


Las máximas de San Martín para su hija Merceditas
Periodistas CuyoNoticias

En 1825, mientras vivía en Francia, José de San Martín escribió un conjunto de consejos para su hija Merceditas. Aquellas "Máximas" siguen siendo, dos siglos después, una guía ética y de conducta vigente.


El Libertador no buscaba imponer reglas rígidas, sino transmitir valores universales: respeto, humildad, amor por la patria y compromiso con la libertad.
Máximas de San Martín a su hija Merceditas
Humanizar el carácter y hacerlo sensible aun con los insectos que nos perjudican.
Inspirar amor a la verdad y odio a la mentira.
Inspirar una gran confianza y amistad, pero unida al respeto.
Acostumbrarla a guardar un secreto.
Inspirar sentimientos de indulgencia hacia todas las religiones.
Dulzura con los criados, pobres y viejos.
Que hable poco y lo preciso.
Acostumbrarla a estar formal en la mesa.
Amor al aseo y desprecio al lujo.
Inspirar amor por la Patria y por la libertad.


Las máximas comentadas en palabras actuales
Respeto a la vida: ser sensible incluso con los seres más pequeños.
Amor por la verdad: valorar la honestidad y rechazar la mentira.
Confianza y respeto: cultivar la amistad sin perder la consideración mutua.
Discreción: aprender a guardar un secreto.
Tolerancia: respetar todas las religiones y formas de pensar.
Amabilidad: tratar con dulzura a los más vulnerables.
Prudencia al hablar: expresarse poco, pero con claridad.
Buenas costumbres: mantener formalidad y respeto en la mesa.
Sencillez: priorizar la limpieza y despreciar el lujo superficial.
Patria y libertad: amar la nación y defender sus ideales.
Un legado vigente
Las máximas de San Martín no solo fueron una enseñanza para Merceditas, sino también un mensaje que trasciende generaciones. Su espíritu sigue inspirando a quienes creen en la honestidad, la sencillez y el compromiso con la libertad.
























