Ciber-extorsión: un joven se quito la vida en Buena Esperanza 

La Justicia encontró en su teléfono las pruebas de la extorsión de la que era víctima.

El hecho ocurrió en la madrugada de este martes, cuando efectivos policiales buscaban a un joven de Buena Esperanza que se había ido de su hogar, y lo encontraron en momentos en que se rociaba con nafta y se prendía fuego.

Pudo conocerse que el joven, Derly González, venía siendo extorsionado tiempo atrás, tras haber entablado una relación con una joven que luego se enteraría era menor de edad.

Según comentó la fiscal de Abordaje, Daniela Torres, en la maniobra habrían aparecido varios personajes: el supuesto padre de la menor, un comisario, luego un efectivo de Gendarmería, un abogado, los cuales a través de diferentes mensajes lo habrían amenazado con denunciarlo por intento de abuso de menores, dado que tenía en su celular, supuestamente, fotografías de su “conquista” desnuda.

Una versión de los vecinos a Apuntes de San Luis dio cuenta que en  horas de la noche del lunes familiares de González se comunicaron con la Comisaría de Buena Esperanza, para pedir que intervinieran, tras advertir que el joven se había ido del hogar con una soga, temiendo que pudiera tomar la decisión de ahorcarse. Fue así como al llegar los efectivos lo encontraron intentando quitarse la vida colgándose de un árbol.

Tras evitar la fatal determinación, lo habrían conducido a su casa nuevamente. Lo que cuestionan en Buena Esperanza es que la policía no haya dado intervención a la justicia, para que gestionara algún tipo de contención psicológica.

Lo cierto es que aproximadamente a las 4 de la mañana del martes, cuando todos dormían, Derly salió al patio de su casa, se roció con nafta (incluso dicen que bebió el combustible), y luego se prendió fuego. A pesar de la intervención de algunos vecinos y de la policía que concurrió nuevamente al domicilio, nada pudieron hacer para evitar su lamentable deceso.

Se trataría de un claro caso de ciber-extorsión, consistente en montar una maniobra a través de las redes sociales, provocando un acercamiento con personas dispuestas a relacionarse, con las que se intercambian diálogos subidos de tono y fotografías. A los pocos días entra en escena el progenitor amenazando con denunciarlo a la justicia y luego otros “auxiliares” como un policía e incluso un abogado, que notifica a la víctima que lo va a querellar por el delito de grooming.

Por lo que se encontró en el celular del joven, éste se encontraba absolutamente presionado y temiendo ser detenido, tomó la trágica determinación de quitarse la vida.

Fuente: Apuntes de San Luis

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