Innovación, el mantra del Malbec

Opinión 18 de abril de 2022 Por Redacción CuyoNoticias
Desde el 2011, cada 17 de abril se celebra en Argentina y en el mundo el Día Mundial del Malbec, la cepa que se transformó en emblema nacional y que supo encontrar en el país los terruños más propicios para lograr su mejor expresión.

800px-Malbec_grapesEl 17 de abril de 1853 se presentó en la Legislatura de Mendoza un proyecto visionario. Por sugerencia de Domingo Faustino Sarmiento, entonces exiliado en Chile, se propuso crear en Mendoza una Quinta Normal y Escuela de Agricultura. El primer director de esta institución fundamental para la vitivinicultura argentina, Michel Aimé Pouget, introdujo varios cepajes provenientes de Europa, entre ellos el Malbec. De la Quinta Normal sólo queda un edifico en pie, La Enoteca, hoy transformado en el Centro Temático del Vino donde el Fondo Vitivinícola genera actividades que continúan promoviendo la cultura vitivinícola.

Sentí Malbec, la sala interactiva
Para celebrar el Día Mundial del Malbec, los visitantes de La Enoteca podrán experimentar las sensaciones que produce este vino emblemático en la sala “Sentí Malbec”. Estímulos visuales, táctiles, olfativos se combinan en una experiencia sensorial completa. Todo allí se puede tocar, olfatear y –por supuesto- degustar en un juego donde guían los sentidos. La sala cuenta con dispositivos táctiles, visuales y aromáticos que ayudan a descubrir los descriptores de la variedad. 

En el fin de semana largo, La Enoteca puede visitarse de lunes a sábado de 10 a 17. La vista guiada para recorrer todo el centro temático tiene un costo de $600 por persona (incluye degustaciones de vino) y es gratis para mendocinos y mendocinas. 
 
Argentina, su lugar en el mundo
El Malbec es originario del sudoeste de Francia, más precisamente de Cahors, donde los vinos que producía eran llamados “vinos negros” por la intensidad de su color. Esta variedad, como muchas otras, fue víctima de la plaga de filoxera que azotó Europa hacia 1877 y se perdieron las 40.000 hectáreas cultivadas en ese país. 
Para entonces, la uva, libre de filoxera, ya había llegado a América del Sur, donde años después encontraría el mejor suelo y clima para su desarrollo; el modo de manejar el cultivo completó las condiciones para que el Malbec de estas tierras fuera definitivamente singular. Cultivado en todo el país, es una variedad que entrega vinos frutados en los que los aromas a ciruelas son intensos, con notas florales que recuerdan a las violetas, de color rojo profundo e inconfundibles matices violáceos y negros. De taninos suaves y dulces, los vinos de Malbec alcanzan diversas expresiones dentro del vino argentino. 

El Malbec en números 
El Malbec argentino es la variedad de mayor superficie, producción y la más exportada, con presencia en 122 países que consolidan su posicionamiento. Se consolida en el mercado interno ya que más de 45% de los vinos que se beben en la plaza doméstica son Malbec y representa el 47.6% del total de vino comercializado en el mercado externo según datos de 2021.

Con 46.366 hectáreas plantadas en Argentina, el Malbec representa casi el 24% de toda la superficie vitivinícola del país; entre las tintas, es el 40% y claramente es la variedad más plantada: en los últimos 20 años su superficie creció 168%.
Mendoza encabeza el ranking de provincias con mayor superficie con el 84.6% (39.248 hectáreas), seguida de San Juan con 2.917 hectáreas  (6.3%) y Salta con 1.647 hectáreas (3.5%).

Una variedad, infinitas potencialidades
El Malbec Argentino experimenta una nueva configuración de expresiones, sabores, aromas y frescuras, que se traducen en una gama inagotable de perfiles y estilos. 
Si algo caracteriza a esta variedad es su nobleza y enorme plasticidad. “El Malbec expresa el paisaje”, asegura el enólogo Matías Michelini. Pues su versatilidad y adaptación permiten redescubrir nuevas posibilidades, otorgándole un enorme potencial. 

Malbec frescos, de guarda, con madera, sin madera, extremos, de altura, orgánicos, blancos, naranjos, de mar. Una exquisita diversidad que se expresa en nuevos terruños y diferentes estilos de vinificación. 
Malbec del mar

Enólogo y viticultor, Matías Michelini resalta que “lo bonito del Malbec es que tiene una gran plasticidad y una gran adaptación a la Argentina y sus terruños. Durante muchos años se pensó el Malbec cerca de la Cordillera de los Andes, de Norte a Sur y lo que estamos pensando ahora es que siendo una variedad que se adapta a tantos terruños, altitudes y tipos de suelos; ¿por qué no pensar en un Malbec y una viticultura de mar?”. Se trata de un nuevo viñedo en San Antonio Este y las Grutas, sobre la ruta 1, frente al mar donde plantarán Malbec e intentarán que la cepa muestre otra de sus caras, pero esta vez pegada al Atlántico. 
“El Malbec es una variedad que transmite un paisaje. Más allá de mostrarse como variedad, tiene esa gran virtud. Los nuevos desafíos con el Malbec son seguir buscando paisajes y terruños. Nosotros nos estamos yendo a una viña pegada al mar para ver cuál es a futuro la expresión del lugar que otorga la variedad que tanto nos representa”, explica.

En la tendencia de los vinos naturales
Victoria Brond, enóloga de la bodega Alpamanta, un proyecto íntegramente orgánico y biodinámico enfatiza: “El Malbec es la variedad más generosa de la Argentina. No tiene límites. Su potencial es inmenso. Y, elaborado de manera natural entrega una expresión increíble. Nosotros somos orgánicos y biodinámicos, hacemos una interpretación del Malbec en su estado más puro al no usar agroquímicos que lo determinen en la finca ni tampoco insumos enológicos que lo condicionen o que lo hagan parecido a otros Malbec, de otros lugares. Se trata de una interpretación del terroir muy natural”. 
A punto de la lanzar un Malbec sin sulfitos, la enóloga subraya que con este vino 100% natural “se puede valorar el potencial de la variedad pura. El Malbec es una cepa muy versátil y la primera variedad para empezar a difundir vinos sin químicos, sulfitos ni insumos enológicos, porque se expresa muy bien”.

Malbec, también blanco
Desde Bodega Trivento, el enólogo Maximiliano Ortiz asegura que desde hace varios años están trabajando en la elaboración de Malbec enfocados en explorar las posibilidades de diversidad que ofrece el varietal, es así que apuestan a la elaboración de un orgánico como también del primer blanco a partir de esta cepa.
“El consumo de vinos orgánicos, veganos o con un impacto positivo tanto en el ambiente como en la comunidad ya no son una novedad, sino una realidad en la que tenemos que seguir trabajando. El potencial está en descubrir nuevos estilos y terruños que a su vez continúen en la línea de elaboración sustentable e innovadora”, destaca.

Conocido como White Malbec, es un innovador “blanc de noir” (vino blanco elaborado a partir de una variedad tinta), 100% Malbec. De color amarillo acerado con sutiles destellos color salmón, este blanco diferente presenta notas de manzana verde y frutas rojas como cereza, frambuesa y moras. “Es una tendencia que transforma la manera de tomar Malbec, donde varias bodegas ofrecen estas alternativas de consumo”, comenta Ortiz.

En la altura
Marcos Fernández, enólogo de Terrazas de los Andes, reedita el mantra: “Lo que viene después del Malbec es más Malbec. Seguimos plantando en altura, estamos cultivando un nuevo viñedo con Malbec y otras variedades a 1.500 msnm, en la zona más alta de Los Chacayes, en el Valle de Uco. Todavía hay muchas zonas no descubiertas e interpretaciones nuevas. En nuestro caso, buscamos la frescura de los vinos y puntos de cosecha más temprana. Logramos vinos bebibles, largos y seguimos apostando al añejamiento en distintos tipos de barricas. Además, todos los viñedos son certificados en sustentabilidad y manejo orgánico, sin herbicidas. Me animo a decir que la cosecha 2022 es una de las mejores que hemos tenido en los últimos 20 años en términos de Malbec específicamente, con una madurez óptima de taninos, acidez natural alta y frescura de aromas, sobre todo florales, especiados y fruta roja fresca”, relata. 

Desde el Sur, el Malbec más extremo 
De la mano de Bodega Otronia, se expande una nueva zona vitivinícola en Argentina que posee las condiciones climáticas más extremas. Ubicada al sur de la provincia de Chubut, la bodega está en la región más fría del país con temperaturas de hasta -20°C en invierno. Este factor que caracteriza a la región favorece la intensidad aromática, genera muy buena acidez, frescura y pureza en los vinos.

Aquí los vientos entran por la Cordillera de los Andes con la fuerza del Océano Pacífico a velocidades que pueden superar los 100 kilómetros por hora. “Si bien los vientos generan un desafiante manejo del viñedo, otorgan un gran beneficio, disminuyen la humedad relativa y el desarrollo de enfermedades de la vid”, asegura el consultor enológico Alberto Antonini.

“El suelo es otra de las características especiales y distintivas por su gran variedad, por eso decidimos plantar aquí en una estepa a 300 msnm”, señala Juan Pablo Murgia, enológo de la bodega. De aquí vendrá un Malbec extremo que entusiasma a sus hacedores. 

Una vitivinicultura emergente en Jujuy
Jujuy ya cuenta con 15 bodegas ubicadas en las zonas de los Valles Templados y la Quebrada de Humahuaca. La actividad es incipiente pero la decisión tiene la fuerza arrolladora de estos vinos de altura, con viñedos cultivados a 3.700 metros sobre el nivel del mar y que prometen aportar notas distintivas a la ya diversa paleta del vino argentino.

“La cepa que predomina es Malbec. Puedo decir que son vinos muy intensos ya que tenemos muchísima insolación en la quebrada, lo cual le confiere esta particularidad: son vinos muy rojos y oscuros. También, contamos con vinos más frescos de los Valles Templados”, asegura Verónica Sato, secretaria de Vitivinicultura de Jujuy.
La más cultivada, la que más crece, la más elegida: son logros que esta variedad consolida año a año. Pero siempre parece haber más cuando de Malbec se trata. Es el esfuerzo de profesionales, técnicos, bodegas para ofrecer a los consumidores locales y del mundo nuevos estilos y nuevas ocasiones para disfrutar del varietal emblemático. Innovar parece ser el destino del Malbec.

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