uno de los avances más importantes del organismo en materia de eficiencia energética y sostenibilidad, al integrar la producción de energía renovable con la gestión del recurso hídrico.
El acto contó con la participación de los intendentes de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez, y de San Carlos, Alejandro Morillas, además de autoridades del Departamento General de Irrigación, entre ellas el consejero por la cuenca del río Tunuyán Superior, Omar Sorroche; el director de Gestión Institucional, Rubén Pelegrina, y el subdelegado Juan Alos.


La puesta en marcha del parque convierte a Irrigación en un "usuario generador", figura prevista por la Ley Nacional 27.424, que habilita a instituciones y particulares a producir energía renovable para autoconsumo e inyectar los excedentes a la red eléctrica.
Cómo funciona el nuevo parque fotovoltaico
La infraestructura demandó una inversión de 410 millones de pesos y está integrada por 500 paneles solares de 550 watts pico cada uno, además de dos inversores inteligentes con una capacidad instalada de 250 KVA.
La energía producida no solo abastecerá las necesidades eléctricas del organismo, sino que también será incorporada a la red de distribución de Edemsa. De esta manera, Irrigación deja de ser únicamente un consumidor de electricidad para transformarse también en un productor de energía limpia.
Según explicó Sergio Marinelli, la capacidad de generación está vinculada al consumo de veinte NICS correspondientes a distintas dependencias del organismo distribuidas en la provincia. Gracias a esta infraestructura, prácticamente toda la demanda energética quedará cubierta mediante generación propia.
Las únicas excepciones serán las subdelegaciones de los ríos Diamante y Atuel, además de la jefatura de Malargüe, ya que esos edificios cuentan desde hace tiempo con sistemas solares propios que abastecen sus necesidades energéticas.
Ahorro económico y beneficios ambientales
Además del impacto operativo, el proyecto representa un importante beneficio económico para el organismo. Marinelli recordó que la iniciativa comenzó a estudiarse hace varios años, aunque en ese momento los costos hacían que el recupero de la inversión demandara alrededor de dos décadas.
La situación cambió con la disminución del precio de los paneles solares y el incremento del costo de la energía eléctrica. En ese nuevo escenario, la amortización de la inversión se estima en aproximadamente cinco años, mejorando considerablemente la rentabilidad del proyecto.
Desde el punto de vista ambiental, el parque permitirá reducir significativamente las emisiones de dióxido de carbono asociadas al consumo de energía convencional. Según las estimaciones oficiales, el efecto ambiental equivale a la capacidad de absorción anual de carbono que generarían alrededor de 6.000 árboles.
Este aporte se suma a otras políticas orientadas a disminuir la huella ambiental de los organismos públicos y avanzar hacia un modelo de gestión más sostenible.
Agua y energía, dos desafíos vinculados
Durante la inauguración, Marinelli destacó que el parque solar forma parte del Plan Hídrico Provincial y sostuvo que la administración del agua y la transición energética deben abordarse como dos aspectos de una misma estrategia de adaptación frente al cambio climático.
El funcionario explicó que la disponibilidad de agua en Mendoza depende directamente del deshielo de la cordillera y que ese proceso resulta cada vez más vulnerable debido a las variaciones climáticas registradas en los últimos años.
En ese contexto, producir energía renovable permite reducir costos, fortalecer la autonomía operativa del organismo y disminuir la dependencia de fuentes tradicionales de generación eléctrica. Según señaló, un sistema hídrico eficiente también necesita contar con un esquema energético resiliente que garantice su funcionamiento frente a escenarios futuros de mayor escasez.
Empresas que participaron de la obra
La construcción del parque solar fue adjudicada mediante una licitación pública en la que intervinieron tres empresas especializadas.
Sumpetrol SRL estuvo a cargo de la instalación del sistema fotovoltaico, mientras que Ceralfa SA ejecutó la subestación transformadora y el tendido subterráneo de media tensión necesario para conectar la planta con la red eléctrica.
Por su parte, Ruta Dorada SA construyó el cerco perimetral e instaló un sistema de seguridad electrónica que funciona en tiempo real y es monitoreado desde la sede central del organismo en Tunuyán.
Con la puesta en funcionamiento de este parque fotovoltaico, el Departamento General de Irrigación incorpora una herramienta estratégica para reducir costos, mejorar su eficiencia energética y fortalecer una política pública orientada a integrar el cuidado del agua con el desarrollo de energías renovables. La iniciativa posiciona al organismo como uno de los primeros entes públicos provinciales en generar la energía que consume y aportar excedentes al sistema eléctrico, consolidando un modelo de gestión que combina innovación, sustentabilidad y planificación a largo plazo.


























